José Sanchis Sinisterra. Mísero Próspero y otras breverías.
Teatro / octubre 19, 2007

Editorial Julia García Verdugo, 2000. 96 páginas. En frasco pequeño Otras nueve piezas de Sanchis Sinisterra, breves y buenas, de las que aquí tienen una lista: Mísero Próspero Dos Tristes Tigres De Tigres Transacción Casi Todas Locas La Calle-Del Remolino Claroscuros Lo Bueno De Las Flores Es Que Se Marchitan Pronto Mal Dormir Retrato De Mujer Con Sombras El Canto De La Rana Introducción Acto Único Empieza con una versión del Próspero de La tempestad y acaba con un homenaje a Cosme Pérez, que encarnó durante casi cuarenta años a Juan Rana, la única máscara del teatro del Siglo de Oro. El juego entre dónde acaba el actor y dónde el personaje es habitual en el metateatro de Sanchis Sinisterra. La brevedad y la calidad de estas piezas las hacen excelentes para ejercicios de talleres actorales. Escuchando: Get free. The Vines. Extracto:[-] No me lo puedo creer. Si esto lo hubieras hecho cuando lo de Susana, ¿ves?, ahí sí que lo hubiera entendido. Tantos años aguantándola, comprándole pastillas y jarabes, sobándole el rosario, teniendo que lavarte cada vez con agua bendita, para, luego… Eso sí que fue una mala jugada. Y con un misionero, además. Qué falta de… de… de…

Religión, intolerancia, estupidez
Sin categoría / octubre 18, 2007

Allá por finales de los ochenta se empezaron a poner en marcha desde diversas instituciones programas para fomentar el sexo seguro y la educación sexual entre los jóvenes. Recuerdo en especial una que tenía como eslogan Sin condón ¡No jodas!. Como muchas campañas de este tipo incluían regalar preservativos en universidades e institutos. Y como muchas campañas similares chocaron de frente con diversos grupos religiosos que se oponían alegando que lo único que se conseguía era fomentar el sexo entre los jóvenes. Como si eso fuera malo per se. Recuerdo una vez que, jovencito yo, fui a comprar preservativos a una farmacia. Por aquel entonces todavía nos daba un poco de vergüenza hacerlo. Pero cuando los solicité el farmacéutico me dijo que allí no vendían. Incrédulo y aturullado salí a la calle; todavía no sabía que existen farmacias que alegan objeción de conciencia para no vender anticonceptivos. No volví a entrar allí ni para comprar aspirinas. En Estados Unidos todavía invierten mucho en campañas para promover la abstinencia sexual cono único método de proteger contra el SIDA. En principio, entre un condón y la abstinencia parece más segura la abstinencia. En un mundo ideal, claro. Se han realizado estudios y…

Moses I. Finley. La Grecia antigua.
Ensayo / octubre 17, 2007

Editorial Crítica, 2000. 368 páginas. Tit. Or. Economy and society in ancient Greece. Trad. Teresa Sempere. Economía helénica Leí este libro más o menos en la misma temporada en la que vi la película 300. Por un lado me sirvió para saber distinguir las burradas que se publicaron en algunas bitácoras sobre el tema griego. Por otro me quedó muy claro que quien acabó cortando el bacalao no fueron los espartanos, sino los atenienses. ¿Una victoria de la cabeza sobre el músculo? Ahí queda el debate. Moses I. Finley fue un investigador riguroso y uno de los primeros en estudiar la economía de la antigüedad. Este libro es una recopilación de los siguientes artículos: La ciudad antigua: de Fustel de Colanges a Max Weber y más allá El imperio ateniense: un balance Tierra, deuda y hombre acaudalado en la Atenas clásica La libertad del ciudadano en el mundo griego Entre esclavitud y libertad Las clases sociales serviles de la Grecia antigua La esclavitud por deudas y el problema de la esclavitud El comercio de esclavos en la Antigüedad: el mar Negro y las regiones del Danubio Innovación técnica y progreso económico en el mundo antiguo Los archivos de palacio micénicos…

Hablemos de comics (III). Gotlib.
Audiovisual / octubre 16, 2007

La infancia de cualquier chaval de mi generación -y de las anteriores y posteriores- estaba inundada de tebeos de la factoría Bruguera (no olviden visitar el excelente blog Lady Filstrup). No es que me queje, pero por ahí se estaban haciendo otras cosas que no traspasaban las fronteras. No sé en dónde ni cuando leí algo de Gotlib; sí recuerdo que me gustó mucho y que era algo diferente a lo que había leído hasta entonces. La maestría de Gotlib está en la expresividad de sus personajes. Muy pocas veces he visto dibujar unos gestos tan graciosos con tan pocos trazos. De ahí que tenga muchas páginas de adivinar cosas a través de unos personajes en acción (tienen un ejemplo al final de esta entrada). Mucho antes de que el manga pusiera de moda la exageración gestual Gotlib utilizaba recursos parecidos con gran maestría. Cuando ponía su arte al servicio de un buen guión los resultados eran impresionantes (a continuación verán ejemplos) pero no ha sido un autor muy publicado en este país -o yo no he sabido encontrarlo. No he leído nada de su personaje más famoso, Gai-Luron. Apenas he encontrado algunas historias de un par de páginas, no…

Ana María Matute. Olvidado Rey Gudú.
Novela / octubre 15, 2007

Espasa Calpe, 1998. 869 páginas. Experimento desafortunado Creo recordar que este libro lo leí cuando todavía estaba en la universidad. Como amante de la ciencia ficción y -en ocasiones- de la fantasía tenía ganas de echarle un vistazo. Mi impresión en aquella época no fue mala. El Reino de Olar no es paradisíaco. Olvidado en las fronteras debe sufrir los acosos de saqueadores de las estepas y luchar con el próspero reino del sur. Al Norte se encuentra la selva y al oeste los fiordos. Para reinar en ese territorio hay que tener un temple especial. Como el que tienen los hijos de Olar, creador de una estirpe de reyes. En la contraportada afirman que Esta novela es, sin duda, la obra maestra de Ana María Matute ¡Qué van a decir! Yo los detendría por publicidad engañosa. En cualquier cuento de Algunos muchachos hay más calidad que en las más de ochocientas páginas de este libro. Me ha parecido peor que cuando la leí por primera vez, así que o me he vuelto más exigente, o es que no recordaba bien. Dentro de la fantasía hay obras mejores, y dentro del amplio campo de la literatura no digamos. Bastante floja…