Blackie books, 2022. 304 páginas. 80 cuentos, de los que no pongo los títulos por ser demasiados, en la línea del autor: situaciones mezcla de una cotidianidad con elementos que no encajan, historias que no se cierran dejando su desarrollo en nuestro tejado y mezcla de elementos de cultura pop con costumbrismo cañí. El libro tiene tres partes. El primer cuento está muy bien, pero el resto de la primera parte me dejaron completamente frío. La cosa se empieza a animar con Hacer siempre lo mismo y hacerlo siempre distinto que es un cuento construído con 80 fragmentos que funcionan como minicuentos y es como un cuento fractal dentro del libro de 80 cuentos. La tercera parte es la mejor de todas y la que me ha hecho suspirar de alivio porque el anterior libro del autor me dejó fascinado y tenía miedo de que la magia se hubiera perdido. Pero no, en conjunto hay más cuentos mejores que peores y muchos son brillantes. Muy bueno. […] 32 Reviven a Kafka usando una impresora 3D para que vea que sus textos llegaron a tanta gente. El escritor se ilusiona un poco hasta que entra en Goodreads y lee que Miguel…
Fragmenta, 2019. 76 páginas. Repito con otro libro corto de este autor a raíz de una conferencia que le escuché en la fundación March. En este caso los aforismos se dejan de lado y se centra en lo que el denomina la religión del ateo ¿Qué religión puede ser esa? Una de la que ya nos avisaba Nietzsche, una vez desaparece la moral absoluta solo nos queda la ética del día a día. Desaparecida la épica de las grandes religiones solo nos queda la prosa de la realidad. Confieso estar de acuerdo con el planteamiento del autor. La moral tampoco queda destruída, pero la ética vive en los márgenes. Toda definición de bien absoluto es autoritaria y falaz, porque no es lo que vivimos en el día a día y además nos conduce a un dogmatismo peligroso. Mejor aceptar el bien cotidiano, la compasión, el humor, que no los grandes sermones escritos en piedra. Muy bueno. 30 La inocencia del devenir llegará también a la identidad. No hay un yo puro, una razón pura, ni teórica ni práctica, no hay un sujeto trascendental, sino sujetos corpóreos, finitos, seres que nacen, sufren, gozan y mueren. Sin finitud no hay vida. La…
Público, 2010. 270 páginas. La apasionada y brillante campaña de Clara Campoamor (Madrid, 1888-Lausana, 1972) a favor del derecho de la mujer al voto, pese a la oposición de buena parte de la izquierda y también de su propio partido, logró que el sufragio universal se implantara en España a partir de 1931. Pero esa victoria tuvo como precio el progresivo aislamiento de Clara Campoamor en la escena política española de la Segunda República. A partir de 1934, año el que abandona el partido Radical y le deniegan la entrada en Izquierda Republicana, Campoamor se convierte en una republicana sin partido. El voto femenino y yo: mi pecado mortal (1935) es un ajustado relato de defensa de su actuación y de su lucha a favor de los derechos de la mujer, pero también de su soledad política; soledad que no la abandonaría ya nunca y que habría de continuar durante la guerra civil y su posterior exilio en Argentina y Suiza. Soy un admirador incondicional de Clara Campoamor, cuanto más conozco de su vida más me gusta. Este libro en el que narra como fue su defensa del voto femenino y de otras cuestiones es imprescindible. Puedo asegurarte que en…
Bromera, 2016. 108 páginas. Tit. or. Bartleby the scrivener. Trad. Pau García Pons y Josep Manuel Marco Borillo. Releo el famoso Bartleby para un club de lectura / sesión vermut de la librería Nocturama y me vuelvo a maravillar ante el talento de Melville que en esta novela corta -o cuento largo- nos ofrece una historia aparentemente simple (un escribiente que va renunciando a toda actividad con una frase ya icónica ‘preferiría no hacerlo’) pero tan cargada de interpretaciones que es inacabable. Porque aquí se anticipa a Kafka, la escritura es tan moderna como la de los escritores del Siglo XX, y la progresiva inacción del protagonista puede ser metáfora de tantas cosas que casi todo el mundo ha acercado el ascua a su sardina. Pero el misterio central sigue vivo, alguien que renuncia a la acción sin ningún motivo, rompiendo la norma más básica de todo ser vivo, la supervivencia. Bartleby nos sigue interpelando, conmoviendo y, en más de una ocasión, convenciendo porque ¿A quién no le gustaría poder esgrimir la frase ‘preferiría no hacerlo’ en la mayoría de las cosas que nos trae la vida? Imprescindible. Yo ayudaba en persona a confrontar algún documento breve, llamando a Turkey…
Roca editorial, 2011. 400 páginas. Tit. or. Delusions of gender. Trad. Juan Castilla Plaza. Que hay diferencias sociales entre hombres y mujeres está claro y no hace falta ni decirlo. Hay muchas teorías supuestamente científicas que explican esa diferencia por que vienen ‘de serie’, hombres y mujeres somos diferentes estructuralmente y, por lo tanto, también mentalmente, con capacidades, actitudes y gustos diferentes. ¿Es esto cierto? Después de leer este estupendo libro queda claro que no, que no hay pruebas en las que sustentar esto a pesar de los muchos libros (algunos verdaderos superventas) que se han escrito al respecto. Desengañémonos: ni los hombres son de marte, ni las mujeres de venus. Las diferencias en la sociedad pueden explicarse por la cultura en la que estamos inmersos, y todos los supuestos estudios que han encontrado diferencias estructurales bien en capacidad (los hombres tienen mejor capacidad para rotar cosas mentalmente, las mujeres para entender el lenguaje) o en gustos (a los niños les gustan las construcciones, a las niñas las muñecas) no resisten un análisis detallado. O hay pocos casos de estudio, o hacen inferencias precipitadas, o ignoran efectos sociales, o directamente son falsos. En los extractos dejo algunos fragmentos que dan…