Cátedra, 2011. 1016 páginas. Monumental libro que, destornillador en mano, se dedica a desguazar el taller literario del siglo XX, analizando cómo los novelistas se dedicaron, del Ulyses en adelante, a destrozar la tradición narrativa del XIX incorporando cada vez más recursos inimaginables. La primera parte son artículos que analizan una obra (el Ulyses, La metamorfosis, El loro de Flaubert…) poniendo al descubierto sus estrategias ...
Espasa, 2001. 228 páginas. No es la primera vez que aparece el nieto de Jardiel Poncela en este blog ni, por supuesto, el propio Jardiel. Dramaturgo y novelista genial ha sufrido el olvido por varias razones, la primera por su estilo tan personal y sus opiniones propias que han molestado históricamente a izquierdas y derechas. Sus comedias, llenas de humor absurdo, no acaban de encontrar su público. Para los intelectuales es demasiad...
Planeta, 2013. 216 páginas. Colección de aforismos, reflexiones, apuntes o cuentos breves con aire poético. Pese al cariño que le tengo a Cuerda, sólo he encontrado alguno memorable, unos cuantos buenos, y el resto tan perfectamente olvidables que yo ya no me acuerdo. Dejo selección. ¿Y un partido de fútbol no lo pueden perder los dos equipos?, Como en los amores rotos. ¿Quién juzgará los crímenes contra la humanidad de la economía f...
Fabulas de Albión, 2014. 420 páginas. Incluye los siguientes relatos: La princesa del centro de la Tierra Félix J. Palma La cicloteca de BubbleLon Sofía Rhei Biocronografía del salto lateral: el teorema de Aub Guillermo Zapata Romero Aborrecer a Lester J. Murray Laura Fernández Gigantes Rubén Sánchez Trigos El pastor Cristina Jurado Tiros a la barriga Jesús Cañadas Berlín Mechanical Men Noemí Sabugal El óxido del sombrerero Alfredo Á...
Oceano, 2011. 220 páginas. Recopilación de descubrimientos fortuitos, lo que en castellano llamamos chiripa y en inglés serendipity. El concepto podría definirse no tanto como una casualidad como cuando vas a buscar una cosa y encuentras otra en su lugar. Por ejemplo, el microondas se descubrió porque quien trabajaba para el rádar vio que la chocolatina en su bolsillo se había derretido. Los rayos X cuando por casualidad Röntgen vio ...


