Atuel, 2008. 220 páginas. ¡Por fin puedo leer algo de Spregelburd! Y una vez leído siento haberlo hecho, no es una obra para leerla, sino para verla, pero como tampoco he tenido ningún montaje suyo a tiro… Estamos en un futuro incierto, pero muy lejano. Unas inteligencias gobiernan el universo y a la razahumana se le ha perdonado la vida con el fin de que les suministren ficción. Pero el plazo de tregua se acaba y un curioso gr...
Mondadori, 2011. 362 páginas. De piedra me he quedado al leer este libro. No sé que es más sorprendente, que un tipo como Marcial Maciel (cuyo nombre ya se las trae) escale posiciones en la jerarquía eclesiástica siendo pederasta, drogadicto, teniendo dos familias amén de varias identidades, o que existan congregaciones como los legionarios de cristo que hacen amables al Opus Dei. La combinación, digna de una mala novela de serie Z, ...
Cátedra, 2005. 152 páginas. Con un poco de suerte cuando lean esto yo estaré camino a Logroño para disfrutar de unas merecidas vacaciones. Las entradas, programadas, irán apareciendo hasta completar la misión de un día, un libro. Como comenté en esta entrada Alejandro Casona. La sirena varada. Los árboles mueren de pie. he buscado más obras, en este caso una historia alrededor de la muerte. En una familia asturiana todavía se llora l...
Arola, 2011. 208 páginas. Un libro delicioso con poco texto y muchas fotos; las de todos los dragones que adornan Barcelona. Son muchos, 500 según anuncia la portada. Ha sido un placer recorrer las calles de Barcelona con tan buenas fotos y descubrir algún que otro dragón cercano a casa. No hay mapa en google pero si aplicación (gratis) para iPhone y Android con dos de las rutas más importantes. Bravo. Calificación: Muy bueno. Un día...
El Aleph, 2011. 192 páginas. A veces enfilas una serie de buenas lecturas y todo es alegría. A la obra de teatro de ayer le siguió este libro donde el autor habla un poco de todo; del teatro y de su profesión de crítico del mismo. Comparto con él el amor a las tablas, esa magia que transforma en un instante al señor que está escuchando la radio entre cajas en el caballero del alto plumero. Sigo sus críticas teatrales con mucho cuidad...

