Gedisa, 2004. 125 páginas. Tit. or. Non-lieux. Trad. Margarita Mizraji. Hablando con mi grupo de escritura sobre los no lugares para un ejercicio mi amigo Toni decidió sabiamente ir a las fuentes y me trajo este libro donde tiene origen el tema. El concepto de no-lugar ya existía pero fue este texto el que lo terminó de afianzar. Les pongo al final el fragmento donde se habla específicamente del concepto. El resto habla un poco de cómo nuestra sociedad sufre de sobreabundancia y de cómo cada vez más nos desligamos de los lugares. Nacemos en un hospital y morimos en otro. Buena parte de nuestra vida transcurre en sitios de tránsito, y no digamos ahora que la compra de un piso es algo cada vez más difícil y estamos condenados a un seminomadismo permanente. Mi pega es ese lenguaje que roza lo críptico en muchas ocasiones, que vamos a ver, yo entiendo que cada campo tiene su jerga y un lector ingenuo como yo asume que ciertas cosas las tendrá que investigar, pero eso no quita para intentar tener una claridad en el lenguaje. He leído libros de temas complicados que se entendían a la perfección, y este solo a…
Impedimenta, 2022. 192 páginas. A pesar de que lo venden como novela es un libro de cuentos que incluye los siguientes: Yace el cuerpo de un hombre enamorado Mi hijo llevará el nombre de mi padre Fui piedra Del mismito color que el vino Yo he visto a un niño llorar Martinete Por las trenzas de tu pelo De aquella campana triste Retrato de un cazaor La Jacoba, que leía el futuro Un burrico La navaja oxidá De tomillo y castañas Bisonte «The Night They Drove Old Dixie Down» Que comparten lenguaje y un ambiente a medio camino entre lo sobrenatural, el western flamenco y las páginas del periódico El caso. Pero aunque se cuenten sucesos truculentos, aparezcan personajes marcados por la desgracia, o se asomen apariciones sobrenaturales, lo importante es la intimidad cotidiana, el desamparo, la tristeza del desamor o la vergüenza de tus circunstancias. En uno de mis preferidos, La Jacoba, que leía el futuro, se nos cuenta como en una buena tragedia griega la historia de un amor y una redención imposible, porque el destino ya está escrito y no hay manera de cambiarlo sin que las cosas vayan a peor. Y nosotros, como lectores, intuimos que…
Virus, 2009. 164 páginas. Antología de poemas de Jesús Lizano, del que conocía su famoso Mamíferos que pongo al final y que me había llamado suficientemente la atención como para sacar este libro de la biblioteca. Pero debo confesar que no me ha gustado nada. Imagino que este tipo de poemas tendrán su público, pero no soy yo. Estando de acuerdo en la defensa de la acracia los temas tratados me parecen bastante infantiles, de trazo grueso, y la estructura formal de los poemas parece pensada para ser declamada más que para ser leída. Lo único que me ha gustado algo han sido los sonetos, el resto se me hicieron soporíferos. La razón y las líneas rectas y los poderes muy malos muy malos y lo curvo y la fantasía muy buenísimos. Hasta al de mamíferos le encuentro pegas. En fin. Decepcionante. Yo veo mamíferos. Mamíferos con nombres extrañísimos. Han olvidado que son mamíferos y se creen obispos, fontaneros, lecheros, diputados. ¿Diputados? Yo veo mamíferos. Policías, médicos, conserjes, profesores, sastres, cantautores. ¿Cantautores? Yo veo mamíferos… Alcaldes, camareros, oficinistas, aparejadores ¡Aparejadores! ¡Cómo puede creerse aparejador un mamífero! Miembros, sí, miembros, se creen miembros del comité central, del colegio oficial de médicos……
Lengua de Trapo, 1988. 220 páginas. Luis Alberto López era un sexador de pollos que, tras asesinar a un compañero de trabajo con un martillo, es recluido en un psiquiátrico. Desde allí nos cuenta el transcurso de una revolución que acaba en violencia, mezclado con los recuerdos del por qué ha llegado hasta allí. La editorial Lengua de trapo se especializó en este tipo de libros, herederos del humor de La conjura de los necios y este es un buen ejemplo. Humor negro, situaciones absurdas con mucha mala leche que funciona de manera excelente porque quien cuenta las cosas es un interno, y es incapaz de darse cuenta, al retratar su vida, de hasta que punto se desnuda. La mezcla de sensatez y locura del protagonista le permite al autor hacer una crónica a la vez lúcida y disparatada. Un problema que el comenta en el texto: Yo no soy tonto. Yo me callo muchas, pero no soy tonto. Eso es lo peor. Cuando se es tonto, no es que no se sufra; no, sufrir se sufre siempre. Pero cuando no se es tonto, se acaba sufriendo dos veces por lo mismo. Primero porque lo ves venir, y luego porque…
Alianza, 2016. 334 páginas. Edición excelentemente estudiada y quizás excesivamente anotada, en la que Rosa Navarro Durán, experta en el lazarillo, nos da claves interpretativas, explica algunas características de la obra y, sobre todo, se anima a fijar la autoría en Alfonso de Valdés. Entre las razones la que quizás sea más peliculera sea que su nombre está escondido en el título. ‘La vida del Lazarillo de Tormes y de sus fortunas y adversidades‘. Tomando el inicio ‘LAV’ y el final ‘DES’ formamos el apellido ‘VALDES’. He aprovechado para releer el Lazarillo junto con mi hija, que se está leyendo la versión adaptada por esta misma autora. Tengo mis opiniones acerca de estas adaptaciones pero me las guardo para mí. El texto sigue siendo esa mezcla de anécdotas y cuentecillos que se han viralizado fuera del libro junto con una buena dosis de crítica social y, sobre todo, antirreligiosa. Los curas no salen muy bien parados aquí, incluyendo el brevísimo (un párrafo) paso con el fraile de la Merced, del que mi hija me preguntó si era lo que le parecía (abuso sexual) y yo le tuve que contestar que sí. Los clásicos siempre nos interpelan. Muy bueno. Estando en…