Acantilado, 2002. 80 páginas. Tit. Or. Sylvie. Trad. Luis María Todó. Novela de amores perdidos, donde el protagonista evoca desde París como su corazón se debatía entre dos muchachas. Sucesivas vueltas al pueblo le permiten, a la vez, evocar los tiempos pasados y reencontrarse con los tiempo presentes. Escrito con una prosa delicada y poética, con una estructura narrativa bastante moderna y libre, deja muy buen sabor de boca. No me ha dejado trastornado como a Eco y a Proust pero me ha gustado mucho. Otra reseña: Sylvie Recomendable. — ¡Mira quién está ahí, el parisino!—me dijo el tío Dodu—. ¿Vienes a pervertir a nuestras jóvenes? —¿Yo, tío Dodu? —¿Las llevas al bosque cuando el lobo no está? —Tío Dodu, usted sí que es un lobo. —Lo fui mientras encontré ovejas; ahora sólo encuentro cabras, ¡y que saben defenderse muy bien! Pero vosotros los de París sois muy tunos. Jean-Jacques tenía mucha razón cuando decía: «El hombre se corrompe en el aire emponzoñado de las ciudades.» —Tío Dodu, usted sabe muy bien que el hombre se corrompe en todas partes. El Tío Dodu empezó a entonar una canción de taberna; en vano quisieron detenerle cuando llegó a una estrofa escabrosa…
Tusquets, 2009. 138 páginas. El padre Almida y el sacristán de la iglesia tienen que abandonarla para evitar perder unas subvenciones de las que dependen buen parte de sus ingresos. Dejarán en las manos del padre Matamoros, un misacantano aficionado a la bebida la misa y a Tancredo, jorobado, en manos del acoso de Sabina, la lúbrica ahijada del sacristán. Las tres Lilias, encargadas de los servicios domésticos, se alegrarán de la llegada del nuevo cura. Es fascinante como el autor consigue crear, en tan pocas páginas, un ambiente tan asfixiante, tan desquiciado bajo una apariencia respetable, que insinue tantos secretos oscuros, que lo pueble de personajes que parecen sacados de las tragedias griegas pasadas por el molinillo del cinismo contemporáneo. Me ha fascinado esa iglesia, y me he quedado un poco huérfano cuando ha acabado el libro, porque hay más historia de la que se cuenta y me hubiera gustado leerla. Muy recomendable. De una edad indefinible, el padre Matamoros -el reverendo padre San José Matamoros del Palacio- resultaba de verdad un raro pájaro en la parroquia, gris y desplumado, venido de Dios sabe qué cielos. Vestía de paño oscuro y en lugar de alzacuellos usaba un suéter gris,…
Lumen, 2009. 268 páginas. Tit. Or. Lessico famigliare. Trad. Mercedes Corral. Léxico familiar son todas esas expresiones únicas que funcionan tanto como chistes privados como elementos de enorme capaz evocadora, capaces de volvernos niños en un momento sentados otra vez en el comedor familiar. Son las pequeñas historias que transcurren en la intimidad de la familia y que tanto significan para nosotros aunque las creamos olvidadas. La autora hace un retrato de su familia en su niñez y juventud, haciendo hincapié en esas particularidades de sus padres y hermanos, sin inventar nada (afirma que, cada vez que tenía tentaciones de fabular, de redondear la narrativa, las arrancaba de cuajo). Por sus páginas se pasean personajes como Pavese o Einaudi, pero son personajes secundarios. El protagonista es la Familia, con mayúsculas. En lo particular se explica lo universal, si la prosa y el talento de la autora lo consiguen. Es el caso de este libro, que te atrapa como la mejor de las ficciones, porque no es difícil de imaginar a ese padre gritando ¡Cataplasma! ante un libro que no entiende, o a sea madre tan echada para alante que no tiene tiempo de sentarse a llorar por el pasado perdido….
Ediciones B, 2017. 446 páginas. Tit. Or. The fifth season. Trad. David Tejera expósito. En una tierra azotada por frecuentes terremotos, la civilización pugna por subsistir. Existen los orogenes, personas capaces de transformar la energía cinética de la tectónica terrestre, los guardianes, que pueden controlarlos y anular su poder y los misteriosos comepiedras, que parecen desplazarse por las rocas como si estas no existieran. Todos a la espera de la quinta estación, la que destruye al mundo. Me lo habían vendido muy bien, tiene ganado el premio Hugo y en Goodreads una puntuación de 4,3 sobre 5 (para que se hagan una idea Rayuela de Cortázar tiene 4,25 y 2666 de Bolaño 4,2 y para no salirnos del género Fundación de Asimov 4,15). Pero, en mi humilde opinión, es una obra mediocre sin el más mínimo interés. Alguna escena buena tiene y la revelación de quiénes son los tres personajes cuyas voces se van alternando no está mal encontrada. Pero me sobra todo, desde los poderes de los personajes que no me han despertado ningún interés, hasta la revelación tangencial de que es ¡spoiler! el planeta tierra en un futuro echado a perder por culpa del ser humano (que cosas)….
Principal de los libros, 2010. 350 páginas. Tenemos a los clásicos en un altar. Son los pilares de la literatura, monumentos en mármol blanco a los que admirar de lejos, pero que no se nos ocurre leer. Javier Traité viene cargado de desmitificación: los clásicos eran unos borrachos, unos pendencieros, unos sinvergüenzas. Tenían más sombras que luces, escribían para pagar deudas, abandonaban a sus hijos, se metían en duelos, emprendían negocios ruinosos. Eran, en definitiva, unos pobres diablos tan humanos como usted o yo, pero que supieron poner en palabras sus miserias, retratar el alma humana y explicarnos como era su época. El autor nos anima a quitarnos prejuicios y a acercarnos a las grandes obras que son más asequibles de lo que parecen. A veces el tono informal y de trazo grueso pinta unos retratos demasiado bastos, pero a pesar de sus insultos y palabras soeces el libro es un canto al amor por la literatura y por esos personajes que la hacen posible: los escritores. Yo me he apuntado unas cuantas recomendaciones. Divertido y estimulante. Dumas no gozó de una buena formación académica. An contraire, de jovencito se dedicó ya a vivir la vida, realizando trabajitos de poca…