Copio contraportada que tiene un texto que vende muy bien: Yo no me he buscado nada de esto. Nunca quise ser una especie de heroína. Pero cuando toda tu vida es arrastrada por un tornado —y tú con ella— no tienes más remedio que dejarte llevar, ¿sabes? Sí, claro, he leído los libros. He visto las películas. Conozco la canción sobre el arcoíris y los pajaritos que cantan. Pero nunca esperé que Oz fuera así. Un lugar donde no te puedes fiar de las Brujas Buenas, donde las Brujas Malvadas quizá sean las buenas de la película y donde los monos alados pueden ser ejecutados por sedición. Sí, sigue habiendo camino de baldosas amarillas, pero hasta eso se hace pedazos. ¿Qué es lo que ha pasado? Dicen que Dorothy encontró el modo de volver a Oz. Dicen que se hizo con el poder y que el poder se le subió a la cabeza. Y ahora nadie está seguro. Me llamo Amy Gumm… y soy la otra niña de Kansas. He sido reclutada por la Revolucionaria Orden de los Malvados. Me han entrenado para luchar. Y tengo una misión. ELIMINAR el corazón del Hombre de Hojalata, ROBAR el cerebro del Espantapájaros,…
Tercer libro de Handke que leo y posiblemente el último a menos que alguien de confianza me recomiende encarecidamente otro. Se vende como novela pero es una obra de teatro en la que diversos personajes deambulan por la escena y dialogan o monologan sobre diferentes temas. No hay una trama clásica. Los personajes que aparecen: – Uno que mira desde el muro – Un aguafiestas – Un actor joven – Una actriz joven – Un viejo, una vieja – Parsifal – Un indígena, en distintas personalidades Que se relacionan entre ellos por parejas (actor-actriz, viejo-vieja) por lo general y nos dibujan más un paisaje emocional que un recorrido narrativo. Tiene momentos que, para que negarlo, son de gran belleza. Pero a pesar de su brevedad se me hizo larguísimo y es que a pesar del interés objetivo que me despierta la escritura de Handke con lo que he leído hasta ahora me resulta suficiente. No he encontrado ninguna reseña. Es una lectura que me ha resultado provechosa pero que no he disfrutado demasiado. Se deja leer. INDÍGENA interrumpe su escena con una sonrisa y, abriendo el puño en el que guardaba unas bayas, en un gesto de hospitalidad, ofrece a…
Siruela, 2011. 366 páginas. El comisario Adamsberg se enfrenta a tres casos a la vez. Un desaprensivo está atando cordeles a los pies de las palomas. Un magnate ha resultado muerto por un incendio en un coche que apunta a un conocido incendiario que el comisario cree inocente. Y en un pueblo de Normandía el ejército furioso se ha vuelto a aparecer y ha vaticinado cuatro muertes… Las novelas de Fred Vargas más que presentar un caso y pistas para resolverlo se dedican a mostrarnos personajes muy atractivos y a hacerlos interaccionar. La respuesta a los misterios le serán dados a Adamsberg por inspiración divina, un poco al modo de Chesterton del que opinan los críticos que hace trampas porque el autor le sopla las respuestas al oído. Pero da igual lo enrevesado que parezca todo porque como toda buena novela negra al final se descubre al asesino, así que podemos sentarnos y disfrutar de esos retratos en los que la autora es especialista y ver como la máquina engrasada de ese equipo aparentemente disfuncional va aplastando los problemas y encontrando la solución. Una delicia. Siete minutos después, tranquilizado por la presencia de otra botella, Danglard se sirvió otro vaso…
Xordica 2007, 2007, 2011. 144 páginas. Incluye los siguientes relatos: Mecedoras Pájaros Un robo La casa de Benedé Tablón de anuncios Un sarrio Servilletas en la piscina Algo provisional La herencia Trescientos días de sol Habéis matado al oso No me gustan los psicólogos De personajes a la deriva, como los propios relatos que no tienen inicio ni fin y nos dibujan situaciones llenas de desasosiego y falta de destino vital. Me ha gustado especialmente Algo provisional, donde lo turbio del trasfondo le da profundidad al relato, también Un robo con lo que se adivina de trasfondo, y en general los relatos de la segunda mitad. Un excelente libro de relatos. Otra reseña donde lo frío de los protagonistas les ha dejado ídem: Trescientos días de sol. Muy recomendable. Había entrado en una tienda de recuerdos mientras Anna le esperaba fuera. El vendedor guardaba los libros de Von Gloeden en la trastienda. Rubén pensó que el no tenerlos expuestos debía de obedecer a algún modo de precaución. Anna apenas llegó a mirar esas páginas, no parecía interesada en aquel asunto. Guardaron el regalo en la maleta común. Rubén se olvidó de esto hasta que unos años después, durante el juicio,…
Fuentetaja, 1997, 1998, 1999, 2003, 2007. 200 páginas. Manual para la escritura de relatos. Pero bien, no los típicos consejos de ‘Haz que las historias sean interesantes, crea personajes sólidos’ que suelen abundar en este tipo de libros. El autor define su enfoque desde el principio, el tipo de relatos que le gustan y explica cómo escribir bien. Empieza valorando la sencillez, pidiendo que se aligeren de literatura vacua, de frases grandilocuentes pero que no digan nada. Añade consejos prácticos como la aparición de cocodrilos (metafóricos), reglas de continuidad, como afianzar ideas… todo ello desde un punto de vista práctico, poniendo ejemplos de cómo hay que hacerlo y cómo no y presentando fragmentos de cuentos de autores famosos y destripándolos para ver cómo funcionan. Se podrá objetar que el arte no puede enseñarse y tampoco aprenderse, y yo soy el primero que está de acuerdo. A un escritor de primera fila le sobran consejos y a quien no tenga talento ningún manual va a dárselo. Pero entre el genio y el inútil hay una amplia gama de grises y ahí siempre viene bien un poco de ayuda. Este libro ofrece una guía bastante sólida. Muy recomendable. Cocodrilos Escribir es cuestión…