AJEC, 2010. 222 páginas. Orígenes La publicación de una nueva novela de Manuel Buil es motivo de alborozo. Porque cuando hay un mercado que paga bien los textos, se puede confiar en que los autores irán produciendo. Pero cuando se publica poco y mal hay que confiar en que el escritor tenga suficiente tiempo libre y ganas como para ponerse a la labor. Afortunadamente ha sido el caso, porque el talento de Manuel Buil vuelve a prodigarse y tenemos otra gran novela que combina ciencia ficción y humor negro con una maestría y una originalidad excepcional. En un mundo que parece acercarse al abismo, la construcción de una gran obra de ingeniería, el ascensor espacial, parece estar en peligro. Todas las simulaciones realizadas por una potente inteligencia artificial intuitiva (del tipo chupacabras) acaban en desastre. Pero el problema, en realidad, no está en el ascensor espacial; son pistas que conducirán a la doctora Mary Trini Merton hasta el cirujano plástico Joao Cabeça y al presuntamente muerto oficial de la ONU Rony Abelardo. Tres personajes que comparten mucho más de lo que creen. Lo que me gusta del autor es que construye un argumento de ciencia ficción impecable, que podría estar…
Ya estamos de vuelta y antes de volver al ritmo habitual de reseñas una noticia de interés. Del 18 al 23 de octubre se celebra el primer Festival de narración oral de Barcelona, Munt de mots. Una agenda apretada de la que iré avisando por estas páginas. Un servidor participará activamente, colaborando con la web, impartiendo una conferencia (La telaraña en la nube) y con una sesión de cuentos (Eros una vez). Daré la tabarra con ello. ¡En marcha de nuevo!
Fa vint anys que tinc vint anys. Vint anys i encara tinc força, i no tinc l’ànima morta, i em sento bullir la sang. Hace veinte años que tengo veinte años. Veinte años y todavía tengo fuerza, y no tengo el alma muerta, y siento bullir mi sangre. Hoy cumplo 40 años. Una fecha típica para pasar revista a la vida, hacer balance y entrar en crisis al ver que ninguno de tus sueños de infancia o adolescencia se ha cumplido. Llevo unas semanas pensando en ello. La mida por el baremo que la mida no se puede decir que tenga una vida de éxito. Ni soy famoso, ni millonario, ni un intelectual de prestigio. Mi vida es bastante normal y corriente. Doméstica. Sin embargo, me siento como un triunfador. Si pudiera volver veinte años atrás y hablar conmigo mismo me daría un par de buenos consejos, pero principalmente le diría a ese jovencito Nos lo vamos a pasar en grande. No tengo ningún sueño incumplido, ninguna espinita clavada. He hecho más o menos lo que quería hacer y las cosas no me han ido nada mal. Tengo la misma divisa que mi gran amigo Carlos, Omnia mea me cum…
Aprovechando mi reciente paternidad voy a cogerme unos días de vacaciones que sumados a las vacaciones de agosto van a hacer que esta bitácora esté inactiva hasta septiembre (con un una pequeña excepción que ya aparecerá). Dos niños tienen mucho trabajo, además de la faena diaria, así que me vendrá bien un poco de descanso. Podría colgar reseñas porque como siempre tengo un remanente sin publicar, pero las dejaremos para luego. Mañana viernes 9 de julio actúo en el centro cívico
Ramon Fuentes Buj