Siruela, 1993. 234 páginas. Trad. Jitka Mlejnkova y Alberto Ortiz. Ya conocía la calidad del Capek cuentista, y por eso no me ha sorprendido la alta calidad de estos cuentos para niños, modernos en sus planteamientos pero bebiendo en las fuentes clásicas. Hay magos y duendes, princesas y príncipes, pero mezclados con burocracia, investigaciones policiales y humor, mucho humor y ternura, marca de los buenos escritores. Para niños de todas las edades. Capek es un gran escritor, en este libro me ha recordado al gran Cunqueiro. -Yo jamás me he topado con ningún gnomo —afirmó el guardia Bambas—. Mi zona hasta ahora era Dejvice y en esas casitas nuevas no hay ninguna criatura, ni ninguna aparición, ni ningún fenómeno sobrenatural, como suelen llamarlos. —¡Huy!, por aquí hay un montón de ellos —dijo el guardia mayor—. ¡Y antes hubo muchos más, sí señor! Sin ir más lejos, junto al dique de Sitkov habitaba un hombrecillo de las aguas desde que el mundo es mundo. La policía jamás tuvo que ver con él, tan buen hombrecillo de las aguas fue. El hombrecillo de las aguas de Liben es un viejo zorro, pero el de Sitkov era una persona muy correcta. Por ello…
Siruela, 2011. 210 páginas. Me ha sorprendido agradablemente este libro. Una historia sobre un ángel apasionado que visita de vez en cuando a la humanidad. Tres protagonistas, desde el primer beso a una pitonisa nacida en el fuego, un escultor romano o un joven discípulo de Leonardo . Todas contadas por una bailarina francesa, supuestamente loca. Un lenguaje poético diferente que, si bien al final llegó a empacharme un poco, en general deslumbrante. La mejor historia, la primera. Algunos no acertaban a creerse aquel prodigio, y en lugar de huir introducían los pies en las vasijas de agua lustral y miraban asombrados mi cuerpo enrojecido y mi boca, que vomitaba un fuego sutilísimo de color azulado. De pronto me sentí sola. El dolor del fuego presente me transportó al dolor del fuego pasado. Entre convulsiones, vi la cara de la mujer que me había parido y me convertí de nuevo en una niña en llamas. Sentí que todo ardía por dentro y por fuera y escapé aterrada de todo cuanto veía dentro y fuera de mí. Mis cabellos comenzaron a arder y mi cuerpo parecía una antorcha con piernas. Ya fuera del santuario, corrí como una bacante arrebatada por el…
Siruela, 2011. 218 páginas. Excelente compilación de relatos alrededor de la muerte. Buena la selección y la escritura de los mismos, algo que por desgracia no suele ser habitual en este tipo de recopilaciones. Está dividido en diferentes secciones temáticas (La que da la vida, la burlada,…) que vienen precedidas por poemas o citas y ha sido una verdadera delicia leerlo. El Güercu (asturiano) Nadie sabe bien cómo es el Güercu, pero se aparece con la figura de un hombre vestido de negro y callado, muy callado, y cuando alguien lo ve: se acabó. A veces se aparece en forma de pájaro negro. Dicen que una vez se presentó el Güercu en forma humana a un paisano que tenía muchos hijos porque hacía mucho que estaba casado. Y dicen que al Güercu debió de darle pena el paisanín y todos aquellos hijos que se quedaban sin padre, porque se le apareció mientras estaba cavando en la huerta el día antes de que le tocase llevárselo y le dijo: -Xuan, eres el próximo en mi lista, así que mañana a las doce de la noche voy a venir a por ti, te aviso para que te prepares, que sé que tienes…
Siruela, 2010. 220 páginas. Tit. Or. Jetë në një kuti shkrepësesh. Trad. Ramón Sánchez Lizarralde. La muerte accidental de una visitante trastocará la vida de Bledi, antiguo reportero que sobrelleva como puede la separación de su pareja. Los recuerdos de su niñez en una casa pequeña, con apenas un sótano como espacio de libertad, pondrán en contexto su triste vida. Lo mejor del libro es la alternancia entre el estilo de la narración de los sucesos del presente, en una prosa más impersonal, y los de los recuerdos, en primera persona, y como se van mezclando, diluyendo los límites, a medida que nos aproximamos al final. Y por supuesto el retrato de una Albania con sus intrigas políticas y su vida en apartamentos tan pequeños como una caja de cerillas. ¡Ya es suficiente!, me diréis vosotros. ¡Hace falta estar enfermo para contar semejantes banalidades! Tal vez tengáis razón, pero ése no es mi problema. Si pertenecéis a la categoría de los afortunados que no han pasado la mayor parte de su vida en el espacio de las dimensiones de una caja de cerillas, es inútil que me extienda, difícilmente me comprenderéis. Un espacio así os comprime. Incluso si más tarde…
Siruela, 2014. 380 páginas. Tit. Or. The goddesses and gods of old Europe. Trad. Ana Parrondo. Antes del faro luminoso de Grecia y del derecho romano había civilización en Europa. No tan sofisticada como la mesopotámica en la misma época, pero merecedora de estudio. Al fin y al cabo, también de allí venimos. En este libro se analiza una gran cantidad de resto hallados en diversos yacimientos. La riqueza de la cultura es impresionante, tanto como el absoluto desconocimiento que tenía de ellas. El libro se centra, como indica el título, en las representaciones de las diosas, ya que se supone que la sociedad en esa época valoraban la fertilidad y las diosas tenían un papel preponderante. Es un libro muy técnico, pero se sigue bien por gente inexperta como un servidor. En vez de fragmentos de texto les dejo algunas imágenes que ilustrarán mejor el contenido.