[*] Félix Azúa. Lecturas compulsivas.

junio 18, 2005

Editorial Anagrama, 1998. 312 páginas.

¡Todo el mundo a leer!

Seguro que ustedes, amables lectores, se preguntarán ¿Pero es que este tío no lee nunca ensayos? Pues sí, sí que los leo, lo que pasa es que da la casualidad de que no tengo ninguno en mi lista por leer. Así que, para meter un poco de variedad a la bitácora, decidí acercarme a una biblioteca y chafardear un poco a ver que caía. Por desgracia, las bibliotecas en Barcelona dan un poco de pena, porque son librerías pequeñas, de barrio, y no se suele encontrar mucha cosa. Cuando era un recién llegado a Barcelona venía con la ilusión de que si en una ciudad pequeña había una biblioteca pequeña, en una ciudad granda habría una biblioteca grande. Pues no. En una ciudad grande hay muchas bibliotecas pequeñas. También hay alguna grande pero en esas no te puedes llevar el libro a casa, con lo que no cuentan. Total, que poca cosa había, pero, fijate por donde, me encontré con este libro que viene que ni pintado para esta bitácora.

A Félix de Azúa lo descubrí, precisamente, en una pequeña biblioteca de barrio de Barcelona (o sea que tan malas no serán, digo yo), con el libro ‘Historia de un idiota contada por él mismo’, que me dejó enganchado al autor y desde entonces he seguido -más o menos- su trayectoria. Aunque en el resto de su producción literaria me he encontrado -para mi gusto- una de cal y una de arena, la calidad media siempre ha merecido la pena. Además, me leí su ‘Diccionario de las artes’ -un libro delicioso-, cuya despedida me llegó en un momento particularmente propicio; estaba yo con un ataque de pánico a la muerte de lo más tremebundo (y no es que ahora no lo tengo, pero pienso menos en ello), y me encontré con esta frase: ‘Una fiera nos espera al final del camino y nada podemos hacer para que sus fauces dejen de ser terribles’. Resumiendo, que es uno de esos autores a los que sientes cercanos.

Los ensayos de este libro vienen a ser como esta bitácora, pero en bien. Bueno, más bien sería al revés, si esta bitácora estuviera al mando de alguien con los conocimientos y el talento de Azúa entonces tendríamos este libro. En la contraportada nos encontramos con lo siguiente:
Una reciente encuesta informaba de que en los últimos veinte años y entre los más jóvenes, el hábito de leer ha descendido a la mitad. El autor de los artículos recogidos en este libro lleva veinte años animando a la lectura mediante el único método eficaz conocido: tratando de comunicar su propio entusiasmo por algunos libros y autores. En lugar de dar por perdida la batalla de la lectura, Azúa ha reunido una nutrida galeria de alabanzas literarias por si alguien quiere compartir con el la pasión por la literatura

Me uno, en mi modestia, a esta batalla y de la misma manera; creo haber dicho en otro sitio que la lectura no me parece ni imprescindible ni superior a otras cosas, pero, ¡que le vamos a hacer! a mi me gusta, y como todos los enamorados, queremos convencer a los demás de que el objeto de nuestro amor es lo mejor del mundo. Dos amores tengo y los dos son lo mejor.

El libro recoge una serie de artículos y mini-ensayos sobre diferentes temas, desde contestar a la pregunta de para qué sirve la literatura, hasta cinco ensayos sobre Juan Benet, pasando por autores como Stendhal, Henry James, Flaubert, Kafka, la poesía, y un largo etcétera. Azúa escribe con conocimiento de causa y con un estilo que aunque sea, como el dice ‘desabrochado’, lo hace con falsa modestia; es un estilo fresco, de fácil lectura, y directo al grano. Además de invitarnos a una lectura compulsiva, y a servirnos de brújula en el vasto mundo de las letras, nos comunica con facilidad su entusiasmo y también una serie de conocimientos que da gusto absorber. Cuando sea mayor, yo quiero ser como él.

Para grandes y chicos, para literatos y aficionados, charlemos con Azúa un rato sobre su selección particular de lecturas. Y sigamos su ejemplo; leamos.

(Un día, un libro 68/365)
Escuchando: ‘Quick Death’, Transplants

9 comentarios

  • Cristina junio 19, 2005en10:15 am

    Je, este lo recuerdo MUY bien!
    Me encanta volver a verlo colgado por ahí.
    De la reseña, para qué vamos a hablar: estoy plenísimamente de acuerdo… (aparte de la gimkana que me debes, jejeje)

  • Palimp junio 22, 2005en11:49 am

    Sí, cuando lo he puesto me he acordado de nuestro primer encuentro cibernético.
    Gracias a este post pude conocerte…

  • Vailima junio 22, 2005en1:32 pm

    Mira por donde acabo de terminar de leer «Ultima lección». Si es que no somos nada…

  • Hector Garay A junio 16, 2006en11:46 pm

    Mi amigo: Felicitaciones. Buenos vuestros comentarios y se te agradece por ello.
    Te quiero hacer una observación, pequeña, que me gustaría la pudieses arreglar: las páginas se abren en dos columnas montadas, que cuestan leerlas. ¿Es posible mejorar el diseño?

    Un saludo y abrazo grande

    Hector

  • Palimp junio 18, 2006en2:21 pm

    Gracias por el consejo Hector, pero a mí se me ve bien ¿Qué navegador usas? ¿Qué resolución tienes de pantalla?

  • Cris junio 19, 2006en10:00 am

    A mí también me se ve mal…. el índice con las últimas entradas se me superpone a las entradas…

  • Palimp junio 19, 2006en8:02 pm

    ¡Arreglado! 🙂

  • Hector Garay A junio 30, 2006en12:01 am

    Estimado amigo:

    Volvi a la lectura de tus páginas y ahora si están bien diseñadas. Puedo y tal vez, podemos leer bien. Gracias.

    Desde Chile, con afecto
    Hector Garay A.

  • Palimp junio 30, 2006en3:42 pm

    Gracias a ti por la visita y los comentarios.

    Un abrazo.

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