Tusquets, 2002. 102 páginas. Tit. or. La place. Trad. Nahir Gutiérrez. La muerte de su padre y la necesidad de escribir el suceso alejándose de estilos literarios empujan a la autora a realizar un ejercicio de memoria y a escribir de una manera sincera y sobria -pero misteriosamente lírica- la historia de sus padres y los desencuentros de una hija con estudios frente a unos padres trabajadores pero sencillos. Leo el libro impulsado por el Nobel, aunque a la autora me la habían recomendado en varias ocasiones. Me ha recordado a Modiano, premio Nobel también y también francés y reconozco que me gusta más este último, aunque con un solo libro no puedo juzgar toda la obra de la autora. Retrato de una vida dura, sin concesiones, trabajo y más trabajo en condiciones difíciles para sacar una familia adelante y luego una hija que escapa del campo y roza otro mundo, más cultural, más burgués, pero que no se avergüenza de sus raíces aunque se instale en ese otro ámbito que ya es el suyo. El tema del hijo de familia humilde que escapa, de una manera o de otra, a la suerte de los padres porque en su caso…
Aristas Martínez, 2012. 334 páginas. La desaparición de Ricardo Zacarías, un físico interesado en la naciente mecánica cuántica, la aparición de un muerto en una habitación cerrada del hotel Chelsea están relacionados con un misterioso hilo que incluye viajes en el tiempo, amistades imposibles, traumas sin resolver e incluso cameos de lujo como el de Enriqueta, la llamada vampira del Raval. Había oído hablar mucho y bien del colectivo Juan de Madre pero no encontraba sus libros en la biblioteca. Mi primer contacto con el colectivo ha sido de diez. Una novela de viajes en el tiempo muy bien construída, con una historia que te atrapa y una construcción desarticulada con la mezcla de un diario, artículos y separatas. En este cóctel se mezclan la mecánica cuántica, la pedofilia, el dadaísmo, el punk, la Barcelona de principios de siglo XX, la mezcalina, y un montón de cosas más. Pero todas las piezas en su sitio sin que ninguna desentone con el resto. Además por la casa donde vive el protagonista he pasado yo muchas veces (https://photos.app.goo.gl/aLJ4RVPetQJeu7LU9), porque está enfrente de un antiguo refugio de la guerra civil. Me ha gustado todo, hasta el final que cierra con un tono de…
Anagrama, 2019. 358 páginas. Tit. or. How to be a woman. Trad. Marta Salís. A medio camino entre la autoficción y el ensayo político la autora desgrana en diferentes capítulos las instrucciones para conseguir ser una mujer como dios manda, arrasando con el machismo imperante a base de humor y retranca. Desde el acoso adolescente hasta la decisión de hacerse un aborto, pasando por problemas tales como los zapatos de tacón, la necesidad de tirar de bisturí para parecer más joven, la gordofobia o los mitos feministas. Me venía precedido de tanta fama que los primeros capítulos no me decían mucho. Encontraba humor, sí, pero nada exagerado. Pero pronto entré en el universo de la autora (a pesar de estar salpicado de referencias culturales autóctonas que la traductora se ve obligada a explicar a cada paso en pies de página), dejó de preocuparme por que los chistes no me hicieran demasiada gracia, y empecé a disfrutar del retrato social que nos planta frente a nuestra cara. Porque ser mujer es bastante complicado. Mucho más que ser un hombre. Nosotros no tenemos que preocuparnos por combinar la ropa, ni tenemos que llevar tacones. No se espera que seamos los serios, aburridos…
AMG editor, 1999. 62 páginas. Premio Café Bretón no está mal escrito, pero el retrato del escritor canalla ha envejecido pésimamente y las viñetas, aforismos, reflexiones que componen este cuaderno me han olido a naftalina. Naftalina sangrienta y empapada en whisky y sudor y vómitos. Pero naftalina. El autor se propuso: Un cuaderno de viaje para una vida. Un cuaderno de bitácora (perdón por la cursilada) que me acompañará durante esta travesía incierta, durante este viaje incomprensible y amañado, carente de piedad, de retorno y de esperanza, al que los hombres, por algo hacer, hemos convenido en llamar vida. ¿Un diario? Mi intención era huir del diario al uso porque pienso que utilizando una escritura cotidiana y sistemática se corre el riesgo de amortiguar la ráfaga, el puñetazo, el grito, el gemido, la blasfemia, el adiós, la carcajada, que son, en definitiva, lo que más le interesa a uno fijar aquí, entre los arañazos negros de la prosa. Tampoco son estos Tránsitos, pese a la disposición tipográfica y pese a que de vez en cuando incurro en la tentación del aforismo, un libro de máximas, sentencias o adagios. Uno piensa que el aforismo tiene algo de trampa, de refrán posmoderno,…
Quaderns crema, 1991. 214 páginas. Recopilación de artículos de Quim Monzó, escritor al que admiro pero del que nunca he leído libros como éste. Siempre he pensado que estas cosas tienen gracia en su momento, pero que después no tienen mucho sentido. Pero me encontré este libro por la calle y decidí acogerlo. Leer los artículos 30 años después, sobre todo de una Barcelona preolímpica, me ha resultado más un ejercicio de recreación histórica que periodística. Si a eso le añadimos la retranca de Monzó pues ha sido una lectura sorprendente y en ocasiones muy divertida. Bueno. El coneixement del local que demostra el firmant de la carta és bastant inexacte. Per començar, al soterrani no hi ha pista de ball, ni quartos foscos a tots dos costats, ni cel·la amb barrots, a no ser que consideri barrots uns elements decoratius verticals, col·locats a una distància regular, que hi ha en un cert racó. Hi ha, això sí, un quarto que pot ser considerat fosc si no s’hi encén el llum, i que serveix de magatzem. L’encerta quan diu que no hi ha ventilació adequada. La torna a vessar quan diu que «se produce con frecuencia sexo en grupos de…