Siruela, 2019. 224 páginas. Tit. or. Fly already. Trad. Ana María Bejarano. Los relatos de este volumen, a diferencia de los de La chica sobre la nevera, juegan menos con el componente mágico o fantástico y más con el cotidiano y emocional, aunque algunos (como el que da comienzo al libro sobre un hombre bala de casualidad, o Escala, una habitación con un inquilino inquietante) tengan algo de ese componente. En general todos son bastante redondos y más maduros que aquellos. Cierto es que se ha colado alguno flojo, pero la calidad general es bastante notable. El que dejo de muestra es bastante representativo. Una pareja que soluciona sus problemas a través de un perro bastante problemático, un monitor de guardería que conoce a una abogada cuando se fuma su porro del atardecer o unos huérfanos enfermos que tienen que superar un examen para poder salir de la institución son algunas de las tramas que siempre nos dejan un regusto de amargura y nostalgia. Definitivamente Keret es un cuentista de primera línea. Muy recomendable. No lo haga Pit-Pit lo ve primero. Estamos yendo al parque para jugar a la pelota, cuando de repente dice: —¡Mira, papá! Tiene la cabeza echada…
Siruela, 2001. 188 páginas. Trad. Francisco Torres Oliver. Ya había reseñado Memorias de abajo, pero esta edición incluye algunos cuentos de La casa del miedo y El pequeño Francis (casi una novelita), además de contar con ilustraciones de Ernst, láminas con fotos de la autora y algún cuadro. Nos da una imagen más completa de la autora, aunque si lo que quieren es conocer su vida pueden leer la fabulosa Leonora. Los cuentos van en la onda de los surrealistas, con historias parecidas a las primeras de Vian o algunas de Gómez de la Serna. Crean ambientes donde lo ilógico es la norma y en ocasiones son bastante desasosegantes, porque parece que te estén quitando continuamente el suelo de los pies. Son temas y tramas del siglo XIX pero cabeza abajo, como esos collages que hacía Ernst con grabados antiguos y que ya no significaban lo mismo. Relatos que en pequeñas dosis gustan, pero que, personalmente, me acaban cansando. Bueno. El tío Sam Carrington CADA vez que el tío Sam Carrington veía la luna llena no podía parar de reír. La puesta de sol tenía el mismo efecto en la tía Edgeworth. Entre los dos hacían sufrir mucho a mi…
Siruela, 2008. 228 páginas. Tit. or. Paper butterfly. Trad. Lola Diez. Mientras la detective Mei Wang intenta descubrir qué ha pasado con una estrella del pop desaparecida, un detenido por las protestas de Tiananmen inicia su regreso a un moderno Pekín. Los dos caminos acabarán cruzándose. Me faltaba esta novela de la trilogía y sigue el mismo esquema que las otras dos, lo importante no es tanto el caso y su resolución como el retrato de una china a medio camino entre lo antiguo y lo moderno, donde el poder del partido comunista sigue siendo omnipresente pero ha aparecido una nueva clase que hace negocios al modo capitalista. En esta ocasión es interesante la descripción de las protestas estudiantiles y la vida en la cárcel de quiénes fueron detenidos en ella. También el contraste entre unos pueblos anclados en otra época y una capital del siglo XXI. Bueno. —Usted es la dueña de la Consultoría de Información El Loto, situada en la calle Norte de Chongyang, 122, Comuna del Pañuelo Rojo, Edificio número 1. Tiene actualmente un empleado, un trabajador inmigrante de Henan. ¿Son estos datos correctos? —Sí —Mei presentía que la conversación iba a dar un giro desagradable. —Hemos…
Siruela, 2009. 192 páginas. Cuatro niños especiales son captados por una escuela que ve en ellos a los niños índigo, seres especiales que guiarán a la humanidad a un nuevo estadio evolutivo. Pero las cosas no se desarrollan como se pretendían. Me costó encontrar este libro y tenía el miedo habitual de estos casos, después de tanto esfuerzo encontrarme con un libro malo. Por suerte no ha sido el caso. Con una estructura coral en la que diferentes voces narrativas cuentan el ayer y el ahora se van juntando las piezas de la trama. El profesor del centro que se dejó arrastrar a Ibiza, el niño de piel azul de la selva de Guatemala, la pianista precoz, la niña superdotada que vive a la sombra de la hermana muerta y el niño gordito sobreprotegido por una madre loca. El único problema que le veo es que a mitad del libro ya tenemos la imagen completa de la historia, y aunque las subtramas y los personajes tienen interés propio todo empieza a dar vueltas sobre el mismo eje. Pero está muy bien escrita y estructurada, lo suficiente para haber tenido mejor fortuna editorial. Muy recomendable. , el regreso de los b’alameb’…
Siruela 2019, 2020. 450 páginas. Se podría decir que es una historia de los libros desde los papiros egipcios hasta los códices romanos. Pero es más, mucho más. Es una narración sobre los hilos invisibles que unen a los lectores y escritores de todas las épocas, de cómo la literatura es un mapa donde navegamos y nos perdemos locos de todas las épocas. Una aventura colectiva que nos hermana a través de los siglos. ¿Es posible emocionarse con un ensayo? Sí. Lo reconozco, soy de lágrima fácil. Pero nunca hubiera pensado que mis ojos se iban a enrojecer leyendo uno. Pero la autora sabe narrar, eso está claro. Cuando nos cuenta que en un verso de Safo se lee ‘yo afirmo que alguien se acordará de nosotras’ está poniendo el dedo en la llaga de lo que son los libros: mensajes lanzados a través del océano del tiempo con la ilusión de perdurar. No me extraña que haya sido un super ventas instantáneo. Me suelo quejar de los libros que se limitan a contar cosas sin tener una tesis clara detrás. Está claro que lo que en otros son defectos en este caso es un acierto que da en la…