Mondadori, 2012. 218 páginas. Quejicas Tercero de los libros que me llegaron por sorpresa y que me gustó mucho. En los dos casos anteriores, sé quien agradecerlo. En éste, no. M.Y. está a punto de morir. Su cuerpo es un nido de enfermedades, y cualquiera de ellas puede llevarle a la tumba en cualqueir momento. Pero antes tiene que cumplir su encargo y asesinar a Eduardo Blaisten. Porque es un hombre de moralidad kantiana. Pero asesinar no es fácil cuando interminables dolencias se cruzan en tu camino. En las primeras veinte páginas ya me había arrancado más de una carcajada. Eso basta para recomendarlo automáticamente. El catálogo de enfermedades y enfermos ilustres es impresionante. Los esfuerzos del protagonista para llevar a cabo su encargo son increíblemente graciosos, a la altura del mejor Eduardo Mendoza. No llega a hacerse pesado porque el autor sabe introducir novedades en la trama. El lenguaje, exquisito. Pero lo mejor es el final, del que extraigo una lectura parcial de entre las muchas que tiene. Muchos escritores son una panda de quejicas profesionales sin remedio. En su página web El asesino hipocondríaco se acumulan los elogios. Para mí bastan dos: es muy divertida y está bien…
Mondadori, 2007. 550 páginas. De este libro, además de lo que había oído del autor, me sedujo por su portada. Uno de esos casos en los que aciertas al juzgar un libro por la cubierta, ya que el contenido es todavía mejor. Empiezo poniendo reseñas: en solodelibros empiezan con acierto diciendo que Javier Calvo no es nocillero. Totalmente cierto. En latormentaenunvaso hablan mucho sin decir casi nada, pero un comentario la pone a parir. Error. Me dio la impresión de un best-seller bien escrito. Me gusta la prosa de Javier Calvo, y cuenta una historia de la que te engancha y además no es tramposo: hay resolución final, hay desenlace. No creo que sea casualidad que una supuesta novela de Stephen King salpique la trama. ¿De qué va? Pues hay un poco de todo, mafiosos, un protagonista que vive en el Gótico en un edificio que yo me empeño en asociar con el Palau Moxo y que tendrá que resolver su particular obsesión, como la niña Valentina Parini, enganchada al susodicho King. Buena atmósfera, buena historia y buena prosa. ¿Alguien da más? Calificación: Muy bueno. Un día, un libro (158/365) Extracto: El Enlace Americano vuelve a carraspear. Hace exactamente tres…
Mondadori, 2005. 268 páginas. Manifiesto Empiezo a intentar poner al día la gran cantidad de libros que tengo pendientes de reseñar, y aparece este que según el esclavo lector leí hace más de tres años. Como para acordarme con detalle. Por suerte he encontrado esta reseña: Crack. Instrucciones de uso, por Ricardo Chávez et al. que les explicará mucho mejor que cualquier cosa que intente yo el contenido del libro. Ahora que todavía colea lo del nuevo drama reincido en que soy poco amigo de manifiestos. Aún así el que suscriben los autores del libro me llegó a caer simpático. En primer lugar, porque no parecen tomárselo muy en serio, y en segundo porque vivir a la sombre del boom y del realismo mágico tiene que ser asfixiante. Reivindicar la libertad de escribir una novela diferente es algo encomiable. Que yo sepa sólo he leído una de las novelas del crack, En busca de Klingsor, la cual cumple a la perfección con el manifiesto; un investigador intenta averiguar la identidad de un alto cargo científico nazi. Sin embargo, la novela aquí incluída, Variaciones sobre un tema de Faulkner me parece más un homenaje al realismo mágico que matar al padre….
Editorial Mondadori, 2004. 140 páginas. Reparto alucinógeno Después de la decepción que me llevé con La mendiga, con mi marcador 2-1 todavía favorable a Aira, esperaba encontrar algo mejor en estas Noches . El libro empieza bien. Una pareja mayor tiene que ponerse a trabajar por falta de dinero. Lo curioso es su empleo: repartidores nocturnos de pizza. A pie por falta de moto recorrerán el barrio para entregar la comida. Mientras tanto la ciudad está conmocionada por el secuestro y asesinato de un niño, un crimen que todavía no se ha conseguido resolver. Adolece de defectos ya aparecidos en La mendiga, pero al menos los personajes son más entrañables y se les coge cariño. Hasta que, en un determinado punto del libro, todo cambia de una manera extraña y sin sentido. A partir de ahí pierde toda tensión e interés. Un giro que no tiene razón de ser y que tampoco aporta nada ni a la estructura ni a la trama. Ahora entiendo perfectamente a ericz. A partir de cierta página el libro se va por el desagüe. Sigo sin entender como el tipo que escribió una maravilla como Ema, la cautiva es capaz de salir con un libro…
Mondadori, 1999. 166 páginas. Culebrón de papel Después de leer dos estupendas novelas de Aira (Una novela china y Ema, la cautiva), y pese a las advertencias de mi amigo ericz tenía claro que quería seguir leyendo obras de este autor. Una visita a la biblioteca, dos libros del autor, y a la faena. Una mendiga se tuerce un tobillo y provoca un pequeño alboroto. Por suerte para ella en la ambulancia que viene a buscarla se encuentra nada menos que Cecilia Roth, que actúa como médica de fertilidad en una serie. Es conducida al hospital Piñeyro, dónde tendrá un encuentro con un antiguo conocido. El grueso de la rocambolesca vida de Rosa, la mendiga, nos lo desvelará Aldo, antiguo compañero de Cecilia y jefe de guardia del Piñeyro. Cecilia Roth actúa en una serie televisiva y durante todo el libro se juega con esa idea: ¿estamos leyendo una historia real o asistiendo a una puesta en escena? Los pensamientos de Cecilia y los increíbles giros de la historia nos llevan a creer que no estamos leyendo un libro, sino sentados frente al televisor viendo las peripecias de la última telenovela de moda. Quitando este insuficiente juego el resto del…