Lucía Leandro Hernández. El lado oscuro de la luna.
Ensayo / abril 6, 2026

H&H, 2024. 124 páginas. ¿Hay ciencia ficción escrita por mujeres? Por supuesto, y muy buena. En este libro, que parte de una tesis, la autora nos ofrece un panorama de autoras que se han acercado al género desde diferentes aproximaciones, con un nivel de calidad excelente. No estamos ante un catálogo de escritoras, aunque también funciona así (y yo me he apuntado muchos nombres), sino ante un estudio que nos pone en contexto a cada una y nos analiza, con brillantez y agudeza, el enfoque de cada uno de los textos. Una delicia que, además, te deja con ganas de leer los textos que aquí aparecen diseccionados. Muy bueno. ORGANISMOS «ARTIFICIALES» Y EUGENESIA Actualmente se vive en un contexto donde la modificación del ser humano, a través de avances científicos, médicos y tecnológicos, es una realidad. El descubrimiento de la secuencia del ADN, la fertilización in vitro, los bancos de óvulos o de esperma y las prótesis médicas han reconfigurado nuestra sociedad. Todas estas situaciones hacen pensar en el ser humano y su relación con lo artificial. En este panorama entra en escena el cyborg, un organismo intersticial, un híbrido que viene a proble-matizar el paradigma de lo humano. No…

Javier Bogantes Díaz. Para leer en la hamaca.
Poesía / abril 3, 2026

H&H, 2025. 120 páginas. Recopilación de lo que parecen varios poemarios del autor, bien editados, pero cuyo contenido no me ha dicho absolutamente nada. No hay problema porque mi gusto poético no tiene ninguna validez. Incluso algunos poemas que al comienzo parecía que me iban a gustar. al final tenían algún quiebro que me sacaba de los mismos. No me ha gustado Tornamiento Las tortugas regresan a la misma playa de los almendros y el tamarindo. Con el flujo del mar en la madrugada retornan misteriosas de sal y de algas. Llegan lentas en la penumbra. Son miles en las olas, sobre la arena, en las sombras de las palmeras. La noche se esparce sobre los caparazones, en mi espalda y en los botes quietos. Ponen sus huevos en nidos de arena y parten dejándolos en el arrullo del cosmos. Pero llegan los hombres en la madrugada. Miran con fulgor de codicia, traen palas, sacos, hambre. Aparecen desde todas las sombras.

Emilia Macaya. La sombra en el espejo.
Cuentos / enero 27, 2026

H&H, 2025. 74 páginas. Incluye los siguientes relatos: Medea Midas Alcestes Eva Greta Fedra Pigmalión Ariadna En los que plantea situaciones cotidianas, protagonizadas por mujeres que tienen problemas dentro de sus parejas o en su vida en general, que hacen referencia al personaje mitológico que titula el relato. En el primero, por ejemplo, una mujer que escribe sobre Medea se ve constantemente interrumpida por su hijo, al que trata con un amor que contrasta con lo que escribe. Bueno. «Miró la espalda desnuda de Jasón. Extendió el brazo y su mano se deslizó desde la espesa cabellera hacia el hombro, ajinando cada vez más los dedos, hasta que la caricia se transformó en un mal disimulado zarpazo. Imaginó que de aquella piel tantas veces amada, comenzaban afluir, como respuesta a la presión de las uñas, cinco hilillos de sangre tenues al principio, profundos y caudalosos luego, como furiosos ríos de venganza…» —Mamá ¿cómo se llamaba la perrita que fue a la luna? «…caudalosos luego, como furiosos ríos de venganza…» —Mamá ¿la perrita que fue a la luna? —Laika, hijo. Laika. —¿Y por qué fue sola? ¿Por qué no mandaron un perrito con ella? —No lo sé, supongo que no había…

Juan Hernández. Dígame quién soy yo, madre.
Novela / enero 26, 2026

H&H, 2024. 120 páginas. Historia en primera persona de un niño que sufre por el trato en su familia, con su madre, con la caridad y la humillación de sus parientes, y de la búsqueda de una identidad que se le escapa entre los dedos. Crudísimo. Se puede leer como la historia de una fuga, huída de una situación emocional terrible hasta encontrar una pequeña porción de felicidad a salvo de la tormenta. Si te toca nacer en determinados entornos, estás bien jodido. Muy bueno. capítulo Se llora cuando se inventa un futuro que no existe, porque mientras regreso a casa, ese futuro no está detrás de la puerta. Soy yo. Detrás de la puerta, soy yo. No es usted. Estamos lejos de entendernos y cuando usted muera, madre, llegará la paz a mi vida. Mi familia es un país lejano al que nunca quise regresar. Pero ahora soy yo. Estoy grande, y leo, y escribo. Soy un adulto. Nuestra vida de adulto es diferente a nuestra vida de niños. Ahora soy responsable. Tengo deudas. Porque la herencia de mi familia no fue aire, tierra o agua, fue el odio al espejo que me refleja día a día. Soy yo….