Editorial Anagrama, 2000. 213 páginas. El placer de la mirada A Zarraluki lo descubrí, como a tantos otros, gracias a Anagrama. Su novela ‘El responsable de las ranas’ me dejó con ganas de repetir. Así lo hice comprando -en el mercadillo, por supuesto- ‘Hotel Astoria’. Y aunque esta novela no me llegó a fascinar, seguía pensando que era un autor que merecía la pena. No me ha hecho falta insistir mucho; con el tercer libro nos hemos encontrado. La historia comienza bien; En un pueblo pequeño, un editor invita a varios de sus escritores para que celebren su cumpleaños con él. Una vez en la casa les pide, o les reta, un regalo de cumpleaños muy particular; deberán escribir un cuento sobre los malentendidos. Un muchacho del pueblo, convertido por casualidad en cocinero y mayordomo, nos relatará con una voz ya madura lo sucedido durante ese fin de semana. Martin Amis dice en ‘Guerra al cliché’ que la mejor arma del reseñador de libros es la cita. Si tuviera que hacerlo en esta ocasión, copiaría el libro entero. Cada frase invita a la reflexión y al paladeo. Me limitaré a copiar la que da título al libro: Podrías escribirlo tú,…
Acabo de recibir la caja con mi primera entrega de la colección ‘Grandes autores’ de RBA. El estado exterior es francamente penoso: Pero, por suerte, el interior está intacto: En el de Cortázar está la primera parte de sus novelas: Rayuela, El libro de Manuel y 62, modelo para armar, que ya tengo las tres. Sin embargo, de la primera parte del de Borges sólo tengo uno, así que ya tengo por donde empezar a leer. 🙂
Editorial Nivola, 2000. Colección La matemática en sus personajes. 184 páginas. Sin distinción de género Como esta colección la obtengo de la biblioteca -y creo que voy retrasado con la devolución- no puedo leerlos en su orden de aparición. Del número tres (newton) salto a este número siete con ganas de leer el cuatro (Cardano y Tartaglia), el cinco (Galois) y el seis (Euler). Pero si es por personejes, no hay que preocuparse; este libro contiene unos cuantos. No descubro nada nuevo al decir que la mujer, en practicamente todas las culturas, no ha podido acceder a la misma educación que los hombres. Poco conocido es, en cambio, que a pesar de las dificultades en todas las épocas han existido mujeres que han podido demostrar su genio. En este libro podremos conocer a varias: Hipatia, Telassim, Gaetana Agnesi, la marquesa du Châtelet, Sophie Germain, Mary Fairfax Somerville, Mary Everest Boole, Ada Byron (la primera programadora), Sonia Kowalevsky, Emmy Noether, Fanya Montalvo y Evelyn Boyd Granville. Como si de un cuento interactivo (¡incluso con hipertexto!) se tratara la autora nos irá entretejiendo la historia de todas estas mujeres y las de otras, quizá anónimas, pero no por ello menos importantes. Consigue…
Editorial Plaza y Janés 1998, 199. Tot. or. Great Expectations. Trad. Jonio González. 660 páginas. Ascenso vertiginoso Lo bueno de los mercados de saldo es que los clásicos se encuentran con facilidad. Con el propósito de leer cuantas obras de Dickens se me pusieran a la vista, no ha sido difícil encontrar por buen precio uno de sus títulos más famosos, ‘Grandes Esperanzas’. Y es justo empezar con ella, porque fue la adaptación cinematográfica de esta novela la que me hizo pensar que Dickens era una asignatura pendiente para mí, y que a buen seguro merecería la pena hincarle el diente. Empecé esta novela, pues, ‘conociendo el argumento’, si bien a grandes rasgos porque la película se aparta en varios puntos del libro -y acertadamente en mi opinión- con lo que me he encontrado agradables sorpresas, además de muy buena literatura. En el rincón del vago, página de gran éxito entre estudiantes, he localizado este resumen, más prolijo que el que ahora sigue. La novela nos cuenta las andanzas de Pip, un joven huérfano que vive en casa de su hermana, y que parece destinado a seguir el mismo oficio que su cuñado y convertirse en herrero. Pero dos hechos…
No, no crean que quiero quitarle el puesto a Vailima. Sólo aviso a quien pueda interesar que hasta principios de enero hay una exposición de Caravaggio en el Museo Nacional de Arte de Cataluña. Hemos ido este sábado y merece la pena ir. Quizá esperaba ver más obras de Caravaggio -ya vi unas cuantas en una exposición temporal en el museo de Bellas Artes de Bilbao-, pero por otro hay una excelente representación de pintores influidos más o menos directamente por el pintor. Además aprovechamos para visitar el MNAC, que es realmente impresionante. Fuimos por la mañana y salimos a las siete de la tarde -y eso viendo rápido algunas salas, como la del románico-. Una visita obligada incluso para un amante del arte contemporáneo como yo.