[*] Cordwainer Smith. El juego de la rata y del dragón.

septiembre 19, 2005

Ediciones Minotauro, 1973. 191 pág.
Tit. Or. You will never be the shame. Trad. Marcial Souto.

Poética espacial

Tanto tiempo oyendo hablar de este autor y de ‘los señores de la instrumentalidad’ y todavía no había leído ningún libro suyo. Asignatura pendiente cumplida con esta colección de relatos sobre las aventuras de la humanidad por el espacio.

La obra de Smith tiene ese estilo poético fruto de lo sesenta, y una imaginación desbordante, pero no por ello menos lógica o coherente que los libros de una ciencia ficción más ‘hard’. Contados como ‘poemas épicos de una era por venir’ los relatos avanzan o retroceden en ese futuro incierto mostrándonos distintos momentos de la conquista espacial de la raza humana.

Desde la ‘ojeada’ al futuro por parte de nuestro presente ed ‘No, no, Rogov, no’ hasta el extraño aterrizaje de una superviviente del Reich en ‘Mark Elf’, pasando por lecciones magistrales del arte militar como en ‘La nave era dorada oh, oh, oh’, el autor nos ofrece una panorámica de su peculiar futuro.

Éxótico pero sabroso, consigue ser original sin perder la esencia de la más pura ciencia ficción, y consigue un estilo particular y poético sin caer en las ñoñerías de un Bradbury, ni en algunos de los excesos psicotrópicos de algunas obras de la época. Obligado para los amantes de la Ciencia ficción.

(Un día, un libro 161/365)
Escuchando: Mechanical. Cycle.

2 comentarios

  • Matías septiembre 20, 2005en3:40 pm

    Dentro de la ñoñería, Bradbury es delicioso. En realidad yo siempre lo vi como alguien que quería saltarse los cánones de la cifi y lo hizo bien, además de escribir como Dios. ¿No te gusta Bradbury o es sólo una impresión sin fundamento? A ver si encuentro este por algún lado, y ya te voy contando.

  • Palimp septiembre 21, 2005en1:40 pm

    Bradbury me gusta; probablemente me habré leído todas sus obras, las de cifi y las que no son tan cifi -gran parte de su producción-. Pero que me guste no implica que no vea que muchas veces peca de excesivamente sentimental. Otra cosa que no me gusta es el tufillo reaccionario que tienen algunas de sus obras.
    Vamos, que lo disfruto a pesar de las cosas que me molestan.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.