John Updike. Corre Conejo.
Novela / junio 7, 2010

Seix Barral, 1984. 350 páginas. Tit. Or. Rabbit, run. Trad. Enrique Hegewick. Sin rumbo Cuando murió John Updike la red se llenó de panegíricos y pensé que se imponía una lectura urgente. Una modesta manera de rendir homenaje al escritor. Harry Conejo Angstrom no es precisamente un modelo de virtudes. Fue una estrella del baloncesto en el instituto, pero ahora tiene un hijo y está casado con una mujer a la que no quiere, embarazada. Así que se monta en el coche y huye de su vida. La primera sorpresa de este libro fue lo bien escrito que está. Naturalismo del siglo XX. Después la historia, la otra cara del sueño americano. Hoy ya la conocemos bien, pero supongo que en su época debió sorprender bastante. Como dice en Volando vengo: Reflejó como pocos (en eso me recuerda a Carver, Raymond) el sueño del sueño americano. Es decir, las miserias, la doble moral y la mediocridad yankee. Dibujó un hombre en calzoncillos, recién levantado, saliendo de la fábrica, jugando a baloncesto en la calle, emborrachándose en un bar… Elevó el adulterio y los problemas de pareja al grado de alta literatura. A JJ no le gustó porque ningún personaje se…

Rubem Fonseca. Secreciones, excreciones y desatinos.
Cuentos / marzo 27, 2009

Editorial Seix Barral, 2003. 160 páginas. Tit. Or. Secreçoes, excreçoes e desatinos. Trad. Basilio Losada. Cruel ternura Antes de tomarlo en préstamo en la biblioteca, estoy seguro de que había leído el título en algún sitio, pero que me maten si puedo recordar dónde. Luego he visto la reseña de su novela en Tigrecillos: Rubem Fonseca. Diario de un libertino, y poco después El cobrador. A ericz de momento no lo ha anodado. A mí, sí. La lista es la siguiente: Copromancia Coincidencias Ahora tú (O José y sus hermanos) La naturaleza, en oposición a la gracia El violador Hermosos dientes y buen corazón Besitos en la mejilla Aroma catáceo Mujeres y hombres enamorados La entrega Mecanismos de defensa Encuentros y desencuentros El jorobado y la Venus de Boticcelli Vida Cuentos como Copromancia, en el que un hombre aprende a adivinar el futuro mirando sus excrementos, son de los que pueden llamar más la atención, pero mis preferencias van más hacia cuentos como Mujeres y hombres enamorados, historia de un hombre y una mujer que se encuentran en una fiesta infantil y recurrirán a una hechicera para encontrarse. Otros, como El jorobado y la Venus de Boticcelli me han dejado…

Juan Bonilla. Los príncipes Nubios.
Novela / marzo 3, 2008

Seix Barral, 2003. 291 páginas. Salvación neoliberal No recuerdo si he leído algo de Juan Bonilla. En cualquier caso vi la película Nadie conoce a Nadie basada en un libro suyo y me gustó. El argumento del libro me resultaba atractivo y decidí llevármelo en la biblioteca. Para probar. Moisés es un joven algo perdido hasta que trabajando de payaso sin fronteras en un vertedero de Bolivia recibé una curiosa propuesta: dedicarse a salvar vidas. Su misión será buscar en las zonas más deprimidas del planeta y rescatar a aquellos cuya belleza les permita trabajar en el ‘Club Olimpo’, una empresa dedicada a la prostitución de alto standing. Su jefa acaba de encargarle una difícil misión: un cliente se ha enamorado de un joven aparecido en un reportaje fotográfico de las pateras de Cádiz. Deberá encontrarlo y convencerlo de que trabaje para el club. Frase de la contraportada: Audaz y corrosiva desde la idea inicial hasta su resolución. Debería decir: audaz y corrosiva la idea inicial que se queda sin resolución. La idea de un club de prostitución de lujo que se dedica a cazar bellezas en lugares pobres está bien, y hace pensar. Cuando al protagonista le van mandando…

Juan Marsé. Últimas tardes con Teresa.
Novela / septiembre 21, 2007

Editorial Seix Barral, 1966, 1975 y 1984. 332 páginas. Braguetazo Creo que el único libro que había leído de Juan Marsé era Si te dicen que caí y tan mala impresión me debió causar que desde entonces no había leído nada suyo. Si hubiera caído en mis manos este libro antes, otro gallo me hubiera cantado. El Pijoaparte viene de una familia humilde, pero aspira a más. La manera más fácil de conseguirlo es ligarse a alguna niña rica y ascender a base de cintura. Parece lograrlo con una chica que conoce en una fiesta, pero resulta no ser lo que esperaba… aunque ese encuentro le dará la oportunidad de conocer a Teresa y mezclarse en un mundo desconocido para él. El autor utiliza habilmente una historia de amor para ofrecernos un excelente retrato de la Barcelona de la época, desde las clases más desfavorecidas, hasta los chicos bien que juegan a ser rebeldes y comprometidos (que poco han cambiado algunas cosas). La estructura de la narración es redonda; los personajes, llenos de vida, la historia, atractiva. Giro de 180 grados de mi opinión sobre el autor, y a buscar más libros suyos. Escuchando: Social Peligrosidad. Cucharada. Extracto:[-] Hoy, transcurridos…

Herminio Almendros. Pueblos y Leyendas.
Sin categoría / agosto 20, 2007

Editorial Seix Barral, 1961. 162 páginas. Los niños escogen Me preguntaba si el autor de este libro tenía alguna relación con Nestor Almendros y resulta que sí; Herminio Almendros es su padre. Fue un pedagogo que escribió muchos libros para niños entre los que se cuenta este Pueblos y Leyendas La idea es original; presentar diversos cuentos y leyendas de diferentes países a los niños y que ellos decidan cuales son los que les resultan más interesantes. En este libro se presenta la selección ganadora y se incluyen cuentos de Japón, China, India, Arabia, Rusia, Escandinavia, Países del Rin, las Islas Británicas, Francia, del Noroeste de Africa y de los negros de América. Como ven, una buena muestra. Hay leyendas bastante flojas -como Los tres ladrones– pero en general todas resultan interesantes. Algunas, como Buen genio resultan muy divertidas. Otras, como Snegorochka (Niña de nieve) son tiernas y poéticas. No faltan las historias de pícaros, como La justicia del Cadí o Till Eulenspiegel. No sólo para los niños están estas leyendas. Escuchando: Dedicated to the one I love. The shirelles. Extracto:[-] En el hogar de la humilde aldeana brillaban unos troncos encendidos. Por la ventana entraba la luz fría de…