Leonora Carrington. Memorias de abajo.
Novela / enero 21, 2021

Alpha Decay, 2017. 86 páginas. Tit. or. Down Below. Trad. Francisco Torres Oliver. La pintora Leonora Carrington no se limitó, como sus compañeros surrealistas, a tratar temas oníricos. Se metió de lleno en la locura y, al escapar de los horrores de la segunda guerra mundial recaló en la España de Franco. Allí se le diagnosticó y encerró en un sanatorio mental. Este breve libro es una descripción de esa experiencia. No esperen un relato de horrores psiquiátricos. Se trata del punto de vista de una persona cuya percepción de la realidad está completamente distorsionada. Es la narración de un sueño que transcurre en la vida real. Sabiendo que no es invención, que estamos ante un diario alucinado, se me han puesto los pelos de punta. Muy recomendable. Subí corriendo a la azotea del hotel y lloré, contemplando la ciudad encadenada a mis pies, una ciudad que era mi deber liberar. Bajé a la habitación de Catherine y le pedí que me mirara la cara; le dije: «¿Te das cuenta de que es la imagen exacta del mundo?». Ella se negó a escucharme y me sacó de su habitación. Baje al vestíbulo del hotel y, entre la gente, encontré a…

Craig Clevenger. Manual del contorsionista.
Novela / marzo 13, 2020

Alpha Decay, 2009. 330 páginas. Tit. or. The contorsionist’s handbook. Trad. María Alonso Gómez. El protagonista de esta historia es un estafador capaz de elaborar un perfil falso con toda la documentación en regla, pero tiene un problema. De vez en cuando le dan unos ataques de dolor de cabeza tan brutales que se toma todo lo que se le pone por delante y pilla una sobredosis. En el hospital, para que no lo cataloguen como un suicida y lo internen en un psuquiátrico, tiene que tener la habilidad suficiente para engañar a los evaluadores. Tenía este libro en la mesilla de noche, sin abrir, preparado para su lectura cuando me atacó un virus intestinal que me hizo vomitar lo que no sabía que tenía dentro y encadené con una migraña terrible que apenas me permitió arrastrarme a urgencias. Allí me dieron algunos analgésicos que no cumplieron su misión porque yo, como el protagonista de la historia también he padecido dolores de cabeza que te dan ganas de arrancártela de cuajo. Era algo que tenía controlado desde hace tiempo y ha querido la casualidad que se alineara con la lectura. Dejando de lado anécdotas personales el libro se deja leer…

Blake Butler. El atlas de ceniza.
Novela / abril 3, 2019

Alpha Decay, 2013. 192 páginas. Tit. Or. Scorch atlas. Trad. Javier Calvo. Novela construida a partir de relatos breves, en ocasiones de menos de una página, sin personajes comunes pero con el mismo paisaje de fondo: una tierra consumida sobre la que parecen haber caído las plagas bíblicas: enfermedades, sequías, cenizas omnipresentes, lluvia cenagosa, un erial en el que no se puede vivir y apenas es posible arrastrarse en un simulacro de vida. Una prosa por momentos poética, siempre asfixiante, repleta de situaciones desoladoras, enfermedad, muerte, violencia, desesperación y pústulas, en la carne en la tierra y en el paisaje. Una lectura desasosegante y en ocasiones perturbadora. Tiene páginas increíbles, aunque se me hizo larga tanta tierra devastada. El ejemplar que tomé prestado de la biblioteca está lleno de frases subrayadas. Otra reseña: El atlas de ceniza Muy recomendable. mohada a la que le había puesto el camisón de dormir de ella. Luego se dedicó a cavar en el jardín de atrás, desnudo y sudando. Puso el disco favorito de ella en el equipo de música para que sonara una y otra vez, muy fuerte, a modo de señuelo. Y cuando arrancamos la moqueta de mi dormitorio para ver si…

Dennis Lim. David Lynch.
Ensayo / marzo 6, 2019

Alpha Decay, 2017. 250 páginas. Tit. Or. David Lynch. The man from another place. Trad. Juan Manuel Salmerón. Pocos directores de cine hay que hayan conseguido crear un mundo tan original y rompedor y además venderlo a Hollywood. Porque en mi caso mi admiración por Lynch no está en saber construir universo original que se sumerge en lo onírico y en los límites de la realidad, sino haber sabido venderlo a lo grande. El libro recorre la biografía y filmografía de Lynch aportando algo de luz a su obra, aunque poca; no es un libro de análisis de su obra, más bien una historia de su creación y recepción. Aprendemos más cosas sobre el director y cómo se fraguaron sus éxitos y fracasos. Quizás no es ni muy extenso ni excesivamente profundo, pero es ideal como primera aproximación a Lynch. Recomendable. Terrence Malick puso en contacto a Lynch con un productor de Hollywood. A los pocos minutos de ver el material editado, el hombre saltó escandalizado. «¡La gente no actúa así!», exclamó. «¡La gente no habla así!» Esta crítica espontánea, aunque es hostil y nace de la incomprensión, pone de manifiesto uno de los atributos peculiares de lo lynchiano: su…

Valter hugo Mae. El apocalipsis de los trabajadores.
Novela / abril 23, 2018

Alpha Decay, 2010. 208 páginas. Tit. Or. O apocalipse dos trabalhadores. Trad. Martín López-Vega. Una trabajadora doméstica sufre en secreto los tocamientos de su jefe, ya anciano. No dice nada a su marido y sólo se desahoga con una compañera a la que acompaña de vez en cuando para hacer de plañidera. Cuando muere el señor se da cuenta de que también sentía algo por él. La peculiaridad de este escritor es que todo lo escribe en minúsculas, e incluso en la contraportada hay un juego de palabras ‘un autor mayúsculo que escribe en minúsculas’. Como estrategia de marketing está muy bien, un elemento diferenciador que hace que los textos destaquen enseguida. Pero lo importante no es esa peculiaridad, sino el lenguaje, muy trabajado, al que las minúsculas ayudan. Una especie de monólogo interior que no lo es, un encadenamiento de frases que construyen un ambiente lingüístico de gran calidad. Muy bueno. augusto dormía a disgusto, moviéndose y diciendo cortas frases sonámbulas, y maria da graga se levantaba muy temprano, siempre sin lograr salvarse de sus propias pesadillas, entregándose, eternamente ingenua, a la aspereza de la vigilia. le llamaba maldito porque así había comenzado a llamarle quitéria. es un monstruo…