Ana Cristina Herreros. Cuentos populares de la Madre Muerte.
Cuentos / marzo 17, 2017

Siruela, 2011. 218 páginas. Excelente compilación de relatos alrededor de la muerte. Buena la selección y la escritura de los mismos, algo que por desgracia no suele ser habitual en este tipo de recopilaciones. Está dividido en diferentes secciones temáticas (La que da la vida, la burlada,…) que vienen precedidas por poemas o citas y ha sido una verdadera delicia leerlo. El Güercu (asturiano) Nadie sabe bien cómo es el Güercu, pero se aparece con la figura de un hombre vestido de negro y callado, muy callado, y cuando alguien lo ve: se acabó. A veces se aparece en forma de pájaro negro. Dicen que una vez se presentó el Güercu en forma humana a un paisano que tenía muchos hijos porque hacía mucho que estaba casado. Y dicen que al Güercu debió de darle pena el paisanín y todos aquellos hijos que se quedaban sin padre, porque se le apareció mientras estaba cavando en la huerta el día antes de que le tocase llevárselo y le dijo: -Xuan, eres el próximo en mi lista, así que mañana a las doce de la noche voy a venir a por ti, te aviso para que te prepares, que sé que tienes…

Víctor del Árbol. Respirar por la herida.
Novela / marzo 16, 2017

Alrevés, 2013. 524 páginas. Un pintor abatido por la muerte de su mujer y su hijo recibe el encargo de pintar un retrato muy particular. Esto pondrá en marcha una cadena de acontecimientos que resucitarán oscuros secretos del pasado. Cosas a favor: El lenguaje, más cuidado de lo habitual en este tipo de novelas. La trama, llena de sorpresas que te mantiene en vilo hasta el final. Cosas en contra. El hilo conductor de la historia, la pérdida de los hijos de varios de los personajes, llega un momento que se hace inverosímil. Que todos los personajes estén relacionados me parece poco creíble. Pero se lee con gusto. Paseó sin prisa con su bolsa de dibujo cruzada sobre el pecho hacia el Palacio de Cristal. De un modo u otro, sus pasos siempre lo dirigían allí. Le gustaba sentarse durante horas en la orilla del estanque y observar los cipreses de Pantano; le fascinaban aquellos árboles de tallo liso y esbelto, capaces de arraigar en el fondo lodoso. Recordaba la última vez que estuvo allí con Elena y con Tania. Elena estaba guapísima, dentro de un tejano ceñido con el dobladillo por la pantorrilla y una camiseta de tirantes con…

Kobo Abe. Historia de las pulgas que viajaron a la luna.
Cuentos / marzo 15, 2017

Eterna Cadencia, 2011. 206 páginas. Trad. Ryukichi Terao y Gregory Zambrano. Incluye los siguientes relatos: La invención de R-62 El palo El dictador El método El valor de las orejas El misionero Historia de las pulgas que viajaron a la Luna Total Scope / Cine perfecto La soga El diablo El cuarto de los niños En general no me han impresionado demasiado, más tirando a Kafka que a la ficción científica, pero sin tener tampoco mucha profundidad. Los mejores, en mi opinión, La soga y El cuarto de los niños, más oníricos y crueles que el resto. Se deja leer. El diablo Un día encontré una trampa ratonera al fondo del armario. Aunque no recordaba haberla comprado se me ocurrió probarla, pues se percibía la presencia de roedores desde hacía algunos días; la instalé en un rincón de la habitación con restos de granos de soja fermentada como cebo. Ese mismo día hubo una presa. Al volver a casa después del trabajo, escuché un chillido en la oscuridad. Cuando prendí la luz, vi que había quedado atrapado un pequeño animal extraño de color verde azul. Esta no fue toda mi sorpresa; ese animalito, al voltearse para verme, juntó las dos…

Ana Andreu Baquero. Lo que Robinson Crusoe le contó a Lolita.
Ensayo / marzo 14, 2017

Robinbook, 2010. 240 páginas. Recopilación de anécdotas literarias de escritores bajo diferentes categorías (enfermedades, amoríos, musas…). De poca profundidad y con numerosos errores. En una comentan que Joyce, por ser impotente, animaba a su mujer a acostarse con otros hombres. Debía ser una impotencia temporal, porque era un pichabrava y un putero, como se dice en otra anécdota posterior del mismo autor. Critican una reseña literaria en la que un periodista habla de un escritor que murió a los 87 años y luego dice algo que pasó después de los 91 años. Pero unas pocas páginas más adelante dice que Camus murió con 44 años y al lado hay una imagen de la tumba donde se lee 1913-1960. La peor se refiere a Cervantes, cuando afirma que alardeaba de un muñón. Poco podía alardear, porque aunque perdió el uso de la mano no llegaron a amputársela. Pero como digo lo malo no es que algunas anécdotas tengan errores, lo peor es que tienen poca gracia. Típico libro de refrito de otras fuentes que con mejor material puede llegar a algo, pero que en este caso se queda en entretenimiento intrascendente. La costumbre de algunos escritores de ayudarse del alcohol para…

Ricardo Menéndez Salmón. La ofensa.
Novela / marzo 13, 2017

Seix-barral, 2007. 144 páginas. Segundo intento con la obra de Menéndez Salmon. La historia de un soldado alemán de la segunda guerra mundial a la que un suceso traumático lo disocia de la realidad. Muy bien escrito, con un lenguaje muy particular que enseguida crea una atmósfera poética. Sin embargo el libro se pierde en sus metáforas y no parece caminar a parte alguna. Pese a todo la calidad de la escritura mantiene el interés hasta el final. Para la segunda visita, Kurt subió a un tranvía repleto de amas de casa que cargaban con bolsas de fruta y viajó hacia el Norte, como si se propusiera dejar Bielefeld en dirección a Bremen por la interminable Herforder Strasse, casi hasta el final de la línea 7, momento en el que se apeó en una sucia callejuela desde la que pudo acceder —a través de un patio interior infestado de avena loca en el que niños de aspecto famélico jugaban sin demasiado entusiasmo a la rayuela— a una vieja casa de tres pisos, el último de los cuales ocupaba una mecanógrafa llamada Rachel Pinkus. Una vez compartido un pastel de frambuesa, y tras comunicar con cierta torpeza el objeto de su…

Fatos Kongoli. La vida en una caja de cerillas.
Novela / marzo 10, 2017

Siruela, 2010. 220 páginas. Tit. Or. Jetë në një kuti shkrepësesh. Trad. Ramón Sánchez Lizarralde. La muerte accidental de una visitante trastocará la vida de Bledi, antiguo reportero que sobrelleva como puede la separación de su pareja. Los recuerdos de su niñez en una casa pequeña, con apenas un sótano como espacio de libertad, pondrán en contexto su triste vida. Lo mejor del libro es la alternancia entre el estilo de la narración de los sucesos del presente, en una prosa más impersonal, y los de los recuerdos, en primera persona, y como se van mezclando, diluyendo los límites, a medida que nos aproximamos al final. Y por supuesto el retrato de una Albania con sus intrigas políticas y su vida en apartamentos tan pequeños como una caja de cerillas. ¡Ya es suficiente!, me diréis vosotros. ¡Hace falta estar enfermo para contar semejantes banalidades! Tal vez tengáis razón, pero ése no es mi problema. Si pertenecéis a la categoría de los afortunados que no han pasado la mayor parte de su vida en el espacio de las dimensiones de una caja de cerillas, es inútil que me extienda, difícilmente me comprenderéis. Un espacio así os comprime. Incluso si más tarde…

Jordi Casanovas. Wolfenstein, Tetris, Simcity.
Teatro / marzo 9, 2017

Regma 12, 2007. 196 páginas. Tres obras de teatro con nombres de videojuegos que exploran diferentes relaciones de los jóvenes con el mundo. En Wolfenstein un adolescente recluido en su habitación cree haber encontrado a Dios en un algoritmo. Tetris presenta a una joven devastada por el abandono de su pareja a la que sus amigos le han preparado una cita con un chico que no será lo que parece. En City/Simcity tres trabajadores de una multinacional reciben la noticia de que su proyecto no ha sido aceptado, lo que provocará una serie de acontecimientos que se bifurcarán en el tiempo. En mi opinión de calidad creciente, muy buenas obras que seguramente ganen mucho con una buena interpretación. Jordi Casanovas es un excelente dramaturgo al que podría descubrir si no estuviera ya más que descubierto. Su web Jordi Casanovas es muy interesante. Escena 17 Alt i Ema Alï: La ment humana està acostumada a entretenir-se en algunes de les banalitats que té més a mà… com podrien ser alguns jocs, històries, contes, el que es podria dir que és la imaginació… n’hi ha molts que sostenen que la imaginació és l’obstacle per veure clarament quina és la naturalesa de l’univers……

A. S. Byatt. El libro negro de los cuentos.
Cuentos / marzo 8, 2017

Alfaguara, 2007. 214 páginas. Tit. or.Little black book of stories. Trad. Susana Rodríguez-Vida. Incluye los siguientes cuentos: La cosa del bosque Arte corporal Una mujer de piedra Material en bruto La cinta rosa Más preocupada por el lenguaje y la construcción formal que por la historia subyacente. Me gustó mucho ‘Arte corporal’, por su retrato descarnado de la joven artista y su relación con el médico. También bueno el último, descripción del progresivo deterioro de la mente. Una buena reseña aquí: El libro negro de los cuentos —Estoy poniendo las cosas verdaderamente coloridas en el lado infeliz. —¿El lado infeliz? —El de las que ya no tienen esperanza. El de los bebés muertos y las trompas ligadas. Jodida suerte tener que estar ahí acostada y oír los chillidos de los crios de las otras durante toda la noche sin poder pegar ojo. Creo que sois muy crueles, si te interesa saberlo. —Nos faltan camas —contestó él. De súbito reapareció en ella el veneno que destilaba su pálida chifladura, y dijo: —Conozco bien todo esto. Muy bien. Los médicos están sobrecargados de trabajo, quieren tener cerca todos sus casos para hacerles la visita, los úteros enfermos cerca de los úteros sanos,…

Cristian Crusat. Solitario empeño.
Cuentos / marzo 7, 2017

Pre-Textos, 2015. 132 páginas. Incluye los siguientes cuentos: Monomito Hijos de los Focenses Sarajevo-Estepona La casa de Thomas y el ciclo de saturno Uno de esos sitios Conductos Timbre Audacia, verano de 1984 Escritos con un lenguaje muy cuidado, poético, y que nos habla de soledades cotidianas, personas que vagan sin rumbo porque el mundo -algunos lo saben, otros cierran los ojos- no lo tiene. Me ha gustado especialmente el primero, breve y condensado, críptico pero con las claves a la vista, resumen del estilo y las intenciones del autor. Precisamente allí, en uno de los bosques cercanos al río Miljacka, tuvo lugar la historia que me fue relatada. Durante unos días los periódicos y las gacetas locales se hicieron eco de ella (pero lo dudo), así que quedó relegada al vergonzoso rincón de las leyendas sin moraleja, sentido ni enseñanza. «Epidemia moral»: así la denominó un cronista que lucía un fino bigote «coñito de perra» y que respondía al nom de plume Julius, de quien luego se supo que había transportado cuero de contrabando (por ejemplo) durante la guerra de Bosnia. Antes de olvidar estos sucesos, varios gacetilleros -entre los que se contaba el tal Julius- aprovecharon para denunciar…

David Aliaga. Y no me llamaré más Jacob.
Cuentos / marzo 6, 2017

La isla de Siltolá, 2016. 136 páginas. Colección de relatos que incluye los siguientes: Será peor Los muertos vivientes Plomo en la mirada La mujer maniquí Noaj En el delta La cuna de Newton Clases de hebreo Ascuas Támpere De triatletas y filacterias El suspiro del clarividente Escribir la memoria Luminarias Los amantes paralíticos Mikvé Bien escritos, en ocasiones da la impresión de ser autobiográficos, muchos de ellos con el judaísmo de fondo. Interesante por los temas y la calidad de la escritura, digna aunque no deslumbrante. Sin embargo, lo que dijo en voz alta fue que notaba alguna mejoría, que ya no le dolía tanto al caminar, al encoger los dedos. Puedes preguntar, te lo mereces, pero yo puedo contarte lo que considere más conveniente, calló y cambió de tema. He aceptado el papel que me ha ofrecido el director para la próxima temporada. La anciana atiende. Es agradable tener el horizonte de representar a una mujer como Nora, capaz de romper sus ataduras; disfrutar de un papel protagonista en una obra de Ibsen. Interpretar a la novia cadáver es agotador, créeme, cargar con todo ese rencor y arrastrar sus heridas cada noche. Quizá sea demasiado lastre, se acaricia…