Editorial Seix Barral, 1984. 480 páginas. Acceder al absoluto De Sabato (o Sábato, que de las dos maneras lo he visto y no se con cual quedarme; en la edición que manejo es Sabato y así lo dejaré) siempre me venía a la memoria una anécdota que creo haber leído en la biografía verbal de Borges, que venía a decir así: «Hace tiempo -comentaba Borges- una periodista me preguntó mi opinión sobre Ernesto Sótano, y yo le contesté -Ernesto Sótano, sí, ese escritor que siempre está escribiendo sobre túneles y tumbas, ¿quién no conoce a Ernesto Sótano? « A pesar de tener esta anécdota en la cabeza desde hace más de diez años, y de saber de la calidad de este autor, no fue hasta el año pasado que leí ‘Sobre Héroes y tumbas’, su novela más famosa. Un libro pertubador y poderoso, que no me dejó indiferente. Así que me animé a comprar este ‘Abaddón el exterminador’ para ir leyendo su producción, y me he encontrado con la sorpresa de que este es el tercer y último libro de ficción que escribió Sabato, y que el primero -El Tunel- ya me lo había leído -sólo que no recordaba quién…
El desorden de tu nombre. La soledad era esto. Volver a casa. Alfaguara, 1996. 457 páginas. Realidad desdibujada Lo primero que leí de Millás fue su libro ‘Tonto, muerto, bastardo e invisible’. Desde entonces he leído todo lo que he podido de él, y viendo su producción en la página de club cultura veo que como mucho he leído la mitad. Encontré este libro en un puesto de segunda mano que me es muy querido. Cerca del mercado de la Boquería, en las Ramblas, en la calle de las Cabras pueden encontrar libros de segunda mano muy buenos a muy buen precio. Cinco euros me costó éste a mi, prácticamente nuevo y con tres novelas. Me permitirán que copie la sinopsis, porque llevo hoy mucho escrito: El desorden de tu nombre Julio Orgaz, cuarentón divorciado que trabaja en una editorial, frecuenta al psiquiatra Carlos Rodó y conoce en un parque de Madrid a una mujer casada, Laura, en quien cree reconocer una reencarnación de su amante Teresa Zagro, muerta en accidente poco tiempo atrás. Su relación se consuma y la pasión les arrastra a la idea de matar al marido de Laura, que no es otro que el doctor Rodó….
Editorial Planeta, 2004. 413 páginas. Final de Viaje Continua el viaje de Biscuter y Carvalho alrededor del mundo, manteniendo la mínima trama argumental. Se reencontrará con Bangkok, escenario de ‘Los pájaros de Bangkok’, continuarán por Singapur, trabajarán en un crucero donde Biscuter conseguirá imponer su memoria culinaria a todo el pasaje, conocerán a ricos (y odiosos) exfalangistas, viajarán a Australia, se convertirán en improvisados (y no muy expertos) tripulantes en un velero que atravesará el pacífico capitaneado por un vasco, antiguo etarra, recalarán en Chile, viajarán a Argentina siguiendo la ruta del exilio de Neruda, recuperará Carvalho el ambiente y las amistades del ‘Quinteto de Buenos Aires’, incluyendo a un extorturador repentinamente sentimental, descenderán hasta la tierra del fuego, visitarán Brasil el tiempo justo para conocer a una ONG que los transportará en un vuelo charter hasta Dakar, y les hará de guías por el norte de áfrica, descubrirán en Alejandría al protagonista de la ‘Rosa de Alejandría’, habrá un viaje en patera, un reencuentro en una fecha tan señalada como navidad, y un final que se desliza suavemente en la irrealidad, como recordando aquel lejano origen de ‘Yo maté a Kennedy’. Todo un despliegue de lugares, personajes y, por…
Editorial Planeta, 2004. 421 páginas. La vuelta al milenio en ochenta mundos Si comentaba el otro día que Juan Madrid era un escritor de novela negra ‘de casta’, muy diferente es el caso de Manuel Vazquez Montalbán. Todas las novelas de la serie de Carvalho, pese a estar inscritas en la más pura tradición de la novela negra, siempre han sido una excusa para que el autor nos obsequiara con un fino análisis sociológico-literario de su entorno más cercano. No en vano la génesis de Carvalho se encuentra en la novela ‘Yo maté a Kennedy’, una pirotecnia verbal y estilística más cerca de Breton que de Hammet. Pero con independencia del uso libertino de Montalbán del género, siempre se ha ceñido a los canones del mismo, con unos argumentos que algunas veces rondan lo sublime (como en el caso de ‘Los mares del sur’, quizá mi preferida). No es este el caso. En Milenio Carvalho, Montalbán pasea a la pareja protagonista por un viaje alrededor del mundo, con la única (y difusa motivación) de una posible persecución de Carvalho por parte de un pez gordo barcelonés. Aprovecha el autor para presentarnos una extensa y curiosa galería de personajes, y una…
Editorial bruguera, 1981. 254 páginas. Cierre de un ciclo Siempre me ha parecido sorprendente, o cuando menos injusto, que existan excelentes escritores que, sin embargo, sean relativamente desconocidos. Este es el caso de Juan Carlos Onetti, uno de mis escritores preferidos. Si alguien piensa que exagero, le propongo un juego. Vayan al google, escriban el nombre de un escritor, y vean cuantas páginas encuentra. Los resultados no son científicos, pero dan que pensar. Vean aquí una muestra: Gabriel Garcia Marquez 511.000 Mario Vargas Llosa 255.000 Alejo Carpentier 92.200 Juan Carlos Onetti 27.900 Sin querer provocar enfados en los muchos admiradores de los dos primeros, en mi humildísima opinión los dos últimos tienen una calidad literaria superior. Pero así están las cosas. En la portada de este libro cuentan que fue candidato al nobel en 1980. Otra oportunidad perdida para dignificar el premio. Heredero, al igual que Benet, de Faulkner, sus cauces literarios también son distintos que los del maestro. Faulkner dejó discípulos, pero no imitadores, y si Benet escogió el depurar el camino del estilo, Onetti prefiere ahondar en los sentimientos y nos deja una galería de personajes sórdidos y atormentados. Si Faulkner tuvo su Yoknapatawpha, y Benet su Region,…