Acaba de salir el último libro de Ruiz Zafón y ya empiezan a lloverle palos. Leo en El blog del futuro del libro que Arcadi Espada le dedica una serie de lindezas, entre las que están hórrido escritor, Es realmente malo y que tiene innumerables anacolutos. Ya en su momento Andrés Ibáñez escribió un artículo titulado prosa leprosa -que no he conseguido encontrar en internet- y que también se quedaba descansado. A mí estas declaraciones, más que crítica literaria, reseña u opinión mesurada, me parecen insultos de niños enrabiados. Si en tan poco tienes al autor ¿Por qué dedicarle tu tiempo? Por otro lado, ni vas a convencer a los admiradores de estos libros, ni vas a preocupar a Ruiz Zafón. Me lo imagino leyendo estas críticas y pensando ¿Anacolutos? ¿Prosa leprosa? Esta noche no voy a poder dormir… snif snif… Para animarme voy a hacer una gráfica con mis ventas y las de Arcadi Espada. Huy, que no se ven, voy a sumar las ventas de todos los que me critican… tampoco… a ver en escala logarítmica….así sí. Ya puedo dormir más tranquilo. Que no se tome esto como una defensa de Ruiz Zafón, que cada vez me cae…
Otro cómic que me ha llamado tanto la atención que lo traigo a esta bitácora: Là où vont nos pères. Hablando con Sfer me enteré de que el título en castellano es Emigrantes, y además ha tenido la gentileza de enviarme esta reseña: El perro en la luna. El tema de la inmigración siempre me ha preocupado. No entiendo como un país que tanto ha tenido que emigrar para buscarse la vida mira con mala cara a los que ahora intentan hacer lo mismo. Las últimas directivas de la Unión Europea son un error muy grave. Lean este cómic y entenderán lo duro que es para cualquiera separarse de su familia y marchar a un país extraño. No hay una sóla palabra pero la narración es perfecta, además de ser un libro bello y de explicarse con una claridad meridiana. Extremadamente recomendable.
Editorial Planeta, 2000. 504 páginas. Tit. Or. The Demond-haunted Worid. Trad. Dolors Udina. Una luz en la oscuridad Si son seguidores habituales de esta bitácora no hará falta que les diga que soy escéptico. Dar una definición del escepticismo sería un poco largo, así que baste decir que no creo en OVNIS, fantasmas, medicinas alternativas, extraños poderes mentales y un largo etcétera de afirmaciones extraordinarias. El propio Carl Sagan lo definió muy bien: ¿Qué es el escepticismo? No es nada esotérico. Nos lo encontramos a diario. Cuando compramos un coche usado, si tenemos el mínimo de sensatez, emplearemos algunas habilidades escépticas residuales (las que nos haya dejado nuestra educación). Podrías decir: «Este tipo es de apariencia honesta. Aceptaré lo que me ofrezca.» O podrías decir: «Bueno, he oído que de vez en cuando hay pequeños engaños relacionados con la venta de coches usados, quizá involuntarios por parte del vendedor», y luego hacer algo. Le das unas pataditas a los neumáticos, abres las puertas, miras debajo del capó. (Podrías valorar cómo anda el coche aunque no supieses lo que se supone que tendría que haber debajo del capó, o podrías traerte a un amigo aficionado a la mecánica.) Sabes que se…
El otro día volví a ver la película 12 monos, en mi opinión una de las mejores películas de ciencia ficción de todos los tiempos. Lo que no sabía es que estaba inspirada en La jetée, una película de Chris Marker. No es una cinta convencional, se trata de una serie de imágenes acompañadas por una narración -algo que puede parecer soporífero, pero no lo es. Hace unos años sería imposible verla, pero desde que existe youtube y gente de buena voluntad, es posible encontrarla con subtítulos en castellano. Me ha parecido curioso como, además de la idea argumental, Terry Gilliam se apropia de algunos aciertos visuales, como las jirafas. También es de destacar como se plantea en la película la máquina del tiempo: dos cables enchufados a una venda en un tipo tumbado en una hamaca. Algo digno de investigarse por el Doctor Repronto. Aquí la tienen: Como curiosidad decir que también inspiró el siguiente videoclip de Bowie:
Gracias a la gente de BRM he recibido en mi casa un paquete con original forma de pizza que contenía la revista Planeta fascinante. Es reconfortante ver que siguen apareciendo revistas que intentan divulgar temas científicos. Esto prueba que la gente joven tiene interés en saber como funciona el mundo. En este primer número se tratan temas como la vida de las estrellas, los últimos avances en neurocirugía o el tema de los residuos plásticos. También se tratan temas de actuaildad como la cantidad de tóxicos en la comida, el tráfico de huesos, o como los bloggers son el nuevo poder en la red (que más quisiéramos algunos). En conjunto el tratamiento es algo sensacionalista para mi gusto, pero entiendo que para llegar a todos los públicos se tiene que ser fresco. También hay alguna inexactitud, como en el artículo de portada: el bien y el mal. ¿Es mejor ser bueno o sale más a cuenta ser malo? Las referencias utilizadas en el artículo son muy correctas y cubren un amplio espectro, desde biología a psicología, pero en algunos casos no están bien interpretadas. Así, se afirma que Dawkins dice que no tenemos elección, somos egoístas por naturaleza, algo que…