Ediciones Torremozas, 2018. 102 páginas. Recopilación de los dos poemarios que dan título al libro. Sus poemas son duros, desnudos de hojarasca, y apelan directamente desde su vivencia personal al lector. Terribles los que hablan del suicidio, que dejo al final. Aunque es una poeta cuyos libros son difíciles de encontrar, por suerte hay varias páginas en las que encontrar sus poemas. Háganse un favor y búsquenlos. Muy bueno. Zanahoria rallada El primer suicidio es único. Siempre te preguntas si fue un accidente o un firme propósito de morir. Te pasan un tubo por la nariz, con fuerza, para que duela y aprendas a no perturbar al prójimo. Cuando comienzas a explicar que la-muerte-en realidad-te-parecía-la-única-salida o que lo haces para-joder-a-tu-marido-y-a-tu-familia, ya te han dado la espalda y están mirando el tubo transparente por el que desfila tu última cena. Apuestan si son fideos o arroz chino. El médico de guardia se muestra intransigente: es zanahoria rallada. Asco, dice la enfermera bembona. Me despacharon furiosos, porque ninguno ganó la apuesta. El suero bajó aprisa y en diez minutos, ya estaba de vuelta a casa. No hubo espacio donde llorar, ni tiempo para sentir frío y temor. La gente no se ocupa…
Trea, 2018. 190 páginas. Cuentos breves que retoman personajes e historias clásicas y las amplían, o les dan la vuelta, o nos muestran las costuras o nos cuentan lo que nadie nos contó. Abunda el humor inteligente y socarrón, que en todo momento es capaz de arrancarte una sonrisa. Segundo libro que leo del autor y me confirma su talento para la historia breve, a veces brevísima, escribiendo siempre con una pluma excepcionalmente afilada, original y divertida. Muy bueno. EL ÚLTIMO REFUGIO Todos los denominados «genios de la botella» o «de la lámpara» no son sino modestas divinidades paganas que, huyendo de los dioses cristianos, se recluyeron voluntariamente en redomas de vidrio o latón. Desde su angosto refugio, estas benévolas criaturas ofrecen a su poseedor información sobre tesoros ocultos, fortuna en el juego, buena salud, éxito con las mujeres… Las malas lenguas de sus enemigos, que no pueden perseguirlos hasta el interior de sus celdas, han hecho correr el rumor de que exigen dañosas contraprestaciones por esos valiosos servicios, pero, en realidad, se conforman con un poco de charla y algunas inocentes manipulaciones rituales. Por lo demás, no son responsables de que muchos mortales, siguiendo torcidamente su ejemplo, busquen también…
Penguin Random House, 2015. 312 páginas. Tit. or. Debout les morts. Trad. Helena del amo. El misterio comienza con un árbol que no debería estar ahí. Tres historiadores y un antiguo policía viven cerca de esa casa. A ellos les tocará, inesperadamente, investigar lo que ha ocurrido realmente, sobre todo cuando una desaparición lo convierta todo en algo más preocupante. La autora se aleja de su investigador habitual para conformar una nueva serie, llamada de los tres evangelistas por sus tres protagonistas. Y comienza con una trama que sigue teniendo el aire de la autora, sucesos aparentemente inexplicables que se acaban resolviendo gracias a la perspicacia de los detectives. Como todos los libros de Vargas, deja un buen sabor de boca, incluso aunque no es la más brillante de sus novelas. Bueno. Un poco violenta, Sophia se sentaba muy estirada en la silla que le habían ofrecido. Dejando Grecia aparte, después la vida la había acostumbrado a recibir o a rechazar la visita de periodistas o de admiradores, pero no a ir a llamar a la puerta de las casas de los demás. Debía de hacer al menos veinte años que no llamaba a la puerta de alguien, así, sin…
Kikuyo, 2025. 70 páginas. Ensayo acerca de diferentes conceptos en quichua, como el que da título al libro, y que reflexiona acerca de la relación de la autora con la materia prima, con el hecho artístico, con la elaboración de los materiales, el proceso de creación… Como ella dice: «Voy a abordar el tema que he preparado para que podamos viajar juntos. Yo lo llamé yanak uywaña, o crianza mutua de las artes. Viene de una reflexión de trabajo con comunidades textileras del departamento de Oruro, en los Andes bolivianos. Yo me he preparado como artista en la comunidad, y luego en las universidades ha sido muy complejo, porque nos meten estos conceptos de constante separación: razón y sensibilidad, arte y ciencia, sujeto y objeto, sociedad y naturaleza. Como amerindios, hacemos toda una absorción de la teoría del arte que viajó a lo largo del tiempo de Grecia a Latinoamérica, pasando por lo europeo y norteamericano, y que generó una estructura de conocimientos piramidal.» Muy bueno. Por eso decimos, por ejemplo, «pensar con la yema de los dedos». Como cuando hacemos una preselección de las fibras. Lo mismo pasa en la cerámica, con las arcillas. Es una educación que va…
Kikuyo, 2024. 60 páginas. Antología del ensayo del mismo nombre y que trata de nuestras relaciones con los objetos, que nos ha ido construyendo como seres humanos, y que en ocasiones, por ser pequeños o intrascendentes, no le damos especial relación. Sirve como aperitivo del trabajo más grande y su aire fancinero le da un sabor especial. Bueno. Y con estos se establecen nuevas secuencias. El objeto permite contar una historia. Es la prueba de un recorrido y de un movimiento: los objetos de piedra tallada por humanos se diferencian de las marcas ambientales por la relación situacional en que son encontrados, los golpes de moldeo dejan negativos cuyos cortes siguen una tendencia o patrón que puede ser interpretado y clasificado en una tipología técnica. De esta manera, los arqueólogos establecen un orden, sujeto a un esquema mental mecanicista y lineal, base de la formalización narrativa y progresiva llamada prehistoria. El monolito de Kubrick, por ejemplo, rompería ese esquema, de ahí la molestia que produce en las mentes inmunes al desvarío. Provocación similar puede desatar en espíritus más complacientes, crédulos o susceptibles a la ilusión conmovedora del fraude, el Oopart (out of place artifact) u objeto fuera de lugar, artilugios…