David Sedaris. Mi vida en Rose.
Cuentos / diciembre 12, 2012

Mondadori, 2003. 238 páginas. Tit. Or. Me talk pretty one day. Trad. Toni Hill. Lo vi en solodelibros: Mi vida en Rose, donde ha gustado a medias. La contraportada del libro es bastante escueta para lo que es habitual, destacando que vamos a reir a carcajada limpia, algo que tampoco parece bueno en principio. Lo he puesto en categoría de cuentos, aunque también puede ser una novela. Son varias historias -en ocasiones semejantes a monólogos del club de la comedia- donde el autor cuenta, en una primera parte, su vida, anécdotas de su familia y sus problemas por ser homosexual en una sociedad reprimida. La segunda parte son historias de su vida en Francia como americano trasplantado en su lucha con una sociedad nueva para él y con el idioma. Lo cierto es que para ser un libro pretendidamente gracioso no me reído mucho, me ha arrancado alguna risa, y ninguna carcajada. Pero tiene gracia. Y si sus cualidades humorísticas no me han convencido, su ternura y simpatía me han ganado de calle. Ya saben que soy tierno cual gatito de yutub. O sea, que me ha gustado y lo recomiendo sin problemas. Calificación: Bueno. Extractos: Yo no sentía el…

Dave Eggers. Guardianes de la intimidad.
Cuentos / diciembre 10, 2012

Mondadori, 2005. 218 páginas. Tit. Or. How we are hungry. Trad. Cruz Rodríguez Juiz. Lo conocía por ser el editor de Mc Sweenye’s (que tengo pendiente de leer desde ni me acuerdo), aunque este libro lo encontraría seguramente en Huracanes en papel. Pocas reseñas se encuentran por ahí, algún fragmento, como aquí: Guardianes de la intimidad. Se incluyen los siguientes cuentos: Otra Lo que significa que una muchedumbre de un país lejano atrape a un soldado que representa a tu país, le dispare, lo saque a rastras de su vehículo y luego lo mutile entre el polvo El único significado del agua oleosa Sobre querer tener al menos tres paredes levantadas antes de que ella llegue a casa Trepar a la ventana fingiendo bailar Espera furiosa, floreciendo Silencio Tu madre y yo Naveed Apuntes para un cuento de un hombre que no morirá solo Acerca del hombre que comenzó a volar después de conocerla Montaña arriba, en lento descenso Hay algunas cosas que debería callarse Cuando aprendieron a aullar Después de que me lanzaran al río y antes de ahogarme Donde hay de todo. Me han resultado cercanos en el tono a los de Lidya Davis, pero aunque en general…

Philip Roth. El animal moribundo.
Novela / septiembre 7, 2012

Philip Roth. El animal moribundo. Random House Mondadori, 2008. 122 páginas. Tit. Or. The dying animal. Trad. Jordi Fibla. Gavilán o paloma Hay que hacer caso a los que saben y leer sus recomendaciones. Después de El mal de Portnoy y su caudal de humor me enfrenté a este Animal moribundo que en muchos aspectos puede ser el mismo libro, pero desde una óptica diferente. David Kepesh es un profesor de renombre que aprovecha su fama intelectual para seducir ex-alumnas (tiene especial cuidado de comenzar sus relaciones cuando el curso ha terminado). Hasta que se encuentra con Consuelo Castillo, hija de ricos exilados cubanos. Por primera vez quedará atrapado en un juego en el que era el maestro. Lo que en El mal de Portnoy eran fuegos artificiales y voy a comerme el mundo aquí son dulces brasas y melancolía por tiempos pasados. ¿Sufre el protagonista porque ha encontrado al amor de su vida, o porque se va haciendo viejo y ya no confía en sus capacidades? Sea como sea la historia está bien contada y me confirma que Roth es un escritor a seguir. Extracto:[-] Detrás de la escena, los perspicaces servicios de Seguridad se estaban volviendo locos. Tardaron…

Jesús Rodríguez. La confesión.
Ensayo / julio 31, 2012

Mondadori, 2011. 362 páginas. De piedra me he quedado al leer este libro. No sé que es más sorprendente, que un tipo como Marcial Maciel (cuyo nombre ya se las trae) escale posiciones en la jerarquía eclesiástica siendo pederasta, drogadicto, teniendo dos familias amén de varias identidades, o que existan congregaciones como los legionarios de cristo que hacen amables al Opus Dei. La combinación, digna de una mala novela de serie Z, no podía ser sino verdad. En el libro se documenta la historia del fundador y de la legión de Cristo hasta su investigación por parte de Ratzinger ya convertido en Benedicto XVI. El autor ha tenido acceso a documentos internos del proceso de investigación que se presentan en el libro. El ascenso de la congregación se debió, entre otras cosas, a las buenas migas que el fundador tenía con Juan Pablo II. Se echa de menos algún capítulo dedicado a los desmanes del Marcial Maciel, y no solo por el morbo -que también- sino porque la sombra de los pecadillos del fundador rondan todo el libro y lo único que se hace es enumerarlos. Sabemos que tuvo varias identidades, entre ellas la de petrolero y exagente de la…

Terry Pratchett. El atlético invisible.
Ci-Fi / julio 22, 2012

Después de la pequeña decepción que me supuso Dinero a mansalva, me alegra ver en esta novela que Pratchett recupera su mordacidad, su habilidad para hilvanar historias reflejando nuestra sociedad, y su fe en el género humano. El protagonista es el fútbol, la Universidad Invisible deberá jugar un partido si no quiere perder unas rentas. Pero antes se cambiarán las reglas del juego, que ha degenerado en una batalla campal en la que apenas se marcan goles, ya que lo importante es masacrar al adversario. Entre todo este barullo dos enamorados de dos equipos rivales, al estilo de los Montescos y Capuletos, trasladarán al Mundodisco la eterna relación entre futbolistas y modelos (aunque para que ocurra se tendrá que inventar esa profesión). Además de todo esto tenemos a un orco intentando demostrar su valía, a un Vetinari en plenas facultades que se atreve a emborracharse y a nuestro querido bibliotecario convertido en un imbatible guardameta. Humor, amor y ternura. El Pratchett de siempre. La traducción de Gabriel, brillante. Calificación: Muy bueno. Un día, un libro (324/365) Extracto: —Me estaba preguntando, señor… La vela que nunca se apaga, ¿cuántas veces… no se ha apagado? Smeems se tragó la réplica hiriente. Por…