Conversación real: Palimp: Hola, me dejé ayer un libro en el cajero automático y venía a ver si por casualidad lo habían dejado aquí. Amable cajero: Si, nos han dejado un libro ¿Es el Ulises? P: No, otro. También me dejé dos revistas. AC: Pues no, sólo tenemos el Ulises. P: ¿El de Homero o el de Joyce? AC: El de Joyce. Por eso se lo habrán dejado.
Editorial Planeta 1997. 236 páginas. Primeros pasos Creía tener devorado todo de mi admirado Torrente Ballester pero no; encontré por dos euros este libro que no recordaba haber leído y así era. Mirando en la wikipedia veo que hay otros que irán cayendo cuando las bibliotecas sean propicias. Un joven que aún no tiene 20 años se inicia como escritor y periodista. Le han ofrecido un puesto mal pagado en Asturias y no acaba de decidirse...
Ediciones Salamandra, 2009. 254 páginas. Tit. Or. La vampa d’agosto. Trad. Maria Antonioa Menini Pagés. Comisario a la parrilla Ya me habían presentado -y fue un placer- al comisario Montalbano (el nombre es un homenaje a Manuel Vazquez Montalbán). Mina me regaló éste junto con otros y reitero mi agradecimiento. En pleno agosto, con un calor insoportable, lo último que apetece es investigar un asesinato. Por suerte en verano no...
Ediciones Orbis, 1982. 224 páginas. Adios a la infancia La crítica que hice de Olvidado Rey Gudú no fue muy buena por una razón. Si Ana María Matute es capaz de escribir libros como éste nos acostumbra mal y luego nos quejamos cuando baja la guardia. La protagonista del libro es una pre-adolescente atrapada durante la guerra civil en las islas baleares (si da indicaciones precisas de la ubicación no la recuerdo). En un ambiente asfix...
RBA, 2008. 90 páginas. Orígenes Tal y como se puede leer en Lecturalia: Escritos entre 1937 y 1945, los cuentos que componen La otra orilla constituyen la primera incursión de Cortázar en el relato. Escritor modelo de autoexigencia, se negó a publicar casi todos ellos; cincuenta años después la crítica los aclamó como un muestrario impresionante que anticipaba las capcidadades del argentino. Pero como leí en una bitácora (que no recu...


