Todo lo bueno tiene su fin y ya estamos de nuevo en Barcelona; estrés, clientes nerviosos, trabajo y más trabajo…. Han sido unas bonitas vacaciones; prometo poner fotos cuando me quite los compromisos laborales de encima. Las ciudades visitadas -Granada, Sevilla y Córdoba- son maravillosas. Pero ahora ¡A la faena! Hay compromisos que cumplir, maletas que deshacer y reseñas que poner al día. Y lectura, mucha lectura pendiente -libros y blogs- que iré colando por los huecos de la agenda.
Ed. Grijalbo Mondadori (Drakontos), 1999. Tit. Or. The meaning of it all. Trad. Javier García Sanz. 145 páginas. Si en el post anterior comentaba que Arquímedes fue todo un personaje, el señor Feynman no se queda atrás. Uno de los fundadores de la moderna mecánica cuántica, físico de renombre galardonado con el premio Nobel, pero con unos intereses de lo más curiosos: excelente percusionista, pintor ocasional y frecuentador de locales de Las Vegas. El libro-biografía ‘¿Está usted de broma señor Feynman?’, que tuve la suerte de que me regalaran hace poco, es una muestra de las aventuras que tuvo este niño terrible de la física. El contenido del libro son tres conferencias que dió en Washington, donde reflexiona acerca de la ciencia, de su relación con la gente, la moral, la sociedad… Como muy bien dice, las dos primeras conferencias tenían unos objetivos a desarrollar y para la tercera se limita a exponer en plan cajón de sastre toda una serie de pensamientos que se le habían quedado en el tintero. No es un libro científico. Es un libro sobre la ciencia escrito por un científico y para no científicos. Y Feynman, con la sinceridad y sencillez habituales en él,…
Institut del teatre, 1983. Biblioteca teatral. 158 páginas. Tit. Or. The taming of the shrew. Trad. Josep Mª de Sagarra. 21 personajes. 17 hombres y 4 mujeres. Misoginia exaltada Shakespeare de nuevo por estos lares, con una comedia que ha inspirado también alguna que otra adaptación a la gran pantalla, aunque con un espíritu diferente al de Shakespeare. Un señor decide gastarle una broma al calderero Cristofor Moscamorta, haciéndole creer que es una persona importante que soñaba ser un calderero. Unos comediantes recién llegados interpretarán para él la siguiente comedia: El noble Baptista tiene dos hijas. La joven es un prodigio de belleza y virtud. La primera tiene un carácter tan endiablado que no hay pretendiente que aguante diez minutos con ella. El padre pone como condición para entregar a Blanca, su hija más joven, en matrimonio que Caterina, su hija mayor esté casada. Los pretendientes de Blanca verán el cielo abierto cuando Petruchio afirma que se casará con Caterina. La obra es una especie de ‘teatro dentro del teatro’, aunque al final del destino de Moscamorta nada se nos dice. El discurso con que la amansada Caterina pone fin a la pieza alabando las virtudes masculinas, y dejando bien…
Editorial Nivola, 1999. Colección La matemática en sus personajes. 132 páginas. Siempre me ha gustado la historia de las matemáticas, en parte porque siempre me ha interesado chafardear sobre la vida de los científicos, y en parte porque me gusta saber como fueron apareciendo los diferentes conceptos matemáticos. Reconozco no tener muchos conocimientos matemáticos (me costó dios y ayuda -del Piskunov- aprobar Análisis Matemático II, con esas ecuaciones diferenciales con las que todavía tengo pesadillas), pero eso no quita para que pueda disfrutar con un buen libro de matemáticas recreativas, o deleitarme con jugosas anécdotas de matemáticos. Y, de entre todos los matemáticos clásicos, siempre me ha fascinado la figura de Arquimedes. Algo de especial debía de tener cuando nos han quedado, en primer lugar, tantos trabajos suyos de primer orden, y, en segundo lugar, tantas ‘anécdotas’ probablemente apócrifas, pero no por ello menos fascinantes. Desde el famoso ‘principio de Arquimedes’, que le hizo salir de unos baños públicos desnudo pronunciando la famosa palabra ‘Eureka’, hasta su presumible muerte a manos de un soldado romano al que le increpó diciendo ‘No pises mis círculos’, pasando por frases tan gloriosas como ‘Dadme un punto de apoyo y moveré el mundo’. El…
Ed. Sudamericana, 1991. 233 pág. Escribiendo con el cuerpo Las lecturas que uno elije están condicionadas por la información y la experiencia. Con el paso del tiempo se van acumulando ambas cosas, lo que permite que la elección de los libros que se leen sea bastante acertada. De vez en cuando hay que arriesgarse, y eso fue lo que hice cuando compré este libro de una autora y una editorial desconocidas para mí. El experimento merce la pena. Roberta y Agustín son dos escritores que viven -y escriben- en Nueva York. Se conocen e intiman; algo nada excepcional. Hasta que Agustín, sin saber por qué, asesina a una joven actriz a la que no conocía. Su relación entrará en una fase de extrañas depencias y miedos. El estilo de la escritora está llena de aristas, al igual que el argumento. La historia se hace pesada en ocasiones y uno no sabe a donde quiere dirigirnos la autora. El ambiente es muy de los setenta, aunque esté escrita en los noventa. Pese a todo, debo decir que he disfrutado de su lectura; rarito que es uno. Por expresarlo de alguna manera, me dicen más los errores de esta novela que los…