Monique Wittig. Las guerrileras.

junio 11, 2026

Monique Wittig, Las guerrileras
Tránsito, 2026. 234 páginas.
Tit. or. Les Guerilleres. Trad. María Enguix Tercero.

Nada conocía de la autora ni de este texto considerado de culto, y con razón. El libro no tiene una trama definida, e incluso la interpretación de lo que se cuenta está sujeto a debate. Pero plantea una especie de futuro indefinido, una sociedad de la que se nos cuentan partes pero nunca el todo, un rompecabezas al que le faltan piezas pero que deja adivinar una imagen apasionante.

Algunas de las escenas son durísimas y el lenguaje acompaña a la atmósfera que describe.

Me ha encantado.

Ellas dicen que exponen su sexo para que el sol se refleje en él como en un espejo. Dicen que retienen su brillo. Dicen que el vello del pubis es como una telaraña que atrapa los rayos. Se las ve correr a grandes zancadas. Son pura luz en su centro, a partir del pubis del clítoris encapuchado de las ninfas dobles y plisadas. El fulgor que emiten cuando se quedan inmóviles y se vuelven de frente obliga a desviar los ojos porque su visión es insoportable.

Las noches de luna llena hay toque de tambor en la plaza principal. Se montan trabancas. Encima se disponen vasos de todos los colores y botellas
que contienen los líquidos más variopintos. Algunos de estos líquidos son verdes rojos azules, se evaporan si no se utilizan en cuanto se retira la cápsula que los tapona. Cada una puede beber hasta caer redonda de la borrachera o hasta perder el control de sí misma. El olor de las drogas que han dejado escapar de las botellas se estanca en la plaza, nauseabundo dulzarrón. Todas beben en silencio de pie o tendidas sobre las alfombras desenrolladas en la calle. A continuación hacen salir a las niñas, que aparecen adormiladas azoradas indecisas. Las invitan a utilizar sus poderes sobre los cuerpos tendidos quejumbrosos. Las criaturas van de una a otra procurando espabilarlas, echando mano de piedras baldes de agua, gritando con todas sus fuerzas, agachándose para arrimarse al oído de las durmientes.

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