Leonard Michaels. Los cuentos.
Cuentos / mayo 21, 2019

Lumen, 2010. 580 páginas. Tit. Or. The collected stories. Trad. Aurora Echevarría Pérez. Incluye los siguientes cuentos (son cuentos completos, así que hay muchos): El maniquí Chico de ciudad Tibias cruzadas Palos y piedras El trato Indicios Haciendo cambios Müdred Los dedos de las manos y los pies Isaac Un pensamiento verde Finn De aquí para allá Los habría salvado si hubiera podido Historias de Nachman Asesinos Comer fuera Tener suerte Cuentistas, mentirosos y pelmazos En los años cincuenta Reflexiones de un joven salvaje Depresivos El jardín de Trotski El sombrero de Annabella Los habría salvado si hubiera podido Hola, Jack Algunos se rieron El capitán De Miscelánea Diario De Sentir estas cosas y Una chica con un mono Luna de miel Una chica con un mono Cuéntamelo todo Viva La Tropicana Nachman Nachman de Los Ángeles Nachman en las carreras . La penúltima conjetura .. Nachman ardiendo El misterio no tiene fin Criptología Un pensamiento verde Caracterizados por una extraordinaria libertad en lenguaje y estructura, unos temas en ocasiones gamberros y subidos de tono y unos personajes a veces al margen de la sociedad o simplemente diferentes. Leí esta reseña Luna de miel y no puedo estar más en…

Natalia Ginzburg. Léxico familiar.
Ensayo / mayo 6, 2019

Lumen, 2009. 268 páginas. Tit. Or. Lessico famigliare. Trad. Mercedes Corral. Léxico familiar son todas esas expresiones únicas que funcionan tanto como chistes privados como elementos de enorme capaz evocadora, capaces de volvernos niños en un momento sentados otra vez en el comedor familiar. Son las pequeñas historias que transcurren en la intimidad de la familia y que tanto significan para nosotros aunque las creamos olvidadas. La autora hace un retrato de su familia en su niñez y juventud, haciendo hincapié en esas particularidades de sus padres y hermanos, sin inventar nada (afirma que, cada vez que tenía tentaciones de fabular, de redondear la narrativa, las arrancaba de cuajo). Por sus páginas se pasean personajes como Pavese o Einaudi, pero son personajes secundarios. El protagonista es la Familia, con mayúsculas. En lo particular se explica lo universal, si la prosa y el talento de la autora lo consiguen. Es el caso de este libro, que te atrapa como la mejor de las ficciones, porque no es difícil de imaginar a ese padre gritando ¡Cataplasma! ante un libro que no entiende, o a sea madre tan echada para alante que no tiene tiempo de sentarse a llorar por el pasado perdido….

Emily Dickinson. 71 poemas.
Poesía / noviembre 23, 2018

Lumen, 2003, 2009. 216 páginas. Trad. Nicole d’Amonville Alegría. Algo conocía de la vida de Emily Dickinson, famosa poeta norteamericana que vivió en una relativa soledad fuera de círculos artísticos cultivando una poesía extraña y particular. Pero todavía no había leído ningún poema suyo. Ha sido toda una sorpresa, porque no parecen poemas escritos en el siglo XIX. Innovadora en lo formal -con un estilo muy particular y sorprendente-, en la temática -con unas referencias casi místicas a la naturaleza y a la soledad, el cóctel no deja indiferente. Poemas que oscilan entre el misterio y lo cristalino, que hacen resonar campanas en el alma. No me extraña que en su época fuera ignorada, se adelantó cincuenta años a su tiempo. Tampoco que ahora nos descubramos ante su extraño talento. Muy recomendable. The heart asks pleasure first The heart asks pleasure first And then, excuse from pain- And then, those little anodynes That deaden suffering; And then, to go to sleep; And then, if it shoud be The will of its Inquisitor The liberty to die. El Corazón pide Placer – primero – y luego – excusa del Dolor – y luego – esos pequeños Anodinos que amortiguan el sufrir…

T.S. Elliot. La tierra Baldia.
Poesía / noviembre 19, 2018

Lumen, 2015. 128 páginas. Trad. Andreu Jaume. ¿Qué mala crítica escuché sobre este libro? ¿Qué comentario confundí para pensar siempre que era un tostón? No me acuerdo, pero si finalmente lo he leído ha sido por completar los cromos y lo empecé con un gesto de fastidio. Enseguida me cambio la cara. Ni tostón, ni versos oscuros y aburridos. Poesía en estado puro, cristalina, emocional, de una perfección formal exquisita, conmovedora. Lo estaba acabando al salir del metro y no sólo no pude dejar su lectura, sino que subí las escaleras casi conmocionado. Algo entendible si se leen estos versos: Aquí no hay agua sino solo roca roca sin agua y el camino de arena el camino que serpentea arriba en las montañas que son montañas de roca sin agua si hubiera agua nos sentaríamos a beber en medio de la roca no puede uno parar o pensar seco está el sudor y los pies en la arena si por lo menos hubiera agua entre la roca muerta montaña con boca llena de caries que no puede escupir uno no puede aquí estar ni yacer ni sentarse no hay siquiera silencio en las montañas sino seco trueno estéril sin lluvia…

Patti Smith. Éramos unos niños.
Ensayo / marzo 6, 2018

Lumen Tenía muchas ganas de leer estas memorias de Patti Smith, que abarcan los años en los que convivió con el fotógrafo Robert Mapplethorpe, cuando todavía ninguno de los dos eran artistas de fama mundial, y ni siquiera habían encontrado su camino. Robert era pintor -todavía no había empezado con las fotografías- y Patti era poeta. En el libro nos cuenta cómo era la vida en el famoso Hotel Chelsea, su relación con el mundillo de entonces, cómo se introdujo en el mundo de la música, sus amores y las fascinantes historias de un mundo que estaba en plena ebullición. Uno disfruta con esa perspectiva privilegiada y sufre con las penalidades de estos dos jóvenes artistas. La muerte de Robert, al final del libro, se narra con una ternura que te emociona vivamente. Como defecto, el estilo. Me sorprende que una escritora como Patti tenga este estilo tan deslavazado, que se me hacía costoso de seguir. Puede ser un problema de la traducción quizás. Lo que está claro -y por otro lado se agradece- que no se ha utilizado a un negro literario para pasar a limpio recuerdos. Pese a esto, muy recomendable. Otra reseña: Éramos unos niños Hacía calor…

Alessandro Boffa. Eres una bestia Viskovitz.
Cuentos / marzo 20, 2017

Lumen, 1999. 165 páginas. Tit. Or. Sei una bestia, Viskovitz. Trad. Alejandro Pérez Viza. Una auténtica sorpresa. Un libro de relatos que siempre tiene como protagonista a Viskovitz, encarnado en diferentes animales, buscando siempre el amor de Ljuba. Hay relatos verdaderamente magníficos. El lenguaje, plagado de términos biológicos, excelente. Es extraño que un auténtico desconocido publique un libro tan redondo y se acabó. También que no sea más conocido, porque es una verdadera delicia. Corran a leerlo. Estás perdiendo la cabeza, Viskovitz –¿Cómo era papá? –le pregunté a mi madre. –Crujiente, un poco salado, rico en fibra. –Quiero decir antes de comértelo. –Era un mequetrefe inseguro, angustiado, neurótico, un poco como todos vosotros, los machitos, Visko. Me sentía más cercano que nunca a aquel genitor al que no había llegado a conocer, que se había descompuesto en el estómago de mamá mientras yo era concebido. De quien no había recibido calor, sino calorías. Gracias, papá, pensé. Sé lo que significa, para una mantis macho, sacrificarse por la familia. Me detuve un instante, en grave recogimiento, ante su tumba, es decir, ante mi madre, y entoné un miserere. Al poco rato, como pensar en la muerte nunca dejaba de provocarme una…

Lara Moreno. Por si se va la luz.
Novela / junio 1, 2016

Una pareja se muda a un pueblo animados por una misteriosa organización en un mundo que parece estar desintegrándose. Me costó horrores acabarlo; ni me interesaba la historia ni la prosa. Y eso que el ambiente -pueblo con pocos habitantes en un ambiente ligeramente postapocalíptico- podía haber dado mucho de sí. Hay alguna escena interesante, pero son las menos. Enrique vive encima del bar. Desde el interior oscuro de su local, unas escaleras de madera suben hacia el primer piso. Los techos son bajos, dan sensación de agotamiento, pero el interior es cálido. Enrique ha quedado con Nadia allí arriba y ha dejado la puerta del bar abierta. Sobre las siete de la tarde, con un sol tardío que alumbra de naranja el dorso de sus manos, Nadia atraviesa la puerta del granero. Sorbe el olor a queso viejo y a vino mientras oye el ruido de sus botas. Imagina animales, mayormente roedores y arácnidos, durmiendo en las esquinas, tras las mesas plegadas y las sillas. No se mueven, sus ojos no brillan. Probablemente no existan. Agarra fuerte la escalera y sube. Cuando su cabeza emerge por el hueco siente que ha entrado en un mundo distinto a todo lo…

Jeanette Winterson ¿Por qué ser feliz cuando puedes ser normal?
Novela / mayo 19, 2016

Lumen, 2012. 250 páginas. tit. Or. Why be happy when you could be normal? Trad. Álvaro Abella Villar. Tiene muchas de las cosas que no me gustan en un libro, pero me ha gustado. ¿Por el papel de sostén de los libros en la vida de la protagonista? ¿Por compartir la experiencia de ver arder tu biblioteca? ¿Por frases cómo ‘empecé a leer por orden alfabético. Por suerte se apellidaba Austen’? Da igual, más allá del efectismo sentimental y de un final anticlimático como la vida misma recomiendo su lectura. Calificación: Bueno. Mi madre tenía una mente suspicaz, pero aun cuando no la hubiera tenido, era evidente que su hija estaba trepando en el mundo. Una noche entró y vio la esquinita de un libro asomando por debajo del colchón. Lo sacó y lo examinó con su linterna. Fue una elección desafortunada: D. H. Lawrence, Mujeres enamoradas. La señora Winterson sabía que Lawrence era un satánico y un pornógrafo, y después de tirarlo por la ventana, se puso a hurgar y revolver, y yo me bajé a trompicones de la cama mientras ella tiraba un libro tras otro al patio de atrás por la ventana. Yo cogía algunos libros e…

Umberto Eco. El péndulo de Foucault.
Novela / febrero 6, 2012

Lumen, 1989. 586 páginas. Tit. or. Il pendolo di Foucault. Trad. Ricardo Pochtar, rev. Helena Lozano. Templarios Había leído este libro hace muchos años y apenas recordaba lo bueno que era en toda su extensión. Algo me sonaba de una lista malinterpretada por ocultistas y que en realidad no era para tanto, pero he disfrutado -seguramente más que en su momento- de todos los detalles de la trama. Un buen resumen puede leerse en la wikipedia: El péndulo de Foucaukt y como voy con prisas no repetiré lo ya escrito. Importante la crítica a las editoriales que hacen negocio con la gente que quiere publicar sus libros, una lacra que sigue existiendo todavía y ahora con internet todavía más. Por suerte los servicios de impresión bajo demanda permiten a cualquiera poder ver su libro publicado y no arruinarse en el proceso. Pero el palo más gordo se lo llevan los amantes de conspiraciones históricas y del esoterismo en general, quedando completamente ridiculizados. Sin embargo y a pesar de losdardos certeros que sobre las novelas de templarios y griales lanza este libro años después El código DaVinci se hartaba de vender con los mismos tópicos gastados y volvía a poner de…

Anthony Berkeley. El misterio de Layton Court.
Novela / octubre 9, 2011

Editorial Lumen, 2010. 300 páginas. Tit. Or. The Layton Court mistery. Trad. Miguel Temprano García. Habitación cerrada Lo vi comentado aquí: El misterio de Layton Court y me llamó la atención, además me venía muy bien para el reto de química (Yb). Estaba disponible en una biblioteca, pero cuando fui a por él alguien se me había adelantado. Un consejo: hay que reservar. Nos encontramos con el habitual misterio de la habitación cerrada. Stanworth aparece muerto en la biblioteca; parece un sucicidio, pero el escritor y detective ocasional Roger Sheringham se huele algo turbio. Investigará hasta encontrar no sólo al culpable, también que no todo es lo que parece ser. Una novela de misterio simpática, parecida a las de Agatha Christie, entretenida, pero sin ir más allá. Algún capítulo divertido -como el del toro- y una construcción sólida del enigma, pero esta novela se escribió en 1929, y aunque ha aguantado bastante bien, ha llovido mucho desde entonces. Ideal para que los amantes del género se lleven lectura a la playa. Calificación: Bueno. Un día, un libro (39/365) Extracto:[-] La habitación no estaba demasiado abarrotada de muebles. Había un sillón o dos junto al fuego y una mesita con una…