Tusquets, 1998. 238 páginas. El técnico de una empresa de iluminación busca un pueblo donde alojarse, y lo encuentra en Vila Natal. Hay una curiosa historia con la dueña del castillo, y una misteriosa peste está asolando los alrededores. Buf. No he visto por donde cogerlo. La trama avanza dando tumbos, abriendo hilos que no se cierran, alrededor de sucesos que son o inverosímiles o intrascendentes, mantiene dos arcos paralelos (el del ingeniero y el del doctor) sin que ninguno tenga mucho que ver con el otro… No sé cómo llegó a mi lista pero no me ha gustado nada. Malo. Atravesaron el pueblo en un carruaje cuya capota llevaba labrado el escudo de la vieja familia, el mismo escudo que Broyz había admirado en el cementerio. Galopando entre ladridos llegaron a los jardines del castillo que ese verano lucían salpicados de flores silvestres amarillas, pero de un amarillo casi verdoso que apenas conseguía contrastar con el color de las hojas y el ramaje. De un manotazo Broyz arrancó un ramillete, pero al entrar a la alcoba donde yacía la viuda, al detenerse frente a aquel lecho envuelto en sábanas de lino, tal vez fue el lujo, el fino humo…
Como todos los agostos, nos vamos de vacaciones. ¡Nos vemos a la vuelta!
Errata naturae, 2011. 260 páginas. Tit. or. Zwei ansichten. Trad. Iván de los Ríos. Un fotógrafo de la Alemania del Oeste y una enfermera de la Alemania del Este tienen un breve romance en Berlín. A partir de ahí siguen sus caminos sin apenas contacto, separados por el muro y por dos sociedades totalmente incompatibles. El breve resumen que he puesto no dice, en realidad, mucho sobre un libro que se sustenta más en el lenguaje que en la trama. La contraportada es una maravilla de como decir mucho sin decir nada, porque ni se trata de dos visiones (oriental y occidental) de ver la vida, ni de los problemas de los amantes, ni los trasvases clandestinos de personas, ni sobre la incomunicación ni los puntos de vista. Aunque todos estos temas aparezcan en el texto. Me ha recordado mucho a Handke, en el sentido de que priman los acontecimientos banales relatados con prosa magistral a cualquier tipo de argumento, construcción de personajes o sucesos interesantes. Y me ha dejado la misma sensación, un quitarse el sombrero ante la voz narrativa pero un bostezo ante una trama tan etérea que casi desaparece. También hay cosas brutales que se despachan en…
Minúscula, 2015. 164 páginas. Trad. Paula Kuffer. Incluye los siguientes cuentos: El amante demoníaco La bruja Después de usted, mi querido Alphonse Charles Siete tipos de ambigüedad La muela La lotería De los cuales el más famoso es, sin duda, La lotería, que provocó una reacción tremenda entre los lectores del New Yorker. Se incluye un epílogo en el que la autora explica un poco lo que sucedió junto con extractos de algunas cartas que recibió. Nada que nos sorprenda hoy en día, que las redes sociales nos dan el mismo material todos los días, pero que en su momento causó una gran impresión. No es mi preferido, sin embargo. Siete tipos de ambigüedad , un cuento sencillo donde todo pasa bajo la superficie me ha encantado, y La muela, con ese aire alucinado de cuento maravilloso es increíblemente moderno. Muy bueno. Ser escritor de ficción es de lo más agradable por varias razones; una de las más destacadas, por supuesto, es que puedes persuadir a la gente de que se trata de un trabajo de verdad, si tienes un aspecto lo bastante demacrado. Pero quizá una de las cosas más prácticas de ser escritor de ficción es que no…
Minotauro, 2021. 302 páginas. Es un mundo en el que España todavía es franquista, sigue la guerra fría y, lo que es más importante, la magia ha entrado en el mundo a partir del festival de Woodstock. Por desgracia junto con la magia se cuelan de vez en cuando unos bichos indestructibles. EL teniente del CESID Arturo Crespo recibe a dos enviados extranjeros, uno de EEUU y otro de la URSS para presentarles su arma secreta y gestionar su entrada en la ODA. Pero las cosas se van a complicar un poco… Que gusto da leer una novela entretenida, bien escrita y con un mundo alternativo excelentemente construído. Cuando se dice que una novela te atrapa y no la puedes dejar hasta que acabas suele significar dos cosas. O que es insustancial y te la lees de un trago, o que disfrutas tanto que te enganchas sin poder despegarte. En mi caso ha sido lo segundo. Mi única pega es que sólo se resuelve una trama pequeña. No me importa que no se explique el por qué de los malosviajes u otras características de ese mundo extraño. Pero creo que es un desperdicio construir un mundo tan potente junto con…