Mondadori, 1997. 300 páginas. Tit. or. La promesse de l’aube. Trad. Noemí Sobregués. Autoficción sobre la infancia y juventud del autor, con una relación muy peculiar con una madre empeñada en que su hijo triunfara en cualquier campo y los intentos de ese niño por complacer a su madre y llegar a ser alguien. Según leo por ahí aunque el protagonista se llame como el autor y comparta peripecias no todo lo que está aquí es cierto, aunque se le parece. Una vida llena de peripecias de un escritor que ganó el premio Goncourt dos veces por escribir con pseudónimo. Y tuvo que reírse al leer en la prensa que su prosa ya sonaba vieja mientras que la de Émile Ajar (su pseudónimo) era fresca y llena de vida. Mucho humor y mucha ternura en un libro que se bebe a tragos, como la vida que cuenta, llena de personajes descritos con cariño y a los que en muchos casos tocó la muerte. Como al propio autor, que se suicidó con 66 años. Otras reseñas: La promesa del alba y La gran tomadura de pelo literaria de Romain Gary. Muy recomendable. La vida es joven. Al envejecer, se hace duración,…
Mondadori, 2011. 250 páginas. Tit. Or. Corpus delicti. Ein prozess. Trad. Laura Manero Jiménez. Estamos en una sociedad en la que el culto a la salud es la norma y no cuidarse es constitutivo de delito. El método cuida de los ciudadanos, fumar o beber alcohol es ilegal, y todo parece idílico. Pero el hermano de la protagonista fue acusado de un asesinato que juró no cometer y si decide creerle eso quiere decir que el método también es capaz de equivocarse. Entretenido, más filosófico que de ciencia ficción, te atrapa por las ganas de saber que va a pasar después en el particular descenso a los infiernos de la protagonista. Pero a medida que llegamos al final todo se va resolviendo de una manera bastante poco profunda, empezando por las razones de la acusación de su hermano que hasta donde yo sé son científicamente imposibles. Me ha gustado como acaba, pero el cómo se encamina hasta ahí me ha parecido flojillo. Pero para pasar el rato no está mal. Otras reseñas: El método y El método Entretenido. -Nuestra sociedad ya ha llegado a su meta -dice Kra-mer mientras llena el hervidor de agua—. Al contrario que todos los sistemas…
Mondadori, 2000. 334 páginas. Tit. or. Vurt. Trad. Isabel Núñez. Vurt es el acceso a un mundo diferente. Vurt son unas plumas capaces de llevarte a un paisaje imaginario. Vurt es una puerta entre dos realidades en las que, a veces, se intercambian cosas. Hay que tener cuidado con el color de la pluma, con perderse en los sueños y con el color amarillo. Novela de ciencia ficción extremadamente original en el planteamiento y en el lenguaje, con un mundo a mitad de camino entre los barrios de drogadictos y el steampunk, donde los adictos buscan las plumas prohibidas y las diferentes clases de seres, humanos, tecnoperros, tecnohumanos, buscan su hueco. El protagonista busca a su hermana, a la que perdió durante un intercambio, y está empeñado en reencontrarla. Me ha encantado. Tanto el ambiente que plantea como la manera de ir soltando la información, como la trama en sí. Buscaré más novelas del autor. Como anécdota el ejemplar de la biblioteca está dedicado porque pertenece al Fondo Isabel Núñez. Más reseñas: Vurt y Vurt. Muy recomendable. ¡Un polisombra! Se proyectaba desde la pared de la vurtería, operando con sus mecanismos; haciendo fluctuar luces entre el humo.Y luego un destello…
Mondadori, 2011. 268 páginas. En la isla Meteca pasan cosas muy raras: hay un monstruo en el lago en medio del bosque, hay terroristas de bajo nivel que van en zuecos e incluso es posible que vivan extraterrestres. Todo bajo la sombra del rumor del asesino cósmico. Lo empecé con ilusión; quería que me gustara. El autor me cae bien. La idea de mezclar alta y baja literatura sin complejos me parecía atractiva. Las ideas locas sin concesión a los tópicos. Pero no me ha gustado. Estructura y lenguaje me han parecido farragosos, sin chispa. Algún momento hay bueno (pienso en el maltrato en la estafeta de correos) y la idea de incluir un capítulo de Curtis Garland (ya fallecido) es excelente (y escribe bien). Pero todo el conjunto se me caía de las manos. Tendrá su público, pero no soy yo. Otras reseñas: Asesino cósmico y Asesino cósmico. Desgraciadamente, no me ha gustado. Menuda audacia la de esta mujercita, va mascullando Don Fabio mientras sube de nuevo por la escalera de escapulario que tanto respeto le infunde a Antero -ahora mismo Don Fabio sí que finge, nada menos que en sus propios pensamientos—, habrase visto, adentrarse en el territorio…
Mondadori, 2013. 130 páginas. Una pareja de vecinos, un patio con un conejo que diserta sobre lo divino y lo humano, una trama de conspiraciones internacionales y un asesinato que no llegará a cometerse. La verdad es que me ha dejado bastante frío. Lo único que me ha gustado son las primeras conversaciones entre la pareja, de atrás adelante, muy bien escritas. Del resto, nada. Ni los soliloquios del conejo, ni los discursos del jefe de B. y M. que desvelan el malvado plan de los que dominan el mundo. Ni los recursos metalingüísticos tales como las páginas en negro. Lo que ha pasado es que, como se afirma en la solapilla, es un divertimento al que yo no le he pillado la gracia. Supongo que alguien lo hará. Para acabar, un consejo, no cites por extenso a otros autores que escriben mejor que tú, porque las comparaciones son odiosas. Se deja leer. Soy hermoso, es un hecho que no puedo negar. Si gobernara sobre todos los patios del mundo, decretaría que se viva el hedonismo con la misma alegría con que doy mis saltos o que doblo a mi antojo mis graciosas orejitas. Sin embargo no necesito todos los…