Seix Barral, 2005. 192 páginas. El regreso de un profesor a su ciudad natal Cuévano (trasunto de Guanajuato) para hacerse cargo de un puesto en la universidad hará que retome antiguas amistades, emprenda nuevos amores (algunos aparentemente imposibles) y que vuelva a un mundo pequeño donde todo el mundo se conoce. El excelente prólogo de José Manuel Fajardo afirma que este libro es mejor que Las muertas, que ya hemos comentado por aquí, y ni de lejos. Es un libro mucho más fresco y divertido, pero por desgracia también más intrascendente. Pero sigue siendo una delicia, a medida que avanzas en sus páginas y te impregnas del espíritu del pueblo, más gracia te hace las historias que van sucediendo. Tiende detalles muy graciosos que me han hecho disfrutar de lo lindo y teniendo en cuenta que el protagonista es el propio autor apenas camuflado (incluso dentro del libro anuncia su proyecto de escribir el libro de las muertas) no es difícil imaginar que el resto de personajes tendrán algo que ver con personas reales. Muy bueno. Las sorpresas están a cargo del dueño. Don Leandro es el único comerciante de Cuévano que tiene respeto por las cosas del espíritu —es…
Anagrama, 2023. 160 páginas. En la Argentina de 2197, notablemente cambiada a causa del deshielo de los polos y del cambio climático, un niño mutante con forma de mosquito sobrevive como puede al acoso que le hacen sus compañeros y a la falta de cariño de su madre sin saber que es un mutante que cambiará la historia. Siento decir que, pese a todos los comentarios elogiosos que he leído por ahí, no he entrado en el juego que propone el autor. Como novela de ciencia ficción no habría por donde cogerla, y como desbarre alucinado no me ha hecho gracia. Algún detalle me ha gustado aquí y allí (los virus como agentes de fluctuación de los mercados financieros, las simulaciones dentro de simulaciones) pero el armazón y el núcleo de la historia me han parecido una filfa. Por ahí está gustando mucho pero, por desgracia, a mí no. Regulero. El binodinal y el benereoTT eran drogas estimulantes y poderosamente adictivas, cuyos efectos no son tema de esta historia, mientras que el ovejín era una especie de animal (palabra inexacta, aunque la más cercana a describirlo) genéticamente modificado y patentado por la empresa Ovejín, que consistía nada más y nada…
SinsEntido, 2011. 348 páginas. Tit. Or. Logicomix. Trad. Julia Osuna Aguilar. Biografía de Russell mientras intentaba encontrar las bases, los axiomas, de un sistema lógico intachable. Por el camino aparecen precursores como Frege o gente que terminó de poner la tapa en el ataúd, como Gödel. Aunque juega con la metanarración al introducir a los autores dentro del cómic y se vende como una investigación de los fundamentos de la lógica, lo cierto es que es bastante poco profundo en ese aspecto. Interesante es, y las andanzas de Russell están bien contadas, pero me da la impresión de que podría haber sido un cómic mejor que se queda a medio camino. Cuando lo leí pensé que tenía esa sensación porque ya conocía lo que me estaban contando pero después leí otro también de divulgación sobre algo que conocía todavía más y sí que me enganchó, así que algo de culpa tienen los autores. Se deja leer.
Crononauta, 2021. 198 páginas Tit. or. Upright women wanted. Trad. Carla Bataller Estruch. Esther se ha escondido de polizona en el carromato de las bibliotecarias huyendo de su pueblo y de su padre, el alguacil de la ciudad, que quiere casarle con un hombre y que acaba de ahorcar a Beatriz, el amor de su vida, por tener material no autorizado. En una distopía que nos retrotrae al antiguo western Esther intentará hacer méritos para convertirse en una bibliotecaria. Novelita para el público adolescente enfocada en la defensa de la diversidad sexual, bien escrita, con mucho ritmo (se lee de un tirón) y que me ha recordado a esa Roja catedral por tratar temas parecidos y compartir ambientación del oeste. Pero más allá de dibujar un ambiente interesante, con esa sociedad que vive entre desiertos y que ha recuperado las estructuras patriarcales (si es que alguna vez se han perdido), la cosa tampoco va mucho más allá. Entretenido y fresco. Cye había respondido «tordo» y a Esther le había costado un rato largo entender que no era una broma y que no se refería a unos pájaros. No supo que «tordo» era una forma real de describir a un caballo…
74 páginas. Jesús tuvo un hermano gemelo, llamado Judas. Este libro es la narración de la vida de los dos desde su perspectiva, más cínica, pragmática e incluso blasfema que la de su hermano, un santurrón desde su punto de vista. Un evangelio a la contra pero, por eso mismo, más veraz e interesante. A pesar de la brevedad del texto el autor combina bien los materiales conocidos en los evangelios canónicos con la historiografía e incluso con acontecimientos posteriores que mete de tapadillo y que como lectores reconocemos con una sonrisa. La narración es ágil y la historia nos atrapa, divididos entre lo que creemos saber que va a pasar y lo que el protagonista nos cuenta que pasó en realidad. Lo he disfrutado mucho y espero esa segunda parte que parece adelantar el final de la obra. Muy bueno. La cena consistió en una hogaza de pan de trigo —yo solía comerla de cebada—, habas, pescado ahumado, queso y dátiles. Y de postre, unas tortas de flor de harina, bien amasadas con aceite y acompañadas de miel. Cuando llegó mi invitado me encontré con un judío joven, bajo de estatura y poco agraciado, de escasos cabellos y frente…