Álvaro Cunqueiro. El incierto señor Hamlet.
Teatro / mayo 26, 2020

Destino, 1992. 260 páginas. Una de las pocas incursiones de Cunqueiro en el teatro. Supongo que será difícil ponerlo en escena, porque más parece escrito para ser leído que representado. Subversión del personaje de Hamlet con un humor negro notable y disolvente de cualquier tragedia. Aquí explican como se enfrentaron a su puesta en escena: El incierto señor Hamlet. Aquí lo comentan: El incierto señor Hamlet y El incierto señor Hamlet. Muy recomendable. Polonio. – (Sin darse cuenta de que ha entrado la Reina.) ¡Hechizada me la tiene Hamlet con palabras fantásticas! Nietos quisiera yo de otra sangre más humilde y sin embargo más libre y rica, una sangre voluntaria y sin memoria. Gerda. – ¿Te da asco la sangre de los Hardrada, Polonio? Polonio. – Señora mía, ni sé de qué estaba hablando. Gerda. – Es un semen exquisito. Sólo da uno, dos capullos en cada generación. Es raro como una piedra preciosa. Polonio. – Nosotros somos más fecundos. Quizá no amistemos. Siendo muchos, abaratamos nuestra sangre. Tengo parientes míos que piden limosna en el puente de Constantinopla. En vez de cobrar, hasta pagaría porque le dejasen engendrar. Gerda. – ¿Con las limosnas recogidas? Polonio. – Los pobres piden…

Álvaro Cunqueiro. Viajes imaginarios y reales.
Ensayo / marzo 30, 2020

Tusquets, 1986. 338 páginas. Otra recopilación de artículos de Cunqueiro alrededor de los viajes. Cuanto escribió este hombre y cuanto bueno. Si es que disfrutas de cada página y eso que el género periodístico suele caducar a los tres días. Pero no en este caso, parte porque los temas no son de actualidad sino intemporales, y parte por la excelente prosa que gasta el autor. El primer fragmento que dejo ya me emocionó del todo. El resto ha continuado con el disfrute. Dejo dos artículos de prueba, hagan la degustación y si les gusta, busquen más libros del autor y disfruten del placer de su lectura. Muy recomendable. Estábamos en la segunda queimada cuando comenzaron a caer sobre nuestras cabezas, deslizadas de las amplias hojas de la parra, gruesas gotas. Esto le hubiera gustado a esos eruditos y poetas chinos que yo cito tantas veces, los cuales consideraban que unas gotas caídas de las ramas de los árboles, en verano, tras la tormenta, eran una caricia perfecta para la cabeza de un hombre feliz. Digo todo esto para que se vea que soy el ser menos imaginativo que ande por ahí, y que lo más propio mío es sumar noticias…

Álvaro Cunqueiro. La bella del dragón.
Ensayo / marzo 9, 2018

Tusquets, 1996. 204 páginas. Cuando acabó la dictadura empezaron a surgir como setas publicaciones ‘picantes’. En dos semanarios de información general con algunos artículos eróticos, Bazaar y Primera Plana, estuvo colaborando Cunqueiro. No se escandalicen todavía, no estamos hablando de historias subidas de tono del genial gallego, sino de artículos que tratan temas tales como la cocina afrodisíaca, pasiones históricas, oficios curiosos y un largo etcétera. Cunqueiro tiene una prosa tal que da igual de lo que hable, siempre es un placer leerlo. Si además hace alarde de una erudición sin par en temas tan variopintos, todavía mejor. He descubierto no sólo cuales son las comidas con más fama de afrodisíacas, sino los usos y costumbres de una época inocente en la que no se había descubierto el viagra. Siempre es recomendable leer a Cunqueiro. Siempre. Yo tengo que confesar que he comido tejón, y lo único que he notado es que es de difícil digestión, aun habiendo estado en adobo y al sereno dos o tres noches y estando correctamente asado. En toda Galicia en diversos pueblos y aldeas, hay un aficionado al tejón, que nosotros llamamos por-co teixo o teixudo. En León dicen tesudo, y quizás en otros…

Álvaro Cunqueiro. La otra gente.
Cuentos / septiembre 15, 2017

Destino, 1991. 204 páginas. Cuando un autor te gusta mucho y has leído sus grandes obras, empieza la labor de menudeo. Vas buscando libritos, recopilaciones de textos sueltos, cosas de segunda fila pero que te permiten seguir navegando por su mundo. Y, de repente, encuentras un libro que no es menor, cuyos textos tienen la misma fuerza, igual ternura y calidad que la de los más grandes. Esto es lo que me ha pasado con La otra gente, retratos breves de personajes que se mueven entre lo cotidiano y lo mágico. Historias narradas con un cariño y un pincel fino, con exquisita atención al detalle. Esto es Cunqueiro en estado puro. Hay fragmentos, párrafos, que he bebido con deleite. Me ha recordado al Breviario de idiotas que comenté por aquí hace poco, pero mucho, muchísimo mejor. Viva Cunqueiro. Louredo de Hostes A Louredo lo he conocido, como a tanta otra gente, en la barbería de mi amigo Pallarego. Podía contar muchas cosas de Louredo, pero lo que me interesa ahora es el caso de sus anteojos, comprados en Valencia en la calle o en la plaza de Jaime I, que no recuerdo bien. Sucedía que Louredo no soñaba. Hacía el…

Álvaro Cunqueiro y Alberto Casal. Jordán escondido y otros cuentos.
Cuentos / febrero 6, 2017

Hiperión, 2007. 110 páginas. Cuando nacía un niño en la familia Casal se escribía y publicaba un cuento, a veces por el padre y otras por Álvaro Cunqueiro. Este libro es una recopilación de algunos de ellos. No es que sea un gran acontecimiento literario pero es una faceta curiosa de ese grande de las letras que fue Cunqueiro. Lo que más me ha gustado ha sido el prólogo escrito por su ahijada Paula, donde cuenta algunas anécdotas de la vida particular del escritor y rememora con ternura y cariño su figura. No estaba bromeando, como cuando me cantaba «xa non che quero por miña filiada», sino muy en serio. La verdad es que yo me había ido aficionando a todas las cosas fantásticas, sin mucha discriminación. Siempre me habían encantado los recuerdos filosóficos del pequeño saltamontes, y desde que Jordán me regaló El tercer ojo, me leí no sé cuántas cosas sobre las auras, la autohipnosis, los faquires y los viajes astrales. Luego llegaron los extraterrestres, y también me fascinaron. Ese mundillo estaba además lleno de personajes insólitos. Había un grupo enVigo que se sabía de memoria Yo visité Ganímedes (la tercera y más grande de las lunas de…

Álvaro Cunqueiro. Por el camino de las peregrinaciones.
Ensayo / junio 24, 2016

Alba editorial, 2004. 172 páginas. Recorrido Jacobeo antes de que se volviera a poner de moda. Incluye documentación fotográfica. El tema no me interesa lo más mínimo, pero leer la prosa de Cunqueiro es como beber de un manantial fresco despues de caminar durante horas al sol. Bendita sed. Aún lo dicen por tierras que fueron frontera, y las Américas de nuestros galaicos linajes militares: «Te he de dar Fe católica y tocino». Así, pues, revuélquese entre las patas del caballo jacobeo el moro enturbantado.) Pero volviendo a las imágenes de Jacobo, quizá ninguna me haya emocionado más que ésta que hoy contemplan ustedes. Jacobo y los apóstoles cenan con Jesús. Es la Ultima Cena. El peregrino habrá llegado de Galicia con el tiempo justo para lavarse las manos, sacudirse el polvo del camino, besar en el hombro a Jesús. Tiempo de abril era. El Señor le lava los pies a Jacobo. ¿Os dais cuenta de que el polvo que Jacobo trae en su pies, el polvo caminero de abril, cuando ya amanece la tórtola y se anuncian las calores, era harinilla de la tierra nuestra gallega? Jesús tuvo en sus manos, lavándole los pies a Santiago, parcelillas de la…

Álvaro Cunqueiro. Fábulas y leyendas de la mar.
Ensayo / septiembre 24, 2014

Tusquets, 1982, 1998, 2003. 282 páginas. Con la literatura pasa como con el amor. A veces un autor te deslumbra, te enamoras perdidamente de sus libros, pero con el paso del tiempo la pasión dosminuye. Otras veces, por el contrario, la pasión inicial se mantiene y se añaden otros matices cuando vas entrando en su visión del mundo. Todo esto para decir que cuanto más leo a Cunqueiro, más me gusta. Es ésta una recopilación de artículos alrededor del tema marino. Pero decir artículo es quedarse corto, no sólo porque muchas veces aproveche para contarnos una historia, sino porque su prosa se acerca más a la del cuenta cuentos que a la del periodista. Como dicen en la introducción: Así, pues, sus preocupaciones son antiguas y eternas, serena y dura su palabra, casi sagradas, de tan literarias, sus bizarras fabulaciones, que jamás fatigaron, ni en su prosa ni en su voz, pues fue un admirable narrador. El decía a menudo: «¿No tiene pena de la vida quien, en la larga noche, no sepa decirse un cuento?». Para él, la verosimilitud de la imaginación era un axioma. Creía en aquel refrán provenzal que dice que las canciones antiguas nunca mienten. Eran…

Álvaro Cunqueiro. Un hombre que se parecía a Orestes.
Novela / junio 23, 2014

Destino, 1969. 246 páginas. Cuanto más leo a Cunqueiro, más me gusta. Su personal estilo es inclasificable, aunque algunos hayan querido ver en él un precursor del realismo mágico, es más un heredero de los cuentos medievales e incluso clásicos. Como clásico es el mito de Orestes, que recrea aquí en tres bloques diferenciados. En el primero un extranjero que podría ser Orestes ha llegado al reino de Egisto, en el segundo Egisto y Clitemnestra viven angustiados por la posible llegada del vengador y en la tercera y última Orestes parece no decidirse nunca a ejecutar su terrible venganza. Porque como se dice en el libro ¡Hay muchas vidas, querido amigo!. En Cunqueiro el camino entre dos puntos nunca es el más corto. Siempre hay tiempo para desviarse y ver un nuevo paisaje y contar una historia paralela. Para preguntarse por la suerte de tal o cual personaje secundario que también tiene derecho a su momento de gloria. Para perderse en un laberinto de palabras sin querer buscar la salida. Sólo en sus libros, después de contar una historia sobre centauros, puede alguien de la concurrencia preguntar si tienen ombligo de humano o de caballo. Una delicia. Más reseñas aquí:…

Álvaro Cunqueiro. Merlín y familia.
Cuentos , Novela / noviembre 29, 2011

Ediciones Destino, 2003. 218 páginas. Merlín en Galicia Sigo devorando -y disfrutando- cuanto encuentro de Cunqueiro, que si bien no ha tenido el reconocimiento que se merece, una vez puesto sobre la pista vas encontrando libros aquí y allá. Siguiendo la estela de las mocedades de Ulises (o más bien al revés), el autor sitúa al Merlín artúrico en Galicia, y desde los ojos de su criado nos cuenta las historias de los increíbles personajes que le hacen visitas buscando su sabiduría. No hay una trama, sino múltiples cuentos con fuerte sabor celta que se mueven entre las brumas de lo fantástico. Incluye apéndice al final con listado de personajes. Me ha recordado a algunos libros de Italo Calvino, y veo que son casi contemporáneos; otra manera de entender lo fantástico que no es igual al realismo mágico, pero que se anticipa. El único defecto es que lo he leído después de su Ulises, que me parece mucho más logrado. Pero el disfrute, e incluso más de una sonrisa, están garantizados. Calificación: Muy bueno. Un día, un libro (90/365) Extracto: La Novela De Mosiú Tabarie Je luy donne ma librame, et le Romman du Pet au Diable, lequel maistre Gui…

Álvaro Cunqueiro. Las mocedades de Ulises.
Novela / noviembre 20, 2011

Bibliotex, 2001. 224 páginas. Rapsodas Muchas veces empiezas un libro con pereza y a las cuatro páginas estás completamente enganchado. Esto me ha pasado con estas mocedades. ¡Que bien escribe Cunqueiro! Argumento no hay. Pero tampoco en la Odisea, dónde a Ulises le van pasando cosas hasta que vuelve a casa. Tampoco en el de Joyce, un día en la vida de Leopoldo. Las mocedades beben de las dos fuentes, las asimilan, las mezclan con toda una tradición fabulística y producen un libro original, poético, inundado de historias que son mentira, como todas las grandes verdades. Ya comenté en las fugas de Fanto Fantini que Cunqueiro no hace ralismo mágico, aunque su realidad tenga más magia que las mil y una noches. El mundo que describe es único y no entiendo como se le tiene tan olvidado. Hay ecos de Cunqueiro en Espinosa, otro original escritor con talento para la poesía y la fábula. Pero lo que se escucha desde que se comienza el libro es la voz de los rapsodas griegos. El narrar de los juglares y cantantes de romanceros. La eterna voz de los narradores de historias que, mientras que el hombre sea hombre, seguirán inventando y cantando…