Miguel de Cervantes. El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha (I)
Novela / diciembre 12, 2005

Editorial Espasa-Calpe, (34 ediciones de 1940 a 1986). 680 páginas. Locura genial Siendo el año del Quijote, y habíendome comprado hace relativamente poco este ejemplar -por la módica cantidad de dos euros y en buen estado, el maltrato de la portada es culpa mía- lo menos que podía hacer era releerlo. Releerlo porque, como todo estudiante de bachillerato, ya lo había leído por obligación en clase. Después lo leí por gusto, pero antes de esas lecturas ya lo había leído en una edición de cómic que comentaré en breve. Divido la reseña en dos partes porque, como dicen los críticos con buen tino, son dos libros diferentes y por no hacer una entrada demasiado larga. En la primera parte se nos narra las dos primeras salidas de Don Quijote, la primera sin escudero y siendo armado caballero en una venta. La segunda con Sancho con las conocidas aventuras de los molinos, la liberación de los galeotes, los dos ejércitos, y la novela del curioso impertinente. Pueden encontrar un buen resumen aquí. ¿Qué decir del Quijote que no se haya dicho ya? Poca cosa. Así que me limitaré a reseñar lo que me ha llamado más la atención. En primer lugar,…

[*] Oscar Wilde. La importància de ser Frank.
Teatro / diciembre 11, 2005

Institut del teatre, 1998. Biblioteca teatral. 71 páginas. Tit. Or. The importance of being Earnest. Trad. Jaume Melendres. 9 personajes. 5 hombres y 4 mujeres. Ingenio por partida doble Que Oscar Wilde fue una persona extremadamente ingeniosa es un lugar común. La gran cantidad y calidad de sus citas así lo demuestra. Si en alguna de sus obras utiliza Wilde todos los recursos que el ingenio pone a su alcance, es en ésta. Y lo que la convierte en una delicia para el espectador, supone un infierno para el traductor. Desde el título, que juega con el doble sentido Ernesto-Honesto, y que en todas las traducciones al castellano se pierde por completo. El traductor-adaptador, Jaume Melendres, ha hecho un esfuerzo para mantener en lo posible los juegos de palabras, también desde el título. El resultado merece la pena. La obra es una encantadora comedia que, como dice la contraportada, es una parodia de parodias. El joven John, cada vez que viaja a Londres, utiliza un alter-ego, Frank (Ernesto en la traducción castellana) para que sus correrías no lleguen a oídos de Cecily, de la que es tutor. Un tutor debe tener una moral a toda prueba. La cosa se complica…

Neal Stephenson. La era del diamante. Manual ilustrado para jovencitas.
Ci-Fi / diciembre 10, 2005

Ed. B, 2004. 668 páginas. Tit. or. The Diamond Age. Trad. Pedro Jorge Romero. Nanotecnología victoriana Del escritor de moda Neal Stephenson ya hemos comentado en ese Cuchitril la segunda y tercera parte del Criptonomicon, libro que lo catapultó a los altares de los frikis de la informática de todo el planeta. Pero antes de convertirse en el nuevo gurú de la ciencia ficción informática se movía en la corriente cyberpunk con libros como ‘Snow Crash’ y el que ahora nos ocupa, ‘La era del diamante’. Estamos en plena época nanotecnológica. La sociedad está organizada en phyles que se ocupan del gobierno y cuidado de sus miembros. Finkle-McGraw, Lord Accionista de una de las phyle más poderosa, los neovictorianos, encarga la fabricación de un manual interactivo para la educación de su nieta. Hackworth, el ingeniero que lo diseña, decide hacer una copia para su propia hija con la ayuda del Dr. X, un hacker chino, pero acaba cayendo en manos de Nell, una niña pobre. La existencia del manual cambiará su vida. Opiniones hay para todos los gustos. Personalmente me ha gustado más que el Criptonomicon -y es más ciencia-ficción, además-. Las ideas que desarrolla en este libro son originales…

[*] Varios Autores. Premio UPC 1995.
Ci-Fi / diciembre 9, 2005

César Mallorquí. El coleccionista de sellos. Javier Negrete. Lux Aeterna. Xavier Pacheco y José Antonio Bonilla. Segadores de Vida. Ediciones B, 1996. 379 páginas. Todo un ganador No se cuanto durará, pero como siempre, más información en Cyberdark. Puede que alguien se pregunte por qué aparece el volumen de 1995 el último. Hay dos razones. La primera es que nada más lo tuve en mis manos, lo presté y ha sido, en estricto orden cronológico el último que he leído. La segunda la comentaré después de los habituales resúmenes: Primer premio: César Mallorquí. El coleccionista de sellos. Cuando está a punto de acabar la guerra civil española, un detective de la policía investiga una serie de asesinatos cuyas víctimas tienen un elemento común: todas son coleccionistas de sellos. La ayuda de una atractiva y misteriosa mujer le ayudará a solucionar el caso y a descubrir que tras los asesinatos se esconde algo fundamental para la historia. Mención: Javier Negrete. Lux Aeterna. La humanidad vive feliz gracias al gobierno de los Pantócratas, unos seres con poderes practicamente divinos, pero con apetencias sospechosamente humanas. El escultor Virgan verá como el pantócrata de su sistema solar secuestra a su amada, y deberá rescatarla…

Carlos García Gual. Los siete sabios (y tres más)
Ensayo / diciembre 8, 2005

Alianza editorial, 1989. 238 pág. Sabiduría clásica Me encanta la divulgación histórica con fundamento, y si es de la grecia o roma clásica, más todavía. No hay duda que Carlos García Gual (que tiene su esbozo en la Wikipedia) es uno de los mejores divulgadores de la cultura griega. Su erudición fuera de toda duda y su estilo ameno y ágil hacen que sea una delicia leer cualquier libro suyo. El que hoy nos ocupa ya fue comentado en esta entrada de Pedro Jorge, y consiste en la semblanza de los famosos siete sabios de grecia. Como la lista de los siete sabios fue cambiando a lo largo de los años (sobre todo en las últimas posiciones), se incluyen tres (aunque yo cuento cuatro) más para incluir a todos. Cuatro son los ‘fijos’ en todas las listas: Tales, Solón, Bías y Pitaco. El resto (Quilón, Cleobulo, Misón, Periandro, Anacarsis, Epiménides y Ferecides) varían según el autor. Todos los personajes que aparecen aquí fueron famosos no sólo por su sabiduría teórica; la mayor parte fueron también hombre públicos, políticos o estadistas. Su sabiduría es también de orden práctico, incluso moral. Otra característica común es que su saber se difunde en forma…