Impedimenta, 2012. 360 páginas. Tit. or The fall and rise of Reginald Perrin. Trad. Julia Osuna Aguilar. Un cargo medio de una empresa de postres sufre una crisis existencial y decide hacer un cambio de raíz, fingir su muerte y convertirse en otra persona. Las cosas se irán complicando y no saldrán exactamente como él había pensado. El protagonista me sonaba por la famosa serie que vi en mi niñez y de la que no guardaba ningún recuerdo, pero el libro me vino recomendado y debo admitir que no está mal. Tiene momentos realmente cómicos, hace un retrato cruel de esa clase media británica e incluso le da tiempo a hablar de la gentrificación antes de que surgiera el concepto. Por la parte negativa en algunos aspectos no ha envejecido demasiado bien, tiene un tufillo machista que me ha molestado en ocasiones, aunque no dice nada que no diría nadie en la época e incluso ahora. Divertido. El P. A. B. F., el Presidente de la Asociación Británica de la Fruta, W. F. Malham, tomó la palabra: —Bienvenidos una vez más. Ha sido un almuerzo muy frutal, que no frugal (risas). Y ahora, si no nos hemos quedado demasiado aplatanados…