Michel Houellebecq. H.P. Lovecraft.

marzo 30, 2009

Ediciones Siruela, 2006. 130 páginas.
Tit. Or. H.P. Lovecraft. Trad. Encarna Castejón.

Michel Houellebecq, H.P Lovecraft
Contra el mundo, contra la vida

Ya comenté en la entrada sobre Los mitos de Cthulhu mi admiración por Lovecraft y sus creaciones. No podía dejar escapar una biografía escrita por el polémico Houellebecq. Breve, de apenas esbozos, pero interesante.

Más que una biografía al uso se parece a la que ya comentamos aquí sobre Philip K. Dick: Yo estoy vivo y vosotros estáis muertos, pero sin tanto detalle. Lo que provoca que te quedes con ganas de más.

Lovecraft fue todo un personaje: introvertido hasta la enfermedad, racista visceral… pero todo un genio capaz de inventar un mundo nuevo. Como destaca Houellebecq su terror no viene de lo sobrenatural, sino de lo material. No hay fantasmas ni aparecidos, sino seres probablemente extraterrestres -o de otros universos- que llegan aquí a través de portales dimensionales inspirados en geometrías relativistas.

En muchos casos sus relatos son informes asépticos que desvelan el horror en un lenguaje técnico. La descripción forense puede aplicarse a algo sin forma.

No sé si se pueden encontrar en castellano otras biografías de Lovecraft, pero este libro me ha dejado con el gusanillo; Lovecraft debía ser todo un personaje.

Escuchando: Cucarachas. Leño.


Extracto:[-]

La sombra sobre Innsmouth, probablemente el relato más aterrador de Lovecraft, se basa de principio a fin en la idea de una degeneración genética «horrorosa y casi innombrable». Primero afecta a la voz y al modo de pronunciar las vocales, y después se extiende a la forma general del cuerpo, la anatomía de los sistemas respiratorio y circulatorio… El gusto por el detalle y el sentido de la progresión dramática convierten la lectura en una dura prueba. Debemos observar que la genética no sólo se utiliza por la fuerza evocativa de sus términos, sino también como armazón teórico del relato.
En la fase siguiente, HPL se sumerge sin vacilación en los recursos entonces inexplorados de las matemáticas y las ciencias físicas. Fue el primero en presentir la fuerza poética de la topología; en estremecerse con los trabajos de Gódel sobre la cualidad incompleta de los sistemas lógicos formales. Sin duda eran necesarias extrañas construcciones axiomáticas, con implicaciones vagamente repelentes, para permitir el surgimiento de las tenebrosas entidades en torno a las cuales se articula el ciclo de Cthulhu.

«Un hombre con ojos de oriental declaró que el tiempo y el espacio eran relativos.» Esta extravagante síntesis de los trabajos de Einstein, extraída de Hipnos (1922), no es más que un tímido preámbulo al desencadenamiento teórico y conceptual que tendrá su apogeo diez años más tarde en Los sueños de la casa de la bruja, que intenta explicar las abyectas circunstancias que permiten a una anciana del siglo XVII «adquirir conocimientos matemáticos que trascienden los trabajos de Planck, Heisenberg, Einstein y Sitter». Los ángulos de su morada, donde vive el desventurado Walter Gilman, muestran desconcertantes peculiaridades que sólo pueden explicarse en el marco de una geometría no euclidiana. Poseído por la fiebre del conocimiento, Gilman desdeña todas las materias que le enseñan en la universidad salvo las matemáticas, donde demostrará un auténtico talento para resolver ecuaciones de Riemann que dejará estupefacto al profesor Upham. Éste «aprecia sobre todo su demostración de los estrechos vínculos entre las matemáticas trascendentales y ciertas ciencias mágicas de una antigüedad casi inconcebible, que dan fe de un conocimiento del cosmos muy superior al nuestro». Lovecraft añade al párrafo las ecuaciones de la mecánica cuántica (que acababa de ser descubierta), y de inmediato las califica de «impías y paradójicas». Walter Gilman morirá con el corazón devorado por una rata que procede, según sugiere claramente el autor, de regiones del cosmos «completamente ajenas a nuestro continuo espacio-temporal».

Así pues, en sus últimos relatos, Lovecraft utiliza los recursos multiformes de la descripción de un saber total. El oscuro recuerdo de ciertos ritos de fecundación en una degenerada tribu tibetana, las desconcertantes particularidades algebraicas de los espacios prehilbertianos, el análisis de la desviación genética en una población de lagartos semiamorfos de Chile, los obscenos conjuros de una obra de demonología compilada por un monje franciscano medio loco, el comportamiento impredecible de un grupo de neutrinos sometidos a un campo magnético de intensidad creciente, las espantosas esculturas, jamás expuestas al público, de un inglés decadente… todo puede servir para evocar un universo multidimensional en el que los ámbitos más heterogéneos del saber confluyen y se entremezclan para crear ese estado de trance poético que acompaña a la revelación de las verdades prohibidas.

6 comentarios

  • Iulius marzo 30, 2009en11:24 am

    En Valdemar se puede encontrar la biografía «canónica» de Lovecraft, la de Sprague de Camp.

  • Palimp marzo 30, 2009en11:46 am

    Y por lo que veo está en varias bibliotecas de Barcelona ¡Gracias!

  • NeverMore marzo 30, 2009en6:21 pm

    Acaba de publicarse en España La guarida del horror: Lovecraft. Con 6 poemas y tres cuentos del maestro. Todos adaptados por un dibujante no muy conocido, un tal Richard Corben.

  • Palimp abril 1, 2009en6:37 pm

    Me suena de algo… 🙂

  • Juan Carlos abril 19, 2009en9:12 am

    Te recomiendo la biografía «canonica» de Lovecraft que menciona Iulius. A mi me ha resultado muy interesante. No he leído la de Houellebecq, a pesar de haberla mencionado en mi blog.

  • Palimp abril 20, 2009en7:13 pm

    Apuntada, la tengo localizada en una biblitoeca cercana, además.

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