Borges y Nocilla
Noticias / octubre 3, 2011

Resumo la noticia. Agustín Fernández Mallo (nocilla, que merendilla) publica en Alfaguara un libro llamado El hacedor (de Borges) ‘Remake’, todo muy post-postmoderno, recreando a Borges, el juego, la hipertextualidad, el collage y tal y tal. María Kodama al enterarse habla con su abogado y consiguen que la editorial retire el libro del mercado. Aunque no ha leído el libro, ha hecho caso a su abogado y afirma que no le pidieron permiso. Todas las bitácoras que sigo y algunas noticias que encuentro en la red se dedican a apoyar al escritor y a criticar a Kodama, afirmando en muchas ocasiones que Borges hizo cosas parecidas (cierto) y que posiblemente le hubiera encantado el homenaje (puede ser). Y yo estoy de acuerdo, pero. Porque vamos a ver ¿a nadie se le ocurrió hablar con María Kodama antes de publicar el libro? No estamos hablando de un escritor desconocido, sino del más in del momento -nos guste o no. Tampoco estamos hablando de una publicación en una bitácora de cuarta como ésta, sino de una de las editoriales más importantes del país. Se me hace difícil creer que durante todo el largo proceso de edición del libro no hubo alguien que…

Agustín Fernández Mallo. Nocilla Dream.
Novela / junio 4, 2008

Editorial Candaya, 2007. 220 páginas. ¡Que merendilla! Hay libros que arman tanto revuelo mediático, que no queda más remedio que leerlos. Aunque el mismo ruido generado impide realizar una lectura virgen del texto. En general, todo han sido elogios para Nocilla Dream, salvo esta entrada en el lamento de Portnoy, y estas reflexiones de Antonio Jiménez Morato sobre la generación Nocilla. En la carretera entre Ely y Carson City, más o menos a mitad de camino, hay un álamo. De sus ramas cuelgan, atados por los cordones, innumerables zapatos. Alrededor de este árbol se teje una red de microhistorias levemente conectadas, donde los ancianos chinos pueden revelarse como excelentes surfistas y algunas personas son ciudadanos de micronaciones. Ahora toca dar la opinión. El libro me ha gustado. La mezcla de elementos reales y ficticios -docuficción, lo llaman- y el estilo fragmentado -como un blog, dicen-, combina bien con el aire poético -poesía postpoética, afirman-. Además las historias son interesantes. Pero ¿tiene razón de ser tanto revuelo? Eso es lo que no entiendo. El libro no es especialmente novedoso ni en el fondo ni en la forma. Se arriesga, sí, y se aparta de lo que va siendo típico en la…