Selección bastante representativa de autores de cómic, tebeos o novelas gráficas, como uno quiera llamarlo. Teniendo en cuenta que a mí estas catas me gustan más que a un niño un caramelo esta de más decir que he disfrutado como un cochino jabalí. Además me ha descubierto a algún autor que desconocía. La muestra demuestra, además, que la calidad de la novela gráfica en nuestro país es muy alto, con autores muy recomendables.
Fondo de cultura económica, 2012. 148 páginas. Dieciséis cuentos armados alrededor de otras tantas mujeres. Historias no veraces, pero verosímiles. Me costó un poco entrar en la propuesta, porque esperaba alguna semblanza biográfica, pero no, va mucho más allá y es mucho mejor. Todos los relatos son buenos, pero hay algunos que son geniales. Que captan la esencia de los personajes que los habitan y a la vez nos hablan de problemas un...
Glenat. Es difícil contar como sucedió uno de los accidentes nucleares más catastróficos de la historia. Los autores lo hacen a través de la historia de tres familias, residentes en la ciudad aledaña a la central, que sobreviven al trauma del exilio, de la muerte de seres queridos, a la pobreza e incluso a la vuelta al hogar. Hay un epílogo con material adicional muy interesante. Magnífico retrato de algo que no debería volver a suce...
Norma, 2016. Una historia excelente, muy bien contada y dibujada, de un erotismo candente, que sabe huir de excesos y tópicos y que me ha encantado. No cuento más de la trama porque hay que irla descubriendo poco a poco, pero el título con dislexia es una pista. Hay viñetas, encuadres, que son sexualidad pura. Fascinante.
Planeta, 2008. De las tres partes de estas historias de color tierra sólo la primera se encuentra en la biblioteca de la diputación. Y la vida de esta madre e hija, que regentan una especie de taberna con pensión solas, el descubrimiento de la sexualidad, la soledad de la viudedad, dejan muy buen sabor de boca. Tanto que espero que pronto puedan estar disponibles los otros dos volúmenes.


