Jekyll & Jill, 2021. 130 páginas. En esta bitácora somos admiradores del art brut, y Fernando Oreste Nannetti fue uno de estos artistas. En el manicomio de Volterra se dedicó a escribir con la hebilla de su cinturón los mensajes que recibía telepáticamente. Raúl Quinto monta un artefacto a medio camino entre el ensayo y la poesía sobre su figura. Una de las cosas más sorprendentes de este tipo de arte es la compulsión por crear, incluso cuando no se tienen ni capacidades ni estudios. Hay un hambre por expresarse que trasciende egos, estéticas o destinatarios. Nadie escribe en un muro de un manicomio por hacerse famoso, por dejar un legado o por crear un estilo. Se hace por una necesidad casi fisiológica. En ese punto es en el que se apoya el autor para desplegar una serie de reflexiones acerca de la escritura, postular hipótesis imaginativas sobre la función de esa escritura y dejar testimonio de un libro increíble cuyas páginas eran rectángulos dibujados en un muro ya desaparecido. Bueno. La mayor parte del grafiti de NOF4 fue escrito sobre arena en el muro del pabellón Ferri, sin embargo hubo una pequeña extensión de ocho metros en una de…
Grup 62, 2012. 156 páginas. Una pareja va a pasar unas vacaciones en Amalfi. Llegan al hotel y la mujer sale porque tiene que enviar un informe y no tienen cobertura. Cuando pasa el tiempo y no regresa su pareja se da cuenta de que algo ha pasado. Lo que no se puede imaginar es que las cosas son mucho más turbias de lo que parecen. Leo el libro como un homenaje a la autora, que falleció el año pasado, posiblemente del cáncer de colon que le diagnosticaron y sobre el que escribió un libro. Aquí nos encontramos una especie de novela negra donde la desaparición de su mujer lleva al protagonista a una extraña noche donde todo se va volviendo cada vez más asfixiante e irreal, y donde nada acabará siendo lo que parece. Desasosegante y adictivo. Bueno. Tiró las llaves sobre la cama y salió a la terraza a oscuras, con la luz de la habitación encendida a sus espaldas. Dejó la botella de cerveza vacía sobre la mesa. Frente a él, el cielo ahora no se distinguía del mar, como si fuera una sábana húmeda y negra colgada delante de sus ojos. La sensación de que si…
Media Vaca, 2006. Breve librito en el que a partir del perro en el grabado de Durero El caballero, la muerte y el diablo el escritor Marco Denevi escribe un cuento de tintes oníricos y funestos y Maz nos regala una serie de ilustraciones que conforman una especia de cómic sin palabras. Las dos cosas me han gustado mucho. Recomendable.
Nórdica libros, 2015. 128 páginas. Ilustraciones del gran Max a los artículos de la sección Sillón de orejas de Manuel Rodríguez Rivero. La sección sigue pero las ilustraciones no, aunque Max tiene otra sección en la que demostrar su arte. Si quieren ver las ilustraciones se encuentran a partir de esta página: Sillón de orejas. No hace falta leer el artículo para disfrutar de los dibujos de Max, que se entienden a la perfección y funcionan estupendamente sin el apoyo del texto. Dejo muestras. Muy bueno.
Edicions de Ponent, 2001. 80 páginas. Basándose en el geoglifo del Gigante de Cerne Abbas Max nos ofrece una obra dividida en dos partes. Un monólogo del propio geoglifo recordando otros tiempos y otros amores, solo texto, y una segunda parte que es una alucinación del mismo acompañada con ilustraciones que tocan algunos de los temas recurrentes del autor y que son una verdadera delicia. Muy bueno. Sus uñas arañan mi piel, su boca intenta alcanzar mi cuello. Nuestras fuerzas son idénticas, rodamos sudorosos, exhaustos, envueltos en barro. Y, de repente, ella agarra mi arma por sorpresa y la empuja hacia el interior de sus muslos. Mi verga desaparece, aspirada por aquella tiniebla cálida y húmeda, resbala y resbala hacia adentro y luego regresa y vuelve a resbalar… ¡Oh, qué extraño es esto…! Siento una debilidad… no estoy muy seguro de nada… ¿Creí por un momento que podía derrotarla al hincar mi arma en lo que yo tomé por su punto más vulnerable…? ¿O más bien era ella quien parecía estar anulando todo mi poder, devorando mi falo, haciéndolo desaparecer en su interior? ¿Era aquello o no una batalla? Qué importaba ahora… me sentía confundido, mareado, presa de un vértigo…