Norma, 2023. 204 páginas. ¿Se puede visitar un museo a través de un tebeo? ¿Podemos analizar la historia del arte a través de algunas de sus obras? ¿Qué es un ensayo? ¿Cómo iluminan las obras del pasado nuestras vidas cotidianas? ¡Menudo artefacto! Carrión y Sagar se mezclan y se funden con el MNAC (museo nacional de arte de Catalunya) y han creado un libro donde aparece desde un guardia de seguridad que nos lleva por el interior del museo hasta la historia de los expolios de arte que han nutrido a tantos coleccionistas privados. Analizan las obras del museo, nos hacen un recorrido por la historia, y Sagar lo dibuja todo con una calidad exquisita, fundiéndose con referentes contemporáneos. Muchas veces los museos sacan este tipo de comics para hacer promoción y no pasan -en general- de libros solventes pero con poca alma. Esto es todo lo contrario. Si además, como es mi caso, conoces de sobra el museo del que se habla, el placer es doble. Me ha encantado.
ECC, 2023. 340 páginas. El pintor Viti es adicto a la abismina una droga que se consume por los ojos y vuelve amarilla su vida. Asistimos a las diferentes penurias que la adicción provoca en su vida, que se va desdibujando paulatinamente mientras cae en un pozo sin salida. Lorenzo sigue con su habitual línea bruguera, estos personajes que nos recuerdan a Gordito Relleno, con narices de una redondez imposible y un estilo falsamente naif que nos cuenta una tragedia. El retrato sin edulcorar de una adicción, que por momentos me puso mal cuerpo. Podríamos decir que este tebeo es la antítesis de aquella romantización de la heroína que leíamos en los primeros víboras. Aquí se nos muestra la realidad sin cortapisas, aunque el estilo nos parezca el de un libro infantil. Y ese contraste contribuye mucho a que nos vuele la cabeza. Desasosegante. Muy bueno.
Andana editorial, 2023. 150 páginas. Brisa empieza a trabajar en un estudio que se dedica a diseñar rotondas con un nombre apropiadoRotunda. Mientras vemos su día a día descubrimos el ambiente tóxico de la oficina, la mentira de la cultura del esfuerzo y la importancia de estar bien relacionado. Siempre se ha dicho que las rotondas son el símbolo estrella del pelotazo. Esculturas utilizadas para repartir y blanquear dinero. La autora parte de ahí para criticar un mundo donde los negocios se hacen mediante contactos y pufos, donde existe el techo de cristal, el acoso indiscriminado, el auge de los niños de papá aunque sean imbéciles y donde es más importante hacer la pelota al jefe que ser alguien competente. Muy bueno.
Ediciones B, 2013. 628 páinas. Tit. Or. All clear. Trad. Paula Vicens. Segunda parte de un libro que en su edición original se publicó en un tomo y que aquí tuvimos que esperar dos años para la traducción. Si llego a encontrarme con el que tomó la decisión editorial le doy con un bate de beisbol. Se cierran los arcos abiertos en la primera parte con el habitual buen hacer de la autora y solo por la conversación entre la protagonista y el anciano actor hubiera merecido la pena leer el libro. Muy bueno. —No es por el espectáculo —dijo—. Es… No quería decírselo, porque temía que pudiera… pero he conocido a un joven. Nos llevamos muy bien y… —Un joven —dijo él, despacio—. Exactamente, ¿cuan joven es? —Mucho más joven que… —Calló y se mordió el labio, como si solo entonces se hubiera dado cuenta de lo cruel que estaba siendo, y luego añadió apresuradamente—: Hace solo unas semanas que le conocí, aquí, y su regimiento embarcará una de estas semanas, así que no nos queda mucho tiempo. Al menos esto último era cierto. Ya casi no quedaba tiempo. —Lo entiende usted, ¿verdad? Ha estado enamorado, ¿no? —Sí —dijo…
Norma, 2019. 140 páginas. Tit. or. Phil. trad. Xisca Mas. Biografía de Philip K. Dick, escritor de ciencia ficción con una vida de película y cuyas obras han moldeado el imaginario de los últimos años. No solo por las múltiples adaptaciones de sus obras, sino por la influencia que ha tenido en otras. El concepto de realidad, un cierto misticismo, la paranoia, epifanías religiosas… Más que hacer un repaso cronológico lo que hace el cómic es presentar unas cuantas escenas relevantes en la trayectoria del autor. La mejor parte es el último tercio, cuando Philip ya estaba más p’allá que p’acá. El dibujo, en general, no me ha gustado. Está bien.