Óscar Esquivias. Pampanitos verdes.
Cuentos / febrero 24, 2020

Ediciones del viento, 2010. 160 páginas. Incluye los siguientes relatos: El chico de las flores El estudiante de Salamanca Viene Gordon Pampanitos verdes Mail Pride Chicago 2008 El dolor Monólogo del técnico de sonido El hijo de la modista El centurión Viaje al centro de la Tierra Enfrente esta lectura con sentimientos encontrados. Había leído una cosa suelta de Esquivias que me gustó y encontré una colección suya de relatos que me decepcionó un poco. Así que encaraba este libro sin muchas expectativas. Y ha resultado ser una delicia de relatos de corte naturalista, pegados a lo cotidiano, escritos con gran solvencia y buena dosis de ternura. Algunos tan buenos como El estudiante de Salamanca que te deja un sabor agridulce en la boca. Me ha gustado mucho. Otra reseña: Pampanitos verdes Recomendable. Mis profesores no me consideraban especialmente listo y se sorprendían cuando tenía buenos resultados en algún examen o escribía una redacción que les gustaba. —¿Seguro que lo has hecho tú? ¿No lo habrás copiado? —me preguntaban los más suspicaces. Si elegí estudiar Psicología —más allá del interés que me despertaba esa carrera— fue sobre todo porque no se podía cursar en Burgos y, por tanto, debía salir…

Rosana Alonso. Los otros mundos.
Cuentos / febrero 21, 2020

Talentura, 2012. 140 páginas. Colección de microrrelatos agrupados en dos categorías: ‘Mundos posibles. Mundos improbables’ y ‘Mundos de ensueño. Mundos de pesadilla’. Demasiados como para poner lista completa (ocupan entre un cuarto y media página). Variedad de temas, muchos de ellos oscuros, rozando lo irreal u onírico otros, todos con su puntito de interés. Dejo dos botones de muestra. Otras reseñas que también dejan muestras y leyendo uno se puede hacer idea de la calidad del libro: Los otros mundos y Los otros mundos Recomendable. Quietita Se fue hace dos días, que se volvía a casa dijo, que estaba harta de los guerrilleros, que no aguantaba más la vida en la selva. Como si no recordara lo que le pasó a Daniela, que huyó y la encontramos esa misma tarde muerta al lado del río con los ojos tan abiertos que se coló dentro el cielo, y los soldados venga a reírse. Ay esta boba dónde estará, si es mejor portarse bien y cuando se te echan encima, solo es mirar para otro lado, que no te llegue su aliento, te quedas quietita y ya. Informe forense La muerte de la mujer fue instantánea: el hombre bala quedó alojado en…

Luis Velasco Blake. Una historia sencilla.
Novela / febrero 20, 2020

Caballo de troya, 2011. 140 páginas. La muerte de un padre hace tiempo ausente trae al narrador los recuerdos de su historia familiar, con un progenitor siempre embarcado en proyectos de empresas imposibles, un hermano montonero y una hermana trotskista en los años de la dictadura de Videla. Pedazo de historia de una Argentina que es difícil de entender para los que no nacimos allí, pero que se explica bien en estas páginas a medio camino entre los desastres provocados en la familia por la situación política y el entramado de afectos familiares. Es cierto que es una historia sencilla y por eso, a la vez, profunda y clarificadora. Otras reseñas: Una historia sencilla y Una historia sencilla. Muy recomendable. Llame a Nancy al Paraguay para preguntar por el estado de salud de mi padre. Entre sollozos me dijo: Tu papá murió esta mañana, y un vacío oscuro se apoderó de mí. Entonces comprendí que cuando los padres se empiezan a morir es cuando nos vamos quedando solos de verdad. Solos, sin barreras ante la muerte nuestra. La nada. Con su disciplina habitual se recluyó en casa como en un convento, y se dedicó a terminar de dar los exámenes…

A. J. Jacobs. Cuentos de hadas retorcidos.
Cuentos / febrero 19, 2020

Editorial Sirio, 1999. 166 páginas. Versiones de cuentos populares con un puntito de humor negro e irreverencia, pero en general bastante flojitos y predecibles. El que más me ha gustado es el de las siete gallinitas que reproduzco al final. Te arranca alguna sonrisa pero poco más. Seguramente me lo recomendarían aquí: Cuentos de hadas retorcidos. Se deja leer. Erase una vez un joven y apuesto príncipe que un día, yendo de cacería, se internó solo en el bosque. Tras haber caminado durante muchas horas se hallaba muy caneado y ham-Vy\^y briento. «La próxima vez me traigo unos donuts», se dijo a sí mismo. Finalmente, a anochecer llegó ante un castillo y llamó a su puerta. —Si vende revistas, no queremos. ¡Fuera! —le dijo el rey entreabriendo la puerta del castillo. —¡Espere! —dijo el apuesto príncipe metiendo el pie para impedir que la pudiera cerrar de nuevo— Soy un apuesto y joven príncipe que se ha extraviado. ¿Fodría Vd. facilitarme lo más mprescindible para pasar la noche. Digamos, una cena de treinta y dos platos, una docena de criados y una suite con la chimenea encendida. El rey consideró que era una petición muy razonable, especialmente viniendo de un príncipe,…

Jacek Hugo-Barder. El delirio blanco.
Ensayo / febrero 18, 2020

Dioptrías, 2016. 316 páginas. Tit. or. Biała gorączka. Trad. Ernesto Rubio y Marta Slyk. Según reza la contraportada es la narración de un periodista polaco en sus viajes por Siberia. Pero me ha dado la impresión de estar leyendo una novela postapocalíptica que nada tiene que envidiar a lo mejor del género. Quiero creer que todo es verdad, pero se roza lo increíble. Son muchos los temas que se tratan. Empezando por lo difícil que es circular por un territorio en el que se alcanzan los 30 grados bajo cero, tienes que tener el motor siempre al ralentí para que no se congele y si esto ocurre tener gasolina, leña, hacha para cortarla, y aceite para hacer una mezcla porque no puedes encender una hoguera sólo con leña y gasolina. Necesitas mezclarla con aceite. Y el coche que puede soportar ese viaje es de los años 70 y sólido como una roca. En esas tierras las tribus indígenas están desapareciendo por el delirio blanco, no tienen los genes adecuados para degradar el alcohol pero lo toman y se emborrachan de una manera salvaje, que les hace entrar desnudos en la tundra y no volver jamás, o dispararse un tiro de…