Páginas de Espuma, 2019. 108 páginas. Incluye los siguientes relatos: Pertenencias El coloso y la luna La memoria donde ardía El nadador infinito Los aposentos del aire La gestación Como flores Historia de una lágrima La isla negra Anagnórisis El aire de las mariposas El hueco Vía Láctea Real de Catorce El fuego de la salvación La muerte más blanca Un viaje con dique La soledad en los mapas La música de mi esfera El libro empieza con alguien que ha sufrido la pérdida de su pareja e intercambia todos los muebles de su piso con alguien de quien suponemos está en su misma situación. Continua con una niña que tiene que ir a buscar a su padre borracho y que se hace adulta por el camino. Dos niños con enfermedades terminales que sellan un pacto. Maternidades torcidas y asfixiantes. Sentimientos que se parecen al amor. La autora se mueve como pez en el agua en las distancias cortas y es capaz de dibujarnos una situación desoladora con cuatro pinceladas, y hacerlo muy bien. Hay cuentos magníficos y a pesar de las pocas páginas el libro te sacude un buen derechazo a la cara. Muy bueno. Apenas era mediodía. Las…
Hiperion, 2021. 78 páginas. La autora tiene, según la contraportada de este libro, otros seis poemarios, cada uno con su premio. Éste ganó la edición XXXVI del prestigioso premio Hiperión. Yo creo que no es difícil ver que hay talento y además de verdad. Porque la autora trabaja en el servicio de lavandería de un hospital no tiene padrinos ilustres y lo que tiene se lo ha ganado a pulso. Muchos de los poemas fueron escritos en la pandemia, y que duda cabe que estar trabajando en un hospital en esos momentos es un lugar privilegiado y terrible para poder hablar del dolor. Pero no esperen textos sensibleros, puede que crudos en ocasiones, como lo fue la realidad. Una realidad en la que al tener por primera vez guantes ya no se podrá dar cuenta de que las sábanas llegan calientes a sus manos. Ni a ella ni a sus compañeras les aplaudían a las ocho de la tarde y como dice en otro poema ni los médicos te daban los buenos días. Y es que cuando está presentando un libro se extrañan de que no sea profesora y tenga un oficio humilde, y cuando sus compañeras de trabajo se…
Páginas de Espuma, 2021. 174 páginas. Incluye los siguientes relatos: La vía del futuro El Señor de La Palma Mi querido resplandor La muñeca japonesa El astronauta Michael Garcia Las calaveras En la hora de nuestra muerte. Bienvenidos al nuevo mundo Que son de una ciencia ficción a la vuelta de la esquina, de un futuro cercano e incluso algunos podrían ser de hoy mismo. Un culto a una Inteligencia artificial (o mejor dicho, dos, porque todo dios necesita su contrario), una plantación basada en la economía cripto, unos extraterrestres esquivos, unos androides cada vez más mejorados o drogas que son capaces de trasladarte a otra dimensión. Normalmente cuando escritores que no son del género incursionan en la ciencia ficción los resultados se quedan a medio camino. No es el caso de estos relatos, que se disfrutan de principio a fin. Muy bueno. Los cuartos de los empleados de la empacadora eran conejeras mugrosas de dos metros por cinco. Debía haber alrededor de ochenta, uno al lado del otro formando un rectángulo en tomo a una cancha de fútbol de cemento. Algunos tenían la ventana abierta y permitían ver una cama, una cocinita o un anafe, ropa apilada contra la…
Salamandra, 2020. 160 páginas. Tiras cómicas de ese talentazo que es Gauld, en este caso dedicadas a la ciencia. Experimentos extravagantes, situaciones límite, científicos descuidados y un largo etcétera de situaciones que nos arrancan una sonrisa. Muy bueno.
Acantilado, 2012. 118 páginas. Tit. or. Conversations avec Francis Bacon. Trad. Fernando González. Una breve introducción, un ensayo sobre similitudes entre el filósofo Francis Bacon y el pintor y en el medio una serie de conversaciones en diferentes días y situaciones (generalmente frente a un vaso -o varios- de buen vino). Las cosas que se cuentan tienen cierto interés para conocer los pensamientos del pintor, sus gustos y su metodología de trabajo, pero me ha parecido todo bastante ligero. Se lee en un suspiro y nos permite atisbar un pedacito de la vida de tan genial pintor, obsesionado por Velázquez y Picasso, que tuvo una vida un tanto anárquica. Bueno. F.M.: ¿Mejor que el de Edvard Munch? f.b. : Ese lo descubrí más adelante. f.m. : ¿Fue ese cuadro de Poussin el que le suscitó las ganas de pintar? ¿Cuál fue su disparador? f.b. : No, no fue eso exactamente, pero adoro las composiciones de Poussin. Y sus azules, y sus amarillos. ¡Son magníficos! Su grito me hizo reflexionar, quise representar el mejor grito humano. El disparo se produjo un poco más tarde, con Picasso. Sobre todo Picasso. Su exposición en París, en la galería Rosenberg, donde me había llevado…