Siruela, 1993. 120 páginas. Tit. or. Il visconte dimezzato. Trad. Esther Benítez. Un cañonazo en la guerra ha partido por la mitad al vizconde de Terralba. Cuando regresa a su castillo, medio cuerpo que camina con una muleta, sus convecinos se dan cuenta de que ha cambiado. Es una persona cruel que se dedica a hacer el mal en cuanto tiene ocasión. Pero todo cambiará cuando llegue un visitante inesperado. Derroche de fantasía, construido como una fábula repleta de secundarios que tienen más cuerpo que muchos protagonistas de otras novelas, es una muestra del buen hacer narrativo del autor, que esconde una parábola dentro de una historia muy agradable de leer. Es la primera parte de una trilogía que leí hace tiempo (mucho tiempo) pero que como me he encontrado este ejemplar por la calle he vuelto a leer con gusto. Y es que a Calvino se le puede leer siempre, que nunca defrauda. Muy recomendable. La maldad de Medardo se dirigió también contra su propio haber: el castillo. El fuego comenzó en el ala donde vivían los criados y flameó entre fuertes chillidos de quien había quedado prisionero, mientras se vio al vizconde alejarse cabalgando por el campo. Era…
Siruela, 2011. 366 páginas. El comisario Adamsberg se enfrenta a tres casos a la vez. Un desaprensivo está atando cordeles a los pies de las palomas. Un magnate ha resultado muerto por un incendio en un coche que apunta a un conocido incendiario que el comisario cree inocente. Y en un pueblo de Normandía el ejército furioso se ha vuelto a aparecer y ha vaticinado cuatro muertes… Las novelas de Fred Vargas más que presentar un caso y pistas para resolverlo se dedican a mostrarnos personajes muy atractivos y a hacerlos interaccionar. La respuesta a los misterios le serán dados a Adamsberg por inspiración divina, un poco al modo de Chesterton del que opinan los críticos que hace trampas porque el autor le sopla las respuestas al oído. Pero da igual lo enrevesado que parezca todo porque como toda buena novela negra al final se descubre al asesino, así que podemos sentarnos y disfrutar de esos retratos en los que la autora es especialista y ver como la máquina engrasada de ese equipo aparentemente disfuncional va aplastando los problemas y encontrando la solución. Una delicia. Siete minutos después, tranquilizado por la presencia de otra botella, Danglard se sirvió otro vaso…
Siruela,1995, 1998, 2001. 2011. 270 páginas. Tres novelas cortas con aparición central o secundaria de la niebla. En la primera unos alumnos de un extraño orfanato van viajando en tren a través de campos vacíos recalando en monasterios que delimitan el blanco y el negro de su aprendizaje. En la segunda una extraña batalla en las sombras entre la iglesia del bien y la del mal hace de sus habitantes unos extraños títeres. La última es una plaza circular con doce casas como si fueran un reloj que la protagonista va visitando y conociendo lo que esconden. La prosa poética y sugerente de Menchu, que nunca explica sino que nos cuenta casi al oído lo que sus ojos sueñan, dibuja unos ambientes precisos y turbadores, apenas una punta de un iceberg que esconde sus secretos que sólo se adivinan. Nada hay en estos relatos de cotidiano, todo está tocado por el misterio. Para paladear poco a poco, escondidos del frío y de la lluvia. Otras reseñas: Laniebla tres veces y Laniebla tres veces. Muy recomendable. La mesa está cubierta con un mantel blanco bordado de rosas. Sobre el mantel hay tres platos, y sobre cada plato trozos de carne. Sobre…
Siruela 1990, 1994, 2001. 142 páginas. Tit. or. Uma aprendizagem ou O livro dos prazeres. Trad. Cristina Sáenz de Tejada y Juan García Gayo. Lori ha conocido a Ulises, un hombre que le llama de vez en cuando para tomar algo con ella. Mientras se van descubriendo irán aprendiendo a reconocerse en el otro, antes de dar el paso de entregarse al amor. Leía hace poco que Virginia Woolf lograba con La señora Dalloway hacer literatura con una historia intrascendente. Clarice Lispector consigue, gracias a lo poético de su lenguaje, a las frases y situaciones que nos presenta, hacerme interesante una historia con dos personajes que, si los conociera personalmente, me caerían fatal. Resumen alternativo: un profesor de filosofía intenso y una profesora de escuela con muchos pájaros en la cabeza van postergando echar un polvo hasta que se alinean los planetas. Tengo ganas de leer más de la autora, porque escribe muy bien, con la esperanza de que los protagonistas no sean tan insoportables. Recomendable. ¿Por qué? ¿Pero por qué hacía más de dos semanas que Uli-ses no la llamaba por teléfono? ¿Esperaba acaso que ella llamase? Y ante la idea de tomar la iniciativa, la respuesta le venía…
Siruela, 2002. 100 páginas. Tit. Or. La palude definitiva. Trad. Carlos Gumpert. Huyendo de la justicia por unos delitos que no quedan muy claros, el protagonista busca refugio en una ciénaga, en cuyo centro hay una cabaña. Desde allí observará lo que le rodea, intentando descifrar el significado de lo que le rodea. Están bien punto de partida y el ambiente asfixiante, que la manera de narrar nos dibuja de manera convincente. También que el autor parece esquivar siempre que la ciénaga sea metáfora de otra cosa. Aunque esté repleta de vida y aparente significado será un significado propio. Pero confieso que ante tantas páginas dando vueltas a lo mismo me he sentido sobrepasado y aunque el libro es muy breve se me ha hecho largo. Interesante de leer, pese a todo. Naturalmente, todo cuanto he fantaseado acerca de las orugas y de los gusanos y de las mariposas es una patraña y tiene, a mi parecer, de desleal lo siguiente, que amenaza con hacer de la ciénaga, ese honesto detrito, una alegoría, lo que es una astucia literaria, para desposeer de terribilidad y dignidad a esta extensión de agua podrida y hacer de la ciénaga, en cierto modo, un…