Editorial Anagrama, 2004. 1125 páginas. Conclusión No me asusta caer en el tópico, y repetir la opinión de Rodrigo Fresán: no tiene mucho sentido leer sobre 2666; hay que leer 2666. Pero si Rodrigo, pese a tal declaración de principios, siguió escribiendo, no veo porque yo no he de hacer lo mismo. Es difícil hablar de una obra tan buena. Cuando leí ‘Los detectives salvajes’ la juzgaba insuperable. Me equivocaba. La extensión de la obra parecía propiciar una calidad irregular. Volvía a equivocarme. Su carácter de inconclusa me hacía temer algún final abrupto. Errado de nuevo. Si se nota algo en falta es en la parte de Amalfitano, pero es una opinión personal. He disfrutado todas y cada una de las páginas de 2666. Para poner la última cita sólo tuve que abrir el libro al azar y empezar a copiar. Confieso sin rebozo mi admiración por la calidad literaria de Bolaño, que me impactó con los detectives y que se supera en este libro. Sueños, espejos, crímenes sin explicación, locura, misterio. El desierto de Sonora. Enumeraciones. Geometría. Algas. Y gente, mucha gente. En esta novela no hay personajes. Todos son reales. Hasta el mítico Archimboldi, al que empezamos a…
Editorial Anagrama, 2004. 1125 páginas. La parte de los Archimboldi El climax del libro. ¿Qué relación tiene el escritor con los crímenes? ¿Por qué se esconde? ¿Cuál ha sido su vida? ¿Qué hay detrás de sus libros? Todo queda explicado en la última novela, que nos narra la infancia de Archimboldi, el por qué de su nombre, su historia y la causa de su viaje a Santa Teresa. Sólo una cita para no desvelar demasiado. Mañana, despedida y cierre. -Un libro viejo también es el pasado – dijo Archimboldi-, un libro escrito y publicado en 1789 es el pasado, su autor ya no existe, tampoco existe su impresor ni sus primeros lectores ni la época en la que el libro fue escrito, pero el libro, la primera edición de ese libro, aún está aquí. Como las pirámides de los aztecas -dijo Archimobldi. -Odio las primeras ediciones y las pirámides y también odio a esos aztecas sanguinarios -dijo Ingeborg-. Pero la luz de las estrellas me marea. Me dan ganas de llorar -dijo Ingeborg con los ojos húmedos de locura. (Un día, un libro 266/365) Escuchando: Lamento Cubano. Bebo Valdés.
Editorial Anagrama, 2004. 1125 páginas. La parte de los crímenes Con una minuciosidad horripilante Bolaño nos describe todos y cada uno de los crímenes que van ocurriendo en Santa teresa y alrededores. No nos ahorra horror alguno, y junto con el malestar de los asesinatos ocurridos por algún motivo que parece demoníaco, nos golpeará el de las muertes acometidas por asesinos más normales; novios, amantes, familiares. La vida de los judiciales encargados del caso, de los periodistas que lo han investigado, de algún extraño complot y del único acusado en firme son los únicos descansos que encontramos. Citas: El basurero no tiene nombre oficial, porque es clandestino, pero si tiene nombre popular: se llama El Chile. Durante el día no se ve un alma por El Chile ni por los baldíos aledaños que el basurero no tardará en engullir. Por la noche aparecen los que no tienen nada o menos que nada. En México DF los llaman teporochos, pero un teporocho es un señorito vividor, un cínico reflexivo y humorista, comparado con los seres humanos que pululan solitarios o en pareja por El Chile. No son muchos. Hablan una jerga difícil de entender. La policia preparó una redada la noche…
Les deseamos el autor de este cuchitril y la morenaza a todos los lectores. Que el año que comienza empiece con la menor resaca posible y sin indigestiones. El día 29 tuvimos la enorme suerte de conocer en persona a Vailima y Tío Petros. Estando como estoy en un ciber y con poco tiempo no puedo escribir demasiado. Sólo decir que hacía tiempo que no me lo pasaba tan bien conversando con alguien. Nos separamos porque nos echaron de todos los bares, que si no… Un gustazo. El post del día 28 era una inocentada; el libro no existe 😛 Invito a los lectores a que descubran las ‘claves’ ocultas que indicaban que era una mentira. Hasta el día dos no volveremos a Barcelona y este blog seguirá estando desatendido. Disfruten con la reposición programada de la serie de Bolaño y hasta la vuelta. Feliz año nuevo a todos.
Editorial Anagrama, 2004. 1125 páginas. La parte de Fate Fate es un reportero estadounidense que trabaja para la revista ‘Amanecer Negro’. Su madre acaba de morir y le encargan realizar un reportaje sobre un combate de boxeo que se celebra en Santa Teresa. Allí descubrirá la horrible serie de crímenes que están sucediendo en el pueblo. Conocerá también a Rosa y sus amigos y a su padre, Amalfitano. Éste le pedirá que se lleve a su hija de Santa Rosa. Citas: Todo pasaba por el filtro de las palabras, convenientemente adecuado a nuestro miedo. ¿Qué hace un niño cuando tiene miedo? Cierra los ojos. ¿Qué hace un niño al que van a violar y luego matar? Cierra los ojos. Y también grita, pero primero cierra los ojos. Las palabras servían para ese fin. Y es curioso, pues todos los arquetipos de la locura y la crueldad humana no han sido inventados por los hombres de esta época sino por nuestros antepasados. Los griegos inventaron, por decirlo de alguna manera, el mal, vieron el mal que todos llevamos dentro, pero los testimonios o las pruebas de ese mal ya no nos conmueven, nos parecen futiles, ininteligibles[…]Durante la Comuna de 1871 murieron…