Arthur Schnitzler. Apuesta al amanecer.
Novela / mayo 7, 2007

El acantilado, 2000. 148 páginas. Tit. Or. Spiel im Morgengrauen. Trad. Miguel Sáenz. Deudas de juego Los que compramos de saldo estamos sujetos a lo que el azar nos dispone. Mucho clásico y ocasionales joyas. Pero cuando se nos mete en la cabeza algún autor, la única manera de sacarse el gusanillo sin arruinarnos son las bibliotecas. El descubrimiento de Schnitzler me ha hecho bucear en mi nueva biblioteca para ver que tenían y he encontrado dos nuevas perlas más. El alférez Kasda recibe una visita inesperada. Un antiguo amigo, que fue expulsado del ejército, está en apuros. Ha ido sustrayendo dinero de la empresa donde trabaja y al día siguiente tiene una inspección. Si no restituye los mil florines lo pasará mal. Pero Kasda tampoco tiene esa suma, apenas le quedan 120. La solución pasa por arriesgarlos en una partida de cartas, para ver si es capaz de ganar lo que falta. Y gana. Pero el mismo azar que lo ha favorecido impide su partida -pierde el tren, no encuentra a unos conocidos- y vuelve a sentarse a la mesa de juego… Lo empecé a leer antes de ir a dormir y casi lo dejo: me estaba poniendo nervioso….

Móviles y salud
Sin categoría / mayo 3, 2007

Últimamente está de moda decir que la radiación de los móviles o de los puntos inalámbricos de internet son malos para la salud pero ¿es eso cierto? Sobre estos temas nos hablará el físico nuclear Ferrán Tarrasa mañana viernes 4 de mayo a las 19:00 de la tarde en el Centro Cívico Estació Magoria. Les esperamos.

¿Se ha encontrado a Quevedo?
Audiovisual / mayo 2, 2007

Hace dos semanas salía la siguiente noticia en El País: Quevedo es Quevedo Un grupo de investigadores confirma la autenticidad de los restos del escritor hallados en Villanueva de los Infantes Con tal fin, los investigadores han llevado a cabo un estudio antropológico forense de los restos óseos encontrados en la cripta para posteriormente realizar un estudio antropométrico, morfológico, patológico y radiológico de estos «y establecer definitivamente su relación con la antropometría y patología de Francisco de Quevedo», según informa hoy la Universidad Yo, que algo sabía del tema, estaba esperando a que se pronunciara mi experta de confianza, la periodista y escritora Nieves Concostrina. Porque las cosas distan mucho de estar claras. Aunque Quevedo dejó muy claro en su testamento dónde y cómo debía ser enterrado, la realidad es que los vivos no hicieron mucho caso de sus indicaciones, y sus huesos han andado de aquí para allá. Cuando se mandaron a Madrid para formar parte del Panteón de hombres ilustres los eligieron más o menos al azar y con tan mala fortuna que la calavera era claramente de una mujer. Ahora el equipo de forenses ha examinado los huesos de casi doscientos muertos para buscar aquellos que por…

Felipe Alfau. Cromos.
Novela / mayo 1, 2007

Editorial Seix Barral, 1991. 319 páginas. Tit. Or. Chromos. Trad. María Teresa Fernández de Castro. Un español en Nueva York A Ignacio Echevarría le echaron de el periódico El País por no elogiar un libro de la casa. La crítica impresa no es todo lo independiente que nos gustaría. Pero los bitacoreros disfrutamos, de momento, de más libertad. Puede que no compartamos gustos pero sabemos que la reseña es honesta. Por eso, si en Solo de libros recomiendan a Felipe Alfau uno va obedientemente a la biblioteca a ver que puede encontrar de él. No estaba Locos pero sí estos cromos o estampas de la vida de españoles trasplantados a los Estados Unidos. Si siguen el enlace anterior podrán enterarse de la curiosa vida de Alfau. Nacido en Barcelona vivió en Estados Unidos desde la primera guerra mundial y escribió sólo tres libros, en inglés, que pasaron completamente desapercibidos -con total injusticia- hasta finales de los 80. El libro comienza con el protagonista hablando con dos de sus amigos; el doctor De Los Ríos y Pedro Guzman O’Moore Algoracid, alias Pete Guz, alias Pedro el Cruel, alias el Moro -el personaje más atractivo del libro. Este último le incita a…

Gangas de San Jordi
Sin categoría / abril 29, 2007

Como todo el mundo sabe, el lunes pasado se celebró la festividad de San Jordi y, como es tradición, todos nos lanzamos a las calles a comprar libros y rosas. Dicen las editoriales que el 23 de abril realizan el 20% de las ventas de todo el año, aunque muchos amantes de los libros critican la banalización de la fiesta. Pero no quiero hablarles de estos temas, sino de otro que ha salido más de una vez en esta bitácora: los libros de saldo. Los que compramos libros todo el año no necesitamos un día especial para hacerlo, aunque hace ilusión salir a la calle y encontrársela llena de puestos de libros y gente husmeando. Sí, es verdad, en todos los puestos están los mismos libros y comprar un libro no implica leerlo. Pero hace bonito. Eso sí; yo mis compras las hice el día anterior, en el Mercado de San Antonio. ¿Por qué voy a pagar 20 euros por un libro cuando puedo encontrarlo por mucho menos? Permítanme que les muestre mis adquisiciones: Mucha gente cree que en las librerías de lance sólo se encuentran clásicos o libros de mala muerte; nunca novedades o cosas interesantes. Bien, como pueden…