Tránsito, 2025. 86 páginas. Tit. or. Une famille a Bruxelles. Trad. Regina López Muñoz. Largo monólogo interior de una mujer que hace un repaso a su vida, a la distancia con sus hijas, a la relación con su marido que ha fallecido hace poco, en una vida mediocre sin apenas horizonte vital y, por eso, teñida de una tristeza que la protagonista no puede imaginar. La autora, Chantal Akerman, es una cineasta que fue un referente con sus películas que trataban de temas cotidianos desde una perspectiva femenina. El relato largo que es este libro va en esa línea, y aunque me ha gustado el tono de escritura, esas frases encabalgadas que no se acaban nunca, no me ha atravesado demasiado. Está bien. La otra con marido y con hijos sabe conducir y hasta tiene un coche para ella sola. Y menos mal porque en el país donde vive las distancias son enormes y se conduce una barbaridad y ella no puede andar constantemente pegada a su marido. De hecho ella ya sabía conducir cuando no tenía ni hijos ni marido y no vivía lejos sino en casa. Cuando estaba aquí todavía. En el fondo sabía lo que quería y…
Tránsito, 2025. 150 páginas. Un niño que ve el sucidio de un vecino tiene una epifanía. Dentro del ambiente de violencia familiar y social en la que se mueve, sostenido por el amor y la complicidad de su hermana, buscará respuestas a lo que siente y le mueve. Tenía muchísimas ganas de leer este libro, y me ha sorprendido muchísimo. Para empezar, confirma el buen hacer de Tránsito, que publica libros de una gran calidad de autoras, como es el caso, que están empezando. Para continuar el nivel de la escritura de la novela, que te lleva de la mano con ternura mientras te señala con el dedo cosas terribles. Porque la historia que se cuenta, aún tratándose de una realidad durísima, nos impregna de melancolía y de abandono, y te deja, al cerrar el libro, con el ánimo encogido, escondido dentro de un puño. Los collages que acompañan al libro, y que tienen su razón de ser en la historia, bellísimos. Muy bueno. «Má, vea quién vino de visita»; pero ella no te escuchó. Sabíamos que eso iba a pasar, ya te había dicho que mamá estaba en su libertad interior, que ella la había encontrado de esa forma….
Tránsito, 2024. 162 páginas. En Paso Chico Marga, que desde su nacimiento arrastra la fama de tener y dar mala suerte, pasa sus días entre el descubrimiento del deseo, el sufrimiento del abuso, y su relación con Recio, un muchacho aficionado a la bebida más de la cuenta. Novela desasosegante, con un ambiente que asfixia y no solo por el calor que desprenden sus páginas, ese ambiente marginal de seres que apenas pueden vislumbrar nada puro y que malviven dentro de su propia desesperación. Bueno. Mañana mismo, se dijo la gurisa, mañana mismo voy y le golpeo la puerta y consigo convencerlo de que necesita ayuda por todo el verano y, con suerte, tirar unos meses más. Y así, con el comedor iluminado por la mala señal de la tele y el viejo ocupándole la cabeza, Marga volvió a pensar en eso que hacía tiempo no pensaba. Tenía seis años para siete cuando a la gurisita le empezó a rondar una idea recurrente sobre el viejo. Una idea que a Marga se le había fijado con fuerza de tanto verlo como detenido, sentado afuera de su casa siempre en la misma posición, con su mueca de buen hombre y la…
Tránsito, 2023. 250 páginas. Tras la muerte de su padre Lina descubrirá que hay fuerzas más allá de la razón que han estado presentes en su vida sin que ella lo supiera, que su madre tuvo una maestra que también conocía ese mundo sobrenatural, y que si quiere librarse de las sombras que están ocupando su vida, tendrá que aceptar lo que es. Uno de los libros más flojos de esta editorial que he leído. No está mal escrito, y la idea de estas mujeres que comparten un poder con sus luces y sus sombras es interesante, pero creo que la autora no acaba de hacer nada con ello. Se limita a levantar acta de la situación y, quitando algunos momentos relativos a la muerte del padre, me ha dejado bastante frío. Eso sin entrar en lo naif del tratamiento, porque alguien que tiene en su mano esas capacidades no puede limitarse a hacer algún que otro filtro de amor y a explotar de vez en cuando. Se deja leer. La conversación con Virginia había terminado con una advertencia: Virginia, si veo a ese sobrino tuyo, no lo mato por tu mamá, pero lo muelo a palos. El sol caía…
Tránsito, 2020. 202 páginas. El asesinato de dos gemelos por parte de su madre lleva a la protagonista a reflexiones acerca de su reciente maternidad y a lanzarse a una investigación sobre el juicio con vistas a escribir un libro sobre el tema. Todo mal. El estilo planísimo, la trama prácticamente inexistente, hilazón de lugares comunes y reflexiones trilladas que se van amontonando sin rumbo ni dirección. nada que ver con el tratamiento de la maternidad que tenía Una herida llena de peces de esta misma editorial. El libro más flojo, con diferencia, que leo de Tránsito y, por supuesto, han hecho una película que se estrenará en algún momento (ha sido salir publicada la reseña y estrenarse la película Salve María, que tiene mejor pinta que el libro). Malísimo. Pero sí tuve, de la manera más inesperada, una revelación. Una revelación que habría de condicionar, si no mi vida (digámoslo así, por deferencia al hijo que estaba a punto de nacer), sí por lo menos los siguientes dos o tres años. No está clara la función de las contracciones de parto: hay quien dice maldición bíblica, hay quien dice dolor condicionado por sociedad misógina. Atendiendo a la escasa evidencia…