Óscar Terol era una de las caras visibles del programa de humor Vaya semanita, cuyas primeras temporadas tenían un humor fresco, gamberro, que se metía con todo el mundo y con mucho salero. Leí este libro por ver si seguía el mismo rumbo, pero no. Las gracias son aquí de sal más gruesa y me han parecido menos divertidas. Lectura agradable, pero esperaba más. Una reseña más elogiosa aquí: Todos nacemos vascos Entretenido. ¿SE PUEDE SER VASCO Y VEGETARIANO? Sí, se puede, pero si usted presenta estas dos condiciones juntas será un ciudadano de segunda a los ojos de los demás vascos o, por lo menos, de la mayoría. Quizás usted siempre se sintió vegetariano, pero no tuvo ocasión de vivirlo con total libertad, quizás su inclinación vegetariana le venga de unos años a esta parte… En cualquier caso, si es un vegetariano convencido y necesita gritarlo a los cuatro vientos, ha llegado el momento de que todos lo sepan. Es hora de ser valiente, de «salir de la despensa»: —Ama, tengo que decirte algo… —Vamos a comer y me lo cuentas. Mira qué rico pollo de caserío tenemos hoy. —Se me ha ido el apetito, es que estoy nervioso….
Anagrama 2005, 2007. 236 páginas. Tit. Or. The lemon table. Trad. Jaime Zulaika. Incluye los siguientes cuentos: Una breve historia de la peluquería La historia de Mats Israelson La de cosas que sabes Higiene El reestreno Vigilancia Corteza Saber francés Apetito La jaula para frutas El silencio Que giran en su mayor parte alrededor de la vejez y la muerte. Con Barnes voy teniendo mis encuentros y desencuentros pero, a pesar de que se prodiga poco en el relato, es posiblemente su libro que más me ha gustado. Especialmente Apetito, con su libro en el congelador y el último, El silencio sobre el compositor Sibelius. Otras reseñas aquí: La mesa limón y La mesa limón . Muy recomendable. En años posteriores, cuando Gertrud le reprendía, cuando el aquavit hacía efecto, cuando miradas corteses le decían que, verdaderamente, se había convertido en un pelmazo, cuando el lago se congelaba por los bordes y la carrera de patines hasta Ráttvik podía celebrarse, cuando su hija salió de la iglesia como una mujer casada y él vio en sus ojos más esperanza de la que sabía que existía, cuando empezaron las largas noches y su corazón parecía cerrarse para hibernar, cuando su caballo…
Acantilado, 2010. 926 páginas. Tit. Or. Paris – New York et retour. Trad. José Ramón Monreal. Mira que tiene páginas este ensayo acerca del mundo del arte y del coleccionismo, y mira que tiene prestigio el autor, pero no encontré ninguna idea, ninguna anécdota, ningún comentario que llegara no ya a emocionarme, sino a despertar mi interés. Malo no es, pero si me lo hubiera evitado leer, mejor. Sitios donde hablan bien del autor: Fumaroli en Nueva York y Entrevista a Fumaroli No me gustó. El Grassou de Balzac es un contemporáneo inconsciente de «la era de la reproducción mecánica», que acababa de empezar. Su galerista es un redomado tunante. Saca partido de un epígono, pintor a partir de otros pintores. Le explota para embaucar a su vez a una clientela borreguil. Es una excrecencia del arte. Pero el arte, incluso parásito, sigue allí. En plena época en que la fotografía se ha convertido en reina, Richard Prince es listo de otra manera. Terminé por comprender su título con retranca. América Espiritual es una figura de negra ironía, que resume la pretensión del «artista» de ofrecer a un público urbano, college educated, una enciclopedia de los lugares comunes fotográficos de…
Páginas de espuma. 2011. 166 páginas. Incluye los siguientes cuentos: Nos rodeaban palmeras Cautivos Joanna Última gota fría Componen el libro cuatro excelentes cuentos, todos ellos narrados en primera persona. La construcción técnica de estas ficciones es impecable, la acción transcurre sin atropellos, fluyen, acercan al lector, le confrontan con las luces de una prosa inteligente. La exploración de los sentimientos está argumentada por unos personajes creíbles que no suenan a impostados, que no están de paso por las historias que protagonizan. Muchos cuentos adolecen de ese defecto, el de tener personajes poco capaces de protagonizar las historias que se les tejen. Marcos Giralt Torrente construye personajes precisos e inquietantes para unas acciones que parecen sencillas pero que encierran una notable complejidad. De El final del amor Recomendable. Todo lo cual, debería haberme hecho más avezado de lo normal, no necesariamente un descreído cargado de inquina contra el mundo, ni una fiera con mis compañeros de colegio, pero sí uno de esos chicos que parecen conocer desde muy temprano los resortes con los que el mundo funciona; de los que se aburren en clase porque todo lo pillan a la primera y que andan siempre metiéndose en líos pero que…
Anagrama, 2010. 156 páginas. Historia de un padre cuyo hijo es simpatizante e incluso participante en los asuntos de una banda armada, que aunque no se nombra en el texto, uno imagina de manera clara que se trata de ETA. El texto me pareció excesivamente maniqueo, no hace falta resaltar lo malo que es el terrorismo porque ya lo sabemos todos y fuera del círculo propio sería muy difícil encontrar a nadie que simpatice con el movimiento. Dentro de la trama, sin embargo, me gustó especialmente la página que transcribo aquí, que fija -acertadamente- el límite de cualquier ideología, de cualquier fanatismo, en tomar el derecho de acabar con la vida de alguien. Aquí una reseña con la que coincido mucho: Ojos que no ven Se deja leer. Y sé también, por mucha burla que me hagas, que unas cosas son verdaderamente nobles y otras verdaderas y colosales engañifas, que unas son dignas y otras cochambrosa y repugnantemente indignas, las unas hacederas y las otras imposibles y engañosas, y unas convenientes para la mayor parte y otras, a la corta o a la larga, contraproducentes para casi todos, inclusive para quienes más están dando todo el santo día la lata…