Jeff Lemire. Black Hammer.
Cómic / abril 27, 2018

Ayer mi madre, que ejerce de cuenta cuentos, le preguntó a mi hija si el cuento que le había pasado su profesora le parecía bueno. Era una historia de un hombre de agua sin mucho fundamento. La crítica de mi hija fue como sigue: ‘Al principio empieza como muchos otros cuentos de un monstruo al que nadie quiere. Que ya está muy visto, pero bueno, otro cuento más típico. Pero el final no tiene sentido’. Parecido me he sentido yo leyendo este cómic. Una pandilla de superhéroes que recuerdan a otros -no se ocultan las referencias- atrapados tras una lucha en un pueblo perdido. Se centra en la vida cotidiana y conflictos internos ¿Les suena? A mí demasiado. Creo que para revitalizar un género no basta con poner algún que otro conflicto y a correr. Pero debo ser el único, porque ha gustado mucho. Yo no digo que esté mal, sólo que es otro cuento típico. Y ya hay muchos.

Jorge García y Fidel Martínez. Cuerda de presas.
Cómic / abril 26, 2018

Astiberri, 2005. 96 páginas. Tras la guerra civil comenzaron las represalias. No hubo ni perdón ni misericordia. Miles de personas fueron encarceladas y ejecutadas, otras fueron sobreviviendo como pudieron. Las mujeres, como suele ser habitual, sufrieron más que le resto. Una serie de historias encadenadas nos van mostrando las diferentes cárceles de esa España negra, donde las condiciones inhumanas fueron desgastando a las perdedoras de una guerra monstruosa. Pero algunas resistieron, vinieron de la nada y se mantuvieron en pie. Historias que debemos recordar siempre. Un libro imprescindible.

José Carlos Somoza. Dafne desvanecida.
Novela / abril 25, 2018

Destino, 2000. 238 páginas. El escritor Juan Cabo ha sufrido un accidente y ha despertado amnésico. Un párrafo escrito por él que comienza ‘Me he enamorado de una mujer desconocida’ le lanza a la búsqueda de de esa mujer. Por el camino se encontrará con un detective especialista en escritores, una modelo que trabaja como musa, un restaurante donde la gente escribe, poetas olvidados y el todo poderoso editor ciego Salmerón. Novela de intriga alrededor de la escritura con la suficiente dosis de puzzle para hacerla entretenida y con un interesante giro final. Pero quizás no está a la altura de otras obras del autor. Para pasar el rato. En un momento dado sucedió algo. Cauno dejó de responder a mis comentarios, ella dejó de escribirlos. El diálogo me exceptuó y prosiguió entre ambos. Era como si yo no existiera, como si yo no estuviera ya en la habitación. Lo único que podía hacer era inclinarme y leer. -¿Quieres matarme, vieja tonta? -dijo Braulio. -No, no quiero, Braulio -dije. -No quieres pero sí quiero, no quiero pero sí quieres: porque yo hablo cuando tú hablas y tú hablas cuando yo hablo. -Sí, Braulio -dije. -¿A qué disimular, vieja estúpida? ¡Estos…

Sergi Bellver. Variaciones sobre Budapest.
Ensayo / abril 24, 2018

La línea del horizonte, 2017. 124 páginas. No soy amigo de los libros de viaje, pero este de mi amigo Sergi no lo es. A medio camino entre las descripciones del lugar y la introspección, entre la guía y el dietario, es un poquito más que ambos. El autor no sólo se pasea por las calles de Budapest y nos hace vivir su ambiente particular, también -y esto es de agradecer- nos cuenta el tono emocional que siente en sus recorridos. Leemos pues, no por descubrir un paisaje, sino por el placer del texto. Muy bueno. El pudor que a menudo me asalta para no contarlo todo en mis diarios o en mis crónicas de viaje desaparece en la ficción, en la que callo lo que no aporta pero, de algún modo, intento condensar todo el material humano posible para destilar el sentido de sus historias. Las que fluyen por debajo del fragor de la historia y gotean en una novela, a modo de resurrección de la vida privada de los muertos y quién sabe si para salvar a los vivos del olvido. La idea me ronda mientras, cerca del Parlamento, me siento de nuevo —año y medio después, todavía…

Valter hugo Mae. El apocalipsis de los trabajadores.
Novela / abril 23, 2018

Alpha Decay, 2010. 208 páginas. Tit. Or. O apocalipse dos trabalhadores. Trad. Martín López-Vega. Una trabajadora doméstica sufre en secreto los tocamientos de su jefe, ya anciano. No dice nada a su marido y sólo se desahoga con una compañera a la que acompaña de vez en cuando para hacer de plañidera. Cuando muere el señor se da cuenta de que también sentía algo por él. La peculiaridad de este escritor es que todo lo escribe en minúsculas, e incluso en la contraportada hay un juego de palabras ‘un autor mayúsculo que escribe en minúsculas’. Como estrategia de marketing está muy bien, un elemento diferenciador que hace que los textos destaquen enseguida. Pero lo importante no es esa peculiaridad, sino el lenguaje, muy trabajado, al que las minúsculas ayudan. Una especie de monólogo interior que no lo es, un encadenamiento de frases que construyen un ambiente lingüístico de gran calidad. Muy bueno. augusto dormía a disgusto, moviéndose y diciendo cortas frases sonámbulas, y maria da graga se levantaba muy temprano, siempre sin lograr salvarse de sus propias pesadillas, entregándose, eternamente ingenua, a la aspereza de la vigilia. le llamaba maldito porque así había comenzado a llamarle quitéria. es un monstruo…