Institut del teatre, 2002. Biblioteca teatral. 117 páginas. Tit. Or. Tartuffe. Trad. Josep M. Vidal. 12 personajes. 7 hombres y 5 mujeres. Cria cuervos Moliere no necesita presentación. Uno de los gigantes del teatro, que además murió en el escenario. Que personalmente me incline más por Shakespeare no me impide reconocer la grandeza de obras como ‘El avaro’, ‘El enfermo imaginario’ o ‘Las mujeres sabias...
Editorial Espasa-Calpe, (34 ediciones de 1940 a 1986). 680 páginas. Locura genial Siendo el año del Quijote, y habíendome comprado hace relativamente poco este ejemplar -por la módica cantidad de dos euros y en buen estado, el maltrato de la portada es culpa mía- lo menos que podía hacer era releerlo. Releerlo porque, como todo estudiante de bachillerato, ya lo había leído por obligación en clase. Después lo leí por gusto, pero antes...
Institut del teatre, 1998. Biblioteca teatral. 71 páginas. Tit. Or. The importance of being Earnest. Trad. Jaume Melendres. 9 personajes. 5 hombres y 4 mujeres. Ingenio por partida doble Que Oscar Wilde fue una persona extremadamente ingeniosa es un lugar común. La gran cantidad y calidad de sus citas así lo demuestra. Si en alguna de sus obras utiliza Wilde todos los recursos que el ingenio pone a su alcance, es en ésta. Y lo que la...
Ed. B, 2004. 668 páginas. Tit. or. The Diamond Age. Trad. Pedro Jorge Romero. Nanotecnología victoriana Del escritor de moda Neal Stephenson ya hemos comentado en ese Cuchitril la segunda y tercera parte del Criptonomicon, libro que lo catapultó a los altares de los frikis de la informática de todo el planeta. Pero antes de convertirse en el nuevo gurú de la ciencia ficción informática se movía en la corriente cyberpunk con libros co...
César Mallorquí. El coleccionista de sellos. Javier Negrete. Lux Aeterna. Xavier Pacheco y José Antonio Bonilla. Segadores de Vida. Ediciones B, 1996. 379 páginas. Todo un ganador No se cuanto durará, pero como siempre, más información en Cyberdark. Puede que alguien se pregunte por qué aparece el volumen de 1995 el último. Hay dos razones. La primera es que nada más lo tuve en mis manos, lo presté y ha sido, en estricto orden cronol...


