Dronte, 1978. 160 páginas. El contenido puede verse aquí: Nueva dimensión 106 En general bastante flojo. El cuento de Sheckley es francamente malo. Se salvan Matadero de Ballard y Espía horizontal de David Coles. El resto entretenidos pero sin más. Aventuras que se dejan leer y algún toque de humor esporádico, pero nada para inscribir en los anales de la ciencia ficción. No está mal. Mientras las últimas nubes de humo del vehículo de transporte de personal en llamas se elevaban por el aire húmedo, el comandante Pearson miraba el lomo plateado del río, a trescientos metros de distancia de su puesto de comando en la colina. Pulverizadas por el fuego de artillería, las márgenes del lecho se habían desmoronado, formando una red de cráteres. El agua se filtraba por el prado, manchada con el gasóleo de los depósitos de combustible del vehículo. Ajustando los prismáticos con sus manos delgadas, Pearson estudiaba los árboles que se extendían a lo largo de la ribera opuesta. El río era algo más ancho que un arroyo, y su profundidad no superaba la altura de la cintura, pero los terrenos contiguos a ambas márgenes eran abiertos como mesas de billar. Los helicópteros estadounidenses ya…
2014. 142 páginas. Incluye los siguientes relatos: La Ovación Compromiso Blando y húmedo Ejes Equilibrio Dos hijos Ericciones Inquietud Distracciones Corrientes De reojo Detalles Impulso Bucle El ascensor Un juguete Exploraciones Tránsito Que exploran situaciones cotidianas que se salen de madre, o con esa extrañeza típica de influencia kafkiana. Alguien que, delante de un balcón, siente el impulso de arrojar algo. Una madre con dos hijos sentados en sus rodillas que son sus ojos. Un joven que recibe un escupitajo en el transporte público. Dos personas que se dan la mano y no encuentran el momento para desasirse. Muy bien escritos, todos te dejan con una sensación de inquietud de la que cuesta desprenderse, te arrastran a ese mundo particular a medio camino entre la realidad más común y el absurdo de los sueños. Muy bueno. Ahora sentía nervios en las piernas. La mala postura les imprimía picores cada vez más insaciables. En cierto modo, sus pies le pedían que los apoyase en la barandilla porque querían comprobar mediante un ejercicio consciente que no era posible que en el transcurso de la lectura se le saliesen los zapatos y fueran a parar a la calle. En su imaginación se reproducía…
El ladrón de calcetines, 2024. 128 páginas. Si eres seguidor del mejor fanzine del mundo, que lleva 35 años en activo construyendo diminutos objetos artísticos que mezclan confesiones de náufragos de todo el mundo con diferentes invenciones objetuales este es tu libro. Porque se trata de una recopilación de algunos de los mejores textos de El naufraguito, acompañados de ilustraciones de Nacho Casanova, que ha sido colaborador del fanzine mucho tiempo y que aquí ejerce también de editor. El resultado es un libro bonito, de tapa dura, que se lee con una sonrisa en los labios y alguna que otra carcajada ocasional. Se pierde el elemento artístico, pero se pone el foco en unos textos que brillan con intensidad desde el planteamiento inicial hasta la firma sorprendente. Imprescindible. PREMISAS PEDAGÓGICAS EN TORNO A UN BESO EN 12S LABIOS: no sabemos quien inventó el beso (el beso lo inventó uno muy necesitado), y menos aún el beso en los labios. Y tampoco creemos saber quién inventó su rechazo, eso que llaman “hacer la cobra”. La cosa es muy simple, dos personas frente a frente, una de ellas acerca su cara para dar un beso y la otra la retira hacia atrás…
Sins Entido, 2013. 140 páginas. Un escritor de folletines truculentos vive en la habitación que ocupó Lautréamont , donde acumula objetos extraños que le ayudan a inspirarse. Se relaciona con una sociedad secreta y con los poetas del momento, mientras con un dibujante pergeña lo que podría considerarse el primer cómic de la historia. Lo leí hace tiempo y la trama no me llamó demasiado la atención pero releído ahora no me parece tan descabellada, y el dibujo está muy bien. La mezcla de personajes reales con inventados, artilugios avanzados a su tiempo y ese primer cómic que hubiera estado genial que existiera. Bueno.
Salvat, 1971. 100 páginas. Recorrido por la pintura contemporánea (hasta 1971) bastante exhaustivo para las pocas páginas que tiene. Incluye láminas en color con obras de bastantes autores. Es una pequeña joyita que puede ser una excelente introducción al estado del arte de la época o, en mi caso, de recordatorio de tantos autores y obras excelentes. Esta colección tenía obras bastante interesantes para ser algo que se vendía al por mayor y por poco precio. Cierto que el tiempo las ha maltratado bastante y si han tenido algo de uso se desencuadernan pero no se puede tener todo. En el caso de este libro solo por las ilustraciones ya merece la pena, pero el texto de Julián Gallego es breve y certero, en apenas dos párrafos te destaca lo más importante de un movimiento o un artista, y te deja con ganas de más. Muy bueno. Aunque Larionov pinte, desde 1910, cuadros rayonistas totalmente abstractos, es Vassily Kandinsky (Moscú 1866-Neuilly 1944) el fundador de la pintura no-figurativa, pues a su primera acuarela abstracta (fines de 1910) que reúne, en un ritmo rotatorio, manchas y rayas (Col. Nina Kandinsky), van a seguir, sin solución de continuidad, sin pasos atrás, gran…