Orbis, 1983. 70 páginas. Catálogo de fotografías de Dennis Stock. Aunque su fama se debe, sobre todo, a sus retratos de figuras del cine (las más icónicas de James Dean son suyas) en este volumen encontramos paisajes en color, fotografías experimentales y algunas tomadas en Provenza. Puede ser que por temas de derechos. Está bien.
Bruguera, 1981. Tit.or. Pop 1280. Trad. Antonio Prometeo Moya. En un pueblo de apenas 1280 almas el sheriff Nick Corey intenta llevar su trabajo como puede, evitando meterse en líos, lidiando con el mal genio de su esposa y la deficiencia mental de su cuñado, y metiéndose en más de un lío de faldas. Es un libro extraño. Primero crees encontrarte ante una típica novela del oeste, con un sheriff simplón que no sabe que hacer con su vida. Enseguida te das cuenta de que la simplicidad es aparente, y que bien nos podríamos encontrar a un trasunto de aquel soldado Svejk, que de tonto no tenía un pelo. La trama se va oscureciendo y el protagonista esconde todavía mucho más de lo que parece. Como defecto la trama tiene momentos bastante inverosímiles, pero desde luego no es una historia tópica sino bastante alocada y tenebrosa, que se disfruta bastante. No es de extrañar que el autor tenga una cierta fama. Aunque el libro podría haber sido mucho mejor de lo que realmente es. Bueno. Bueno, aquello la puso pero bien. Empezó a llorar y a desgañotarse como un becerro en una tormenta de granizo. Y, por supuesto, despertó a…
Pepitas de calabaza, 2017. 120 páginas. Breves historias a mitad de camino entre el ensayo y el dietario. La autora va recorriendo algunos faros y nos cuenta no tanto su historia como los recuerdos asociados a su figura, su crónica personal del encuentro entre la construcción y su persona. Muy bien escritos se leen con mucho placer, como si estuviéramos paseando con la autora y, mientras admiramos la belleza del paisaje o escuchamos las olas del mar, conversáramos sobre literatura o historia. De una manera no erudita, sino cotidiana y amable. He disfrutado con su lectura. Otra reseña: Cuaderno de faros. Muy bueno. En 2011, Jonathan Franzen publicó un ensayo titulado «Farther Away» acerca del viaje que realizó a una isla en el sur de Chile llamada Más Afuera (ahora se llama Alejandro Selkirk, y alguna vez la llamaron Isla de los Perros, pero prefiero llamarla Más Afuera) para depositar parte de las cenizas de su amigo David Foster Wallace. El propósito original del viaje era distraerse de una crisis personal observando aves endémicas. Franzen viaja por el mundo para mirar especies de aves de todo tipo. Las aves representan para él los restos de un reino en peligro de…
Penguin Random House, 2015. 190 páginas. Tit. or. The year of magical thinking. Trad. Javier Calvo Perales. Mientras su hija está en el hospital en coma por culpa de una neumonía complicada, el marido de la autora muere de un infarto fulminante. Mientras lidia con tanto dolor acumulado intenta seguir adelante como puede. Ha obtenido varios premios, ha servido de sostén como guía de duelo para muchas personas, y yo mismo lo leí como homenaje a la autora, recientemente fallecida. Pero a pesar de la dureza del tema confieso que me dejó bastante frío. Mi mayor preocupación era por la hija y el desarrollo de su enfermedad. Pero no conseguí empatizar con las reflexiones de la autora sobre el proceso que estaba sufriendo. Quizás no era el momento adecuado. Está bien. 30 de diciembre de 2003, martes. Habíamos visitado a Quintana en la UCI de la sexta planta del Beth Israel Norte. Habíamos vuelto a casa. Habíamos hablado de si cenábamos fuera o nos quedábamos en casa. Yo dije que encendería la chimenea y cenaríamos en casa. Encendí la chimenea, me puse a hacer la cena y le pregunté a John si quería una copa. Le serví un whisky y…
Menoscuarto, 2007. 134 páginas. Cuentos que giran alrededor de la figura de Sherlock Holmes, no tanto en acción resolviendo casos como charlando con Watson acerca de temas, muchas veces, metaliterarios. Como, por ejemplo, inventar a un autor llamado Doyle que se dedique a escribir sus aventuras. Historias simpáticas, a medio camino entre el humor y la filosofía, que tienen buen leer sin llegar a deslumbrar. Entretenidas. Bueno. ¿Es posible que Holmes hubiera sido chico alguna vez?, podía leer en su atónita mirada. Volvió a pellizcarse el labio inferior. Era incapaz de imaginarme con pantalón hasta la rodilla, chaqueta de uniforme con un escudo y gorra de colegial, formando parte quizá del equipo de cricket de la school, o, peor aún, azotado en las posaderas… —¿Dónde estudió usted, Holmes? Nunca me había hablado de eso. —Cuando yo era chico —repetí, fingiendo que no le había oído, porque no iba a entretenerme con menudencias de mi vida privada— tenía por vecino a un muchacho muy bromista que se llamaba Timothy Allworthy. Su mayor pasión era mistificar al prójimo y poseía una rara habilidad para conseguir que le tomaran en serio. En su género no he conocido a nadie tan bien dorado para…