Sergi Pàmies. Infecció.
Cuentos / agosto 25, 2006

Quaderns crema, 1987. 142 páginas. Víctimas del absurdo Había oído hablar mucho y bien de Sergi Pàmies y quería saber de primera mano si los elogios que recibía eran justificados. Como mis lecturas están demasiado sujetas a la disponibilidad de títulos en los mercados de saldo aprovecho las visitas a las biblitoecas para tener más oportunidades de elegir. En la biblioteca que queda al lado de mi nueva casa hay bastantes libros de este autor y decidí empezar por uno de los primeros. En Infecció podemos encontrar los siguientes cuentos: L’ànima Del Llobarro Cambrers Fosforescència El Nyu Angular Sobrassada Formació Professional La Muntanya Russa Vertical Efectes Secundaris A Nivell De Croissant Planta Impossible Morir-Se Per Culpa D’uns Fideus Como en Quim Monzó nos encontramos muchas situaciones absurdas: Un escritor que cada vez que intenta escribir lo que hace es dibujar, un bar en el que aparece de repente un Ñu, una planta que hermosea con las mentiras e incluso el sueño de cualquier hombre, un perfume que vuelve locas a las mujeres. Pero los protagonistas de este libro son tímidos, apocados, melancólicos; víctimas de las circunstancias en las que están inmersos. Son incapaces de increpar a un camarero que tarda…

Dorothy Parker. La solitud de les parelles.
Cuentos / agosto 18, 2006

Quaderns crema, 1995. 190 páginas. Trad. Jordi Larios. Teatro de crueldad Mi amigo Mon me hizo un inesperado regalo en nuestra última comida juntos (habrá que repetir ¿no?): sendas grabaciones de charlas de Zarraluki y Moliner, que escuché con gran interés y que le agradezco profundamente. Mi admirada Empar Moliner recomendaba encarecidamente leer a Dorothy Parker, así que decidí hacerle caso. Se entiende perfectamente la querencia de Empar por esta autora; comparten la misma prosa corrosiva. Dice Keats en la contraportada que hace tiempo, el mundo era nuevo y brillante y Dorothy Parker era una de las personas más nuevas y brillantes que lo habitaban. Quizá tras más de cincuenta años no nos parezcan sus relatos nuevos, pero no cabe duda de que siguen siendo brillantes. Por algunos parece que no hayan pasado los años. La hipocresía y falsa tolerancia de arranjament en blanc i negre es universal e intemporal. La maldad inconsciente de Un senyor gran i encantador (al final pueden leer un extracto) sigue campando a sus anchas por el mundo. La manera de describirla de Dorothy Parker es, sencillamente, genial. El otro gran tema de estos relatos son las relaciones de parejas, lastradas por la incomunicación y…

Empar Moliner. Busco senyor per amistat i el que sorgeixi.
Ensayo / septiembre 10, 2005

Quaderns Crema, marzo 2005. 171 pag. Ternura corrosiva Si los lectores de este humilde blog escogieron sus libros preferidos dentro de los pendientes de reseñar, no seré yo menos. ¿Quién dijo que yo sólo leía clásicos? Aquí tenemos una recopilación de artículos recién salida del horno. Y muy buena. Soy un fan de Empar Moliner desde que leí su primer libro ‘L’ensenyador de pisos que odiava els mims’ -libro salvajemente divertido- y sigo siéndolo después de leer ‘Feli, esthéticienne’ -su por el momento única y desternillante novela- y T’estimo si he begut su último libro de relatos, más reposados pero igualmente buenos. El primero y el último los he apartado para una relectura y preparar un especial. Lo bueno acaba saliendo a la luz, aunque algunas veces tarde doscientos años y al autor ya le de un poco lo mismo. Me entero por amigos -ya que yo vivo en otro planeta- que Empar Moliner está de moda, y me alegro. Le ha servido para que le publiquen en castellano y así pueda regalar libros suyos a mis amigos castellano parlantes. Nada me gustaría más que ver otro título suyo en las librerías. Tanto me gusta la autora que pedí para…

Witold Gombrowicz. Ferdydurke.
Novela / agosto 25, 2005

Quaderns Crema, 1998. 378 págs. Tit. Or. Ferdydurke. Trad. Anna Rubió y Jerzy Slawomirski. ¡Culo, culo, culo! Me gustan las cosas que se salen de la norma. El libro La perversa obra de Godo tenía páginas francamente malas, pero me dice mucho más que el código DaVinci. Los alaridos de algunas canciones de Corcobado pueden parecerme excesivos -y en ocasiones ridículos-, pero son música celestial al lado del enésimo grupo pop de moda. Prefiero la peor obra de Tàpies a cualquier bodegón y la polipoesía al ripio. Navegar entre los excesos y llegar a buen puerto no es tarea fácil. Pero no siempre la originalidad extrema produce obras fallidas. En ocasiones, para deleite de los teratólogos como yo, dan lugar a verdaderas obras maestras. Es el caso de este libro. Si hemos de creer a la contraportada, el libro nace del orgullo herido de un joven autor humillado por la crítica incompetente, y tenía que ser, de entrada, un ensayo sobre la falacia de los criterios estéticos que se suelen aplicar a la literatura. Pero el libro se convierte en una alegoría narrada con un lenguaje transgresor y divertido. Un joven escritor se convierte frente a Pimko -un crítico literario…

[*] Quim Monzó. El millor dels mons.
Cuentos / junio 21, 2005

Quaderns Crema, 2001. 283 páginas. La vida es una mierda Vaya por delante que soy un total y absoluto admirador de Quim Monzó. Primero me leí toda su obra en castellano. Más tarde, al empezar a manejarme con el catalán, aproveche para utilizar su narrativa como método de inmersión lingüística. Cuando ya dominaba la lengua, volví a leerlo para disfrutarlo. Y cuando sacó el libro ’80 cuentos’, me lo volví a leer, simplemente, por puro vicio. El cuento no es un género fácil, pero Monzó es todo un maestro. Todo esto lo aviso para que se sepa que mi subjetividad habitual está en este caso elevada al cubo; consideren los elogios de este libro en su justa medida o acompáñenme en mi entusiasmo. Hay dos autores catalanes de cuentos por los que me alegro de haber aprendido el catalán, uno es Quim Monzó y la otra es Empar Moliner, de la que desgraciadamente no existe ningún libro en castellano. Espero que no tarden (Ya lo han hecho). El título del libro está escogido a conciencia; ya había oído por ahí que éste era el libro más pesimista de Monzó, pero se quedan cortos. Monzó siempre ha tenido esa mezcla peculiar…